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I R M A
desarrollos
urbanos y ambiente sostenible
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Entrevista
"Políticas
para construir ciudad, no para hacer casitas"
Jorge
Jáuregui y el programa Favela Barrio, de Río de Janeiro.
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Entrevista:
Marcelo Corti
Una de las
experiencias urbanas y arquitectónicas más estimulantes
de América Latina en la actualidad es el trabajo de Jorge
Jáuregui para el programa Favela Barrio, de Río de
Janeiro. En sucesivos números de nuestra revista, varias
notas lo han mencionado por su particular acercamiento al problema
de los barrios marginados de la ciudad.
café
de las ciudades
entrevistó a Jáuregui en una reciente visita a Buenos
Aires. La sugestiva atmósfera de la recepción del
Hotel Castelar, en la Avenida de Mayo, fue el marco adecuado para
nuestro encuentro. Jáuregui accedió gentilmente a
nuestro pedido, facilitando la reunión y la producción
posterior. Su único pedido fue el de usar una mesa para fumadores
(especie a cuya vertiente más radicalizada pertenece Jáuregui).

cdlc:
Se te conoce especialmente por Favela Barrio, pero nuestros lectores
querrán saber algo de tu trayectoria anterior. ¿Podés
contarnos algo sobre esta?
JJ:
Yo vivía en Rosario, Argentina. Era militante político
de la Juventud Peronista y al producirse el golpe militar de 1976
tuve que exiliarme. El país más cercano era Brasil,
al que pensé irme por poco tiempo (solo el necesario para
poder volver). Pero en Argentina las cosas demoraron más
tiempo: cuando hice proyectos para volver bastante más adelante,
en la época de Alfonsín (1983 - 1989), ya tenía
todo resuelto y encaminado, pero la hiperinflación lo imposibilitó.
Desde ese momento no pensé más en volver a la Argentina
y me fui acostumbrando a que me iba a quedar definitivamente en
Brasil. Desde que llegué, como todo argentino que arriba
a un lugar, había organizado grupos de estudio. En arquitectura
son más difíciles de organizar que en otras disciplinas,
porque los grupos de estudio tienden a dispersarse cuando no hay
un objetivo inmediato como hacer un proyecto. No sucede lo mismo
en otras profesiones, como la filosofía o el psicoanálisis,
donde los grupos de estudio se mantienen a lo largo del tiempo aunque
no tengan una aplicación directa. Incluso, en el caso del
psicoanálisis la tienen, ya que el psicoanálisis no
es algo institucionalizado (por lo menos no se lo enseñaba
en la Facultad hasta hace muy poco tiempo), y por eso hay una necesidad
de encontrarse y dar cuenta de cómo se trabaja, presentar
casos y tener interlocución. En el caso de la arquitectura,
en general los arquitectos trabajan en la Universidad y se supone
que eso elimina la necesidad de intercambio. Yo armé grupos
de estudio, que en general no duran más de un año
y en esa época también comencé a hacer mi pasaje
personal, de arquitecto político - técnico que era
en Argentina, al rol de técnico con algún interés
en la política (sobre todo porque no entendía muy
bien la práctica política local...).
cdlc:
¿Eras político - técnico solo por la militancia, o
porque tenías alguna función pública?
JJ:
Por la militancia y porque trabajaba en la Universidad de Rosario
en el Instituto de Planificación Territorial y Vivienda,
con el que llegamos a formular la propuesta urbana y el programa
político para acceder al gobierno en las elecciones de 1973.
Ya en Brasil me transformé en técnico - político,
y volví a leer mucho de arquitectura y urbanismo. Hice mi
pasaje de la modernidad al "después" de la modernidad: en
Argentina me formé con arquitectos modernos y tomando como
referencia los maestros modernos, en Brasil leí a Aldo Rossi,
Robert Venturi y toda la crítica a la modernidad. Bastante
más adelante llegué a la filosofía, y comencé
a frecuentar grupos de estudio filosóficos (en Río
hay una muy buena escuela filosófica deleuziana). Tuve como
interlocutores a muchos filósofos que me ayudaron a pensar
varias cuestiones sobre lo urbano, que después se tornaron
cruciales.
cdlc:
Das mucha importancia en tu trabajo a la filosofía y el psicoanálisis.
¿Eso empezó en Brasil?
JJ:
El psicoanálisis no, yo ya tenía una relación.
Mi mujer es psicoanalista y yo tenía interlocución
con psicoanalistas y con epistemólogos, porque hacia estudios
de epistemología en Rosario. Lo que incorporé en Río,
por este contacto con la escuela de Deleuze, fue la filosofía,.
No era en la Facultad, eran grupos particulares. Eso fue muy interesante,
me acuerdo que cuando estaba haciendo estudios sobre la ciudad con
un grupo de proyecto (estudié varios barrios, Botafogo, la
Bahía de Guanabara, el puerto de Río, que hoy es un
ámbito estratégico para la renovación urbana)
toda esta cuestión de la filosofía me sirvió
mucho. Cuando participé en el concurso para Río Cidade,
que fue el primer proyecto urbano en Río desde que yo viví
allá y después de la modernidad (no había habido
más concursos públicos), en el año '94, cuando
Luiz Conde era Secretario de Urbanismo y lanza ese programa para
la ciudad formal, yo le pregunté al filósofo Claudio
Ulpiano: "¿que es para vos la ciudad?". Y el me respondió:
"la ciudad son flujos de los más variados, pasando: música,
pintura, arquitectura, el movimiento, el tiempo". Eso fue muy
instigador para pensar la ciudad como flujo de circulación,
de movimiento, algo que hoy está muy candente.
Después
comencé a articular este aprendizaje con la cuestión
de la relación entre lo formal y lo informal. Pero comencé,
como te decía, con la ciudad formal. Cuando se estaba terminando
con la ejecución de la obra de Río Cidade, es el barrio
de Catete, el gobierno municipal lanza un concurso para la ciudad
informal, las favelas. Hasta ese momento las favelas no habían
sido objeto de concursos, ni los arquitectos habían trabajado
profesionalmente en ellas, salvo los arquitectos que estaban en
la actividad pública, los funcionarios. Pero no como campo
de reflexión, sino apenas como un campo de práctica
técnica. Con el concurso para las favelas se abre este espacio,
yo no tenía mucha idea, ni nadie, no había arquitectos
que tuvieran experiencia en ese campo. Había que construir
todo: la metodología, los conceptos para pensarlo. Fue
un gran desafío del que realmente yo no tuve idea, ni nadie
la tuvo, de hasta donde podía llegar y la trascendencia que
podía alcanzar. Tenía una intuición pero no
un conocimiento. Inmediatamente se fue revelando cada vez más
como un campo fértil para pensar, para reflexionar, para
investigar y para hacer, sobre todo para intervenir, para experimentar.
Tuve la suerte de haber coincidido en ese tiempo histórico
en el que se abrió esta perspectiva en la ciudad de Río,
que es la única en Brasil que pudo hacerlo, hasta ahora.
No hay un programa semejante hasta ahora, ni en otras ciudades
de Brasil, ni en otras ciudades de Latinoamérica. No es que
sea un programa genial, pero reúne las experiencias anteriores
y permite que uno reformule y construya una visión de ciudad,
que actúe proyectando a partir de pensar una idea de urbanidad
deseada. Ese es un gran espacio que se abrió y donde
hay que avanzar mucho todavía.
cdlc:
Favela Barrio no es una solución sectorial
al problema de vivienda, como otras que ha habido. Y que en general
interpretan la situación informal como una anomalía,
que las administraciones de derecha quieren erradicar y los progresistas
intentan resolver...
JJ:
...haciendo "casitas".
cdlc:
Claro, en cambio tu práctica se basa en pensar toda la ciudad.
JJ:
Si, yo creo que esa es la gran cuestión. Hoy participé
en un encuentro en la FADU-UBA cuyo tema era "proyectar para incluir".
Bueno, para poder incluir primero es necesario articular lo físico
con lo social, y hoy en día en un contexto muy espinoso,
que es el de la inseguridad del ciudadano, algo que siempre fue
manejado policialmente, militarmente. Yo creo que el tema no tiene
nada que ver con eso, sino que es necesario integrar la cuestión
de la seguridad de los habitantes, tanto de la villa o de la favela,
como de la parte formal de la ciudad, en cuanto a que tengan condiciones
de circulación, de movimiento, de vivencias, de poder
vivir en cualquier sector de la ciudad en condiciones de libertad.
Para que eso suceda tienen que darse obviamente algunas condiciones,
y tiene que haber un diálogo. Tiene que haber gente capacitada
en los organismos encargados de la seguridad, y por el lado de la
población un nivel de organización con capacidad de
tener interlocución. Al pensar una intervención urbana
hay que hacer que lo físico, que es lo infraestructural,
ambiental y urbanístico, tenga que ver con lo social, que
es lo económico, cultural y existencial, lo que se refiere
a la existencia concreta de cada persona. Esto, junto con una
política que garantice la transitabilidad y los movimientos
en cualquier parte del territorio desde una perspectiva civilizada,
no como un aparato de represión sino como un mecanismo de
diálogo. Una política que busque anticipar las demandas
para intervenir, resolviendo los problemas cuando no son evidentes.
Ese es un tema bien latinoamericano, en especial por esta condición
de que en la ciudad latinoamericana, a diferencia de la europea
o de los Estados Unidos, un 30, 40, 50, 60 y (como sostenía
un arquitecto peruano en el encuentro del que hoy participé)
hasta un 70 % de la ciudad es informal. Hasta ahora yo pensaba que
Venezuela era el país con mayor porcentaje de informalidad,
con un 60 y 40 % respectivamente de ciudad informal y formal, pero
ahora veo que en Lima la informalidad es aún más grave.
Eso es muy determinante, es diferente de Argentina, Chile o Uruguay
donde el porcentaje es entre un 5 y un 10 %, claro que extendiéndose
ahora en Argentina o Uruguay.
Pero volviendo
al tema inicial, esta vertiente de articular las cuestiones sociales
con lo urbanístico, con la seguridad y con lo ecológico,
me permitió retomar algunas de las inquietudes de mi época
de militancia, ya desde un rol profesional. Hay un servicio posible
dentro de la práctica profesional, una utilidad pública
muy clara para la arquitectura y el urbanismo dentro de la práctica
profesional en esta perspectiva. Eso implica que uno tiene que trabajar
a veces con un pie adentro y uno afuera, o a veces con los dos pies
adentro o los dos afuera. No hay garantías, siempre hay que
estar construyendo el espacio de la posibilidad proyectual. Muchas
veces se cree que uno encuentra una vertiente en este campo y tiene
un camino hecho. Pero no, los caminos no existen, como en el poema
de Machado que canta Serrat: se hace camino al andar, siempre. Y
eso es una verdad indiscutible, en cualquier campo pero sobre todo
en el nuestro, la arquitectura, porque esta condición de
inseguridad económica propia de nuestro continente hace que
siempre estemos reconstruyendo los caminos.

cdlc:
Parecés haber encontrado un compromiso viable entre lo político
y lo técnico, que es algo que le preocupa a cualquiera que
ha militado en política desde una actividad profesional.
Es una dicotomía difícil de manejar: ¿cuando se pueden
dividir las aguas, cuando podés integrar ambas actividades?
Yo no creo que se pueda ser un técnico puro ni un político
que resuelve los problemas con pura ideología. Y en tu caso,
pareciera ser que es importante el contexto histórico, con
la intendencia de Conde y toda una serie de factores, para poder
resolver esa dicotomía.
JJ:
Si, y espero que ahora se pueda hacer en Argentina, ya que parecen
darse las condiciones para que se reevalúe la experiencia
de lo bueno que se hizo, y se haga la crítica de lo equivocado.
Es necesario reformular y reorientar la práctica técnico
- política, desde lo público, desde el gobierno en
todas las instancias (municipal, provincial y federal), pero también
desde el pensamiento. En la Universidad siempre se educó
para trabajar la parte formal de la ciudad, pero para lo informal
hay que construir nuevos conceptos, o rearticular conceptos
existentes de una forma nueva. En ese sentido me parece que este
tema de articular lo formal con lo informal en América Latina
es muy relevante y que hay que dedicarle bastante tiempo, e invertir
dinero y esfuerzo intelectual, desde la Universidad, desde el gobierno
y desde las organizaciones sociales también, incluyendo las
ONGs y otras instituciones. Hay varias instancias para conectar,
inclusive los organismos internacionales.
cdlc:
Creo que las experiencias concretas de Favela Barrio están
muy bien descriptas en tu página
web , a la que remito a los lectores para interiorizarse.
Pero ya que hablas de dinero, ¿como es el proceso de gestión,
las formas de inversión, como interviene el estado, las organizaciones
de la comunidad y vos como estudio privado?
JJ:
Yo
estoy trabajando en Brasil a partir de la formulación de
un programa público, que contaba y cuenta con 30 % de dinero
del Estado y 70% de dinero de financiamiento externo, en este caso
el BID. Es el programa Favela Barrio, que atiende a las comunidades
de tamaño medio, entre 500 y 2500 familias. Para las comunidades
menores hay otro dinero, que proviene de la Unión Europea
y de otras fuentes que financian en forma diferente, con otra lógica.
Para las comunidades mayores, también hay un programa de
grandes favelas con varias fuentes diferenciadas de financiación:
el estado nacional, el banco hipotecario. ¿Por que Favela Barrio
trabaja en la franja de las favelas medias? Porque son las mayoritarias,
son aquellas en que se puede formular una forma de urbanización
que considera el aspecto infraestructural, el aspecto urbanístico,
el equipamiento para la generación de trabajo y renta, los
equipamientos deportivos, la guardería, el centro cultural,
el centro profesionalizante, la titulación de la propiedad
de la tierra (que siempre falta en las favelas). Es una política
integrada, por eso demanda un trabajo multidisciplinario, y solo
puede ser pagado con dinero manejado por el estado. El estado, en
lugar de proyectar, gerencia los programas, nos subcontrata a los
arquitectos por licitación o por concurso. Eso le permite
dedicarse solamente a controlar la eficacia de la aplicación
del dinero público, que tiene dos instancias: por un lado
se contratan los proyectos, y con el proyecto detallado se hace
la licitación para obra, donde participan las empresas constructoras.
Solo que cuando uno compara las realidades de Brasil y de Argentina
son totalmente diferentes, empezando por el número de gente
que vive en villas: son 130.000 en Buenos Aires (la ciudad, no la
metrópolis) y entre un millón y un millón y
medio viviendo en favelas en Río, sobre cinco millones y
medio de habitantes, el 30% de la población.
cdlc:
¿Pero la favela brasileña es asimilable sin más a
una villa argentina, o es más bien un mezcla entre villa
y asentamiento periférico, loteo clandestino...?
JJ:
No, en Río también hay loteo clandestino y no es lo
mismo que la favela. La favela y la villa son bastante parecidas,
yo estoy haciendo en Buenos Aires un trabajo para la Villa 31, en
Retiro. Me interesaba mucho porque es la villa emblemática
de Buenos Aires, la más incomoda, la que está en un
lugar que molesta.
cdlc:
Y que por su ubicación central, para algunos sería
buen negocio erradicarla y proponer una intervención comercial....
JJ:
Si, ya hubo varias propuestas de retirada total que yo considero
inadecuadas e irrealizables. Estamos trabajando desde hace varios
meses en relación con las juntas de vecinos, en este viaje
tendré una reunión, y acabamos de encontrarnos en
la Facultad, ellos vinieron como oyentes al seminario "Proyectar
para incluir", del que participé. Yo no veo gran diferencia
entre la favela y la villa a no ser en la magnitud del problema:
la forma física, la ocupación del espacio, las carencias,
los problemas, la desconexión entre la trama urbana formal
y la informal, tienen las mismas características. Quizás
las formas políticas organizativas sean un poco diferentes.
En Buenos Aires noto tal vez mayor caudillismo, mayor número
de interlocutores dentro de las comunidades, en Río tal vez
la asociación de vecinos funcione de una manera más
unitaria, no hay tanta disputa. En Buenos Aires hay muchos grupos,
muchos caudillos, algo que no se encuentra en las comunidades de
Río donde he trabajado. Fuera de este aspecto político
organizativo, que diferencia un poco (en Buenos Aires hay una mayor
fragmentación de la representatividad, sería esa la
diferencia) las cuestiones y problemas son los mismos, lo único
es que en Buenos Aires no hay todavía formulado un programa
como el Favela Barrio y por lo tanto es más difícil
para el poder público organizarse y determinar políticas
para la articulación de lo informal con lo formal.
cdlc:
¿Es muy duro decir que en Buenos Aires no hubo la voluntad política
que hubo en Río de Janeiro?
JJ:
Yo todavía no la veo. Yo he escuchado a bastante gente encaminada
desde los organismos públicos a pensar en esa dirección,
pero no está asumido por el poder político la formulación
del programa, aunque está siempre la posibilidad, incluida
la intelocución con el BID que es el mismo órgano
financiador. La formulación del programa es importante porque
define la ley del juego, torna claro lo que se puede conseguir y
los objetivos a perseguir desde las organizaciones, y hay como un
lineamiