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y miradas sobre la ciudad


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AÑO 6 - NUMERO 55 - Mayo 2007

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Título Subtítulo Ciudad
Número Revista
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Cultura de las ciudades
El zapallo que se hizo Cosmos
Cuento del Crecimiento I Por Macedonio Fernández


Dedicado al señor Decano de una Facultad de Agronomía. ¿Le pondré "doctor", o "distinguido colega"? A lo mejor es abogado...




Erase un Zapallo creciendo solitario en ricas tierras del Chaco. Favorecido por una zona excepcional que le daba de todo, criado con libertad y sin la luz solar en condiciones óptimas, como una verdadera esperanza de la Vida. Su historia íntima nos cuenta que iba alimentándose a expensas de las plantas más débiles de su contorno, darwinianamente; siento tener que decirlo, haciéndolo antipático. Pero la historia externa es la que nos interesa, ésa que solo podrían relatar los azorados habitantes del Chaco que iban a verse envueltos en la pulpa zapallar, absorbidos por sus poderosas raíces.

La primera noticia que se tuvo de su existencia fue la de los sonoros crujidos del simple natural crecimiento. Los primeros colonos que lo vieron habrían de espantarse, pues ya entonces pesaría varias toneladas y aumentaba de volumen instante a instante. Ya media legua de diámetro cuando llegaron los primeros hacheros mandados por las autoridades para seccionarle el tronco, ya de doscientos metros de circunferencia; los obreros desistían más que por la fatiga de la labor por los ruidos espeluznantes de ciertos movimientos de equilibración, impuestos por la inestabilidad de su volumen que crecía por saltos.

Cundía el pavor. Es imposible ahora aproximársele porque se hace el vacío en su entorno, mientras las raíces imposibles de cortar siguen creciendo. En la desesperación de vérselo venir encima, se piensa en sujetarlo con cables. En vano. Comienza a divisarse desde Montevideo, desde donde se divisa pronto lo irregular nuestro, como nosotros desde aquí observamos lo inestable de Europa. Ya se apresta a sorberse el Río de la Plata.

Como no hay tiempo de reunir una conferencia panamericana -Ginebra y las cancillerías europeas están advertidas- cada uno discurre y propone lo eficaz. ¿Lucha, conciliación, suscitación de un sentimiento piadoso en el Zapallo, súplica, armisticio? Se piensa en hacer crecer otro Zapallo en el Japón, mimándolo para apresurar al máximo su prosperidad, hasta que se encuentren y se entredestruyan, sin que, empero, ninguno sobrezapalle al otro. ¿Y el ejército?

Opiniones de los científicos; qué pensaron los niños, encantados seguramente; emociones de las señoras; indignación de un procurador; entusiasmo de un agrimensor y de un toma-medidas de sastrería; indumentaria para el Zapallo; una cocinera que se le planta delante y lo examina, retirándose una legua por día; un serrucho que siente su nada; ¿y Einstein?; frente a la facultad de medicina alguien que insinúa: ¿Purgarlo? Todas estas primeras chanzas habían cesado. Llegaba demasiado urgente el momento en que lo que más convenía era mudarse adentro. Bastante ridículo y humillante es el meterse en él con precipitación, aunque se olvide el reloj o el sombrero en alguna parte y apagando previamente el cigarrillo, porque ya no va quedando mundo fuera del Zapallo.




A medida que crece es más rápido su ritmo de dilatación; no bien es una cosa ya es otra: no ha alcanzado la figura de un buque que ya parece una isla. Sus poros ya tienen cinco metros de diámetro, ya veinte, ya cincuenta. Parece presentir que todavía el Cosmos podría producir un cataclismo para perderlo, un maremoto o una hendidura de América. ¿No preferirá, por amor propio, estallar, astillarse, antes de ser metido dentro de un Zapallo? Para verlo crecer volamos en avión; es una cordillera flotando sobre el mar. Los hombres son absorbidos como moscas; los coreanos, en la antípoda, se santiguan y saben que su suerte es cuestión de horas.

El Cosmos desata, en el paroxismo, el combate final. Despeña formidables tempestades, radiaciones insospechadas, temblores de tierra, quizás reservados desde u origen por si tuviera que luchar con otro mundo.

"¡Cuidaos de toda célula que ande cerca de vosotros! ¡Basta que una de ellas encuentre su todo-comodidad de vivir!" ¿Por qué no se nos advirtió? El alma de cada célula dice despacito: "yo quiero apoderarme de todo el ‘stock’, de toda la ‘existencia en plaza’ de Materia, llenar el espacio y, tal vez, con espacios siderales; yo puedo ser el Individuo-Universo, la Persona Inmortal del Mundo, el latido único". Nosotros no la escuchamos ¡y nos hallamos en la inminencia de un Mundo de Zapallo, con los hombres, las ciudades y las almas dentro!

¿Qué puede herirlo ya? Es cuestión de que el Zapallo se sirva sus últimos apetitos, para su sosiego final. Apenas le falta Australia y Polinesia.

Perros que no vivían más de quince años, zapallos que apenas resistían uno y hombres que rara vez llegaban a los cien... ¡Así es la sorpresa! Decíamos: es un monstruo que no puede durar. Y aquí nos tenéis adentro. ¿Nacer y morir para nacer y morir? Se habrá dicho el Zapallo: ¡oh, ya no! El escorpión, que cuando se pica a sí mismo y se aniquila, parte al instante al depósito de la vida escorpiónica para su nueva esperanza de perduración; se envenena sólo para que le den vida nueva. ¿Por qué no configurar el Escorpión, el Pino, la Lombriz, el Hombre, la Cigüeña, el Ruiseñor la Hiedra, inmortales? Y por sobre todos el Zapallo, Personación del Cosmos; con los jugadores de póker viendo tranquilamente y alternando los enamorados, todo en el espacio diáfano y unitario del Zapallo.

Practicamos sinceramente la Metafísica Cucurbitácea. Nos convencimos de que, dada la relatividad de las magnitudes todas, nadie de nosotros sabrá nunca si vive o no dentro de un zapallo y hasta dentro de un ataúd y si no seremos células del Plasma Inmortal. Tenía que suceder: Totalidad todo Interna. Limitada, Inmóvil (sin Traslación), sin Relación, por ello Sin Muerte.

Parece que en estos últimos momentos, según coincidencia de signos, el Zapallo se alista para conquistar no ya la pobre Tierra, sino la Creación. Al parecer, prepara su desafío contra la Vía Láctea. Días más, y el Zapallo será el Ser, la Realidad y su Cáscara.



(El Zapallo me ha permitido que para vosotros -queridos cofrades de la Zapallería- yo escriba mal y pobre su leyenda e historia. Vivimos en ese mundo que todos sabíamos pero todo en cáscara ahora, con relaciones solo internas y, sí, sin muerte. Esto es mejor que antes).

MF

Macedonio Fernández (Buenos Aires, 1874-1952) fue filósofo idealista, anarquista no militante, gran escritor despreocupado de publicar, admirador de Schopenhauer y amigo y maestro involuntario de la vanguardia porteña. Entre su obra "miscelánea" se destaca No toda es vigilia la de los ojos abiertos, Papeles de Recienvenido, Museo de la Novela de la Eterna, Cuadernos de todo y nada, Adriana Buenos Aires (última novela mala) y Museo de la Novela de la Eterna (primera novela buena). El Diálogo sobre un diálogo que imcluye Jorge Luis Borges en El Hacedor ilustra adecuadamente la naturaleza de sus conversaciones metafísicas:
A. —Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras. Con una indiferencia y una dulzura más convincentes que el fervor, la voz de Macedonio Fernández repetía que el alma es inmortal. Me aseguraba que la muerte del cuerpo es del todo insignificante y que morirse tiene que ser el hecho más nulo que puede sucederle a un hombre. Yo jugaba con la navaja de Macedonio; la abría y la cerraba. Un acordeón vecino despachaba infinitamente la Cumparsita, esa pamplina consternada que les gusta a muchas personas, porque les mintieron que es vieja... Yo le propuse a Macedonio que nos suicidáramos, para discutir sin estorbo.
Z (burlón). —Pero sospecho que al final no se resolvieron.
A (ya en plena mística). —Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.


Otra literatura del crecimiento en café de las ciudades:

Número 43 I Cultura de las ciudades (I)
Cinco ciudades continuas I Solo cambia el nombre del aeropuerto. I Italo Calvino I

Una buena biografía de Macedonio Fernández, en el blog Desde el aula.

 

 
Andar con pensamiento
Ciudad y urbe en tiempos del Bicentenario I Por Mario Sabugo

Como lo ha formulado brillantemente Jane Jacobs, hay una estrecha relación entre las ciudades y la "la riqueza de las naciones". La ciudad es el sitio de las innovaciones, en su territorio se obtienen las soluciones que luego se extenderán por sus territorios asociados. Por ello es necesario revisar anteriores formulaciones supuestamente "estratégicas" acerca de la competencia entre ciudades. A nuestro juicio, no compiten las ciudades, compiten las naciones por medio de sus ciudades (parafraseando el célebre axioma sobre la General Motors y los Estados Unidos, "lo que es bueno para Buenos Aires, es bueno para la Argentina").

 
La vivienda en el desarrollo humano de Bogotá
El subsidio a la demanda, la calidad urbana y las ataduras del pensamiento I Por Ismael A. Molina Giraldo

La lógica gerencial con que se ha manejado la institución desde su creación, de ser auto-sostenible financieramente, ha hecho que la acción de Metrovivienda se haya circunscrito a la generación de suelo para los constructores formales, a precios similares a los establecidos por los especuladores urbanos legales, sin ser efectivamente una alternativa a la oferta informal de lotes. La tierra urbana intervenida por Metrovivienda entre 2000 y el 2007 totaliza 713,9 hectáreas, que representan el 30,1% del total de áreas disponibles para vivienda en la ciudad, de acuerdo con el POT.

Tendencias (I)
Un crack en la ciudad
Rupturas y continuidades en la trama urbana de Buenos Aires: entrevista a Guillermo Tella I Por Marcelo Corti

Los antiguos ricos dependían de los pobres para crear y acrecentar su riqueza. La nueva forma de riqueza ya no los necesita, los expulsa y excluye, y eso acentúa desigualdades sociales y territoriales. Con lo cual, nuevas formas de concentración y de dispersión emergen en las ciudades. La ausencia de argumentos que permitiesen comprender este orden nuevo ha constituido el motivo central de la crisis disciplinar actual. Ya no pueden sostenerse valores tales como la estabilidad, la continuidad y la certidumbre.

 
Atlas Ambiental de Buenos Aires
La difusión del conocimiento I Por Paulina Nabel y David Kullock

Se partió de dos premisas. Por una parte, la existencia de un frondoso conocimiento sobre la región, aun cuando este conocimiento no fuese pleno, ni estuviese interrelacionado ni, mucho menos, estuviese al alcance de todos los que lo necesitasen. Por otro lado, el extraordinario desarrollo de las tecnologías geomáticas y los recursos de multimedia, que constituyen una potencialidad tanto para el reconocimiento de las relaciones del ambiente urbano, como para la creación de formas de expresión amigables, con capacidad de llegada a públicos muchos más amplios que los habituales.

 
Las siete plagas de la ciudad contemporánea
Marketing, gestión, participación, valorización, glamour, competitividad y valores de clase media: cómo y por qué liberar a la ciudades de su influjo (o al menos procurar mantenerlos en niveles limitados) I Por Carmelo Ricot

Consignas cool, slogans seductores, segundos de pantalla, festivales y "eventos" remplazan en los imaginarios de los gobernantes la preocupación que deberían tener por abrir los ghettos o universalizar las infraestructuras. El marketing de la ciudad ha dejado de ser una tarea de consultores específicos para derramarse por la totalidad de las administraciones, más preocupadas por la tapa del diario que por la suerte de los barrios. Los contenidos se vulgarizan, las complejidades se reducen, las realidades se eluden.

Proyecto Mitzuoda I Una ficción metropolitana contemporánea (por entregas). I De Carmelo Ricot, con Verónicka Ruiz

Entrega 31: El eterno retorno
La decepción - Lo mejor de nuestra vida - Discreto encanto de una burguesa - Yo daré la media vuelta - La razón no entiende - Siempre nos quedará Milán - Confortable

 

Buenos Aires, el rock, la metáfora babilónica, la responsabilidad de Barranquilla y un pedido por proyectos urbanos.

 

Fondos de microcrédito para Acción en Cadena en Las Lomitas, Formosa - Gestión socio-urbana y participación ciudadana, en FLACSO - Estrategias de Intervención en Territorios de Exclusión, en Buenos Aires - Consolidación del crecimiento y planificación estratégica de la Argentina que viene - Laboratorio de la Vivienda del Siglo XXI, en Barcelona - Congreso de Arquitectura del Paisaje, en México DF -Miradas sobre la vivienda social, en Santa Fe -Financiamiento a documentales sobre ciudades latinoamericanas - Dott, innovación social y diseño - Convención de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, en La Habana - Seminario Internacional de Ordenamiento Territorial, en Mendoza - Nuevo número de Serie Urbana - El boom constructivo de Rosario, según Leo Ricciardino.

 

 

> ACERCA DE CAFÉ DE LAS CIUDADES

café de las ciudades es un lugar en la red para el encuentro de conocimientos, reflexiones y miradas sobre la ciudad. No es propiedad de ningún grupo, disciplina o profesión: cualquiera que tenga algo que decir puede sentarse a sus mesas, y hablar con los parroquianos. Amor por la ciudad (la propia, alguna en particular, o todas, según el gusto de cada uno), y tolerancia con las opiniones ajenas, son la única condición para entrar. Hay quien desconfía de las charlas de café: trataremos de demostrarle su error. Nuestro café está en cualquier lugar donde alguien lo quiera disfrutar, pero algunos datos ayudarán a encontrarlo. Estamos en una esquina, porque nos gustan los encuentros, y porque desde allí se mira mejor en todas las direcciones. Tenemos ventanas muy amplias para ver la vida en las calles, y no nos asustan sus conflictos. Es fácil llegar caminando a nuestro café, y por eso viene gente del centro y de todos los barrios (sí alguien prefiere un ambiente exclusivo, que se busque otro lugar). No faltaran datos sobre cafés amigos, porque nos gusta andar de bar en bar: ¿cómo pedirle a los parroquianos que se queden toda la noche en el nuestro? Esa es la única cadena a la que pertenece el café de las ciudades: la de todos los cafés únicos e irrepetibles, en cualquier esquina de cualquier ciudad.

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Editor y Director: Marcelo Corti
Diseño:
Laura I. Corti
Corresponsal en Buenos Aires: Mario L. Tercco

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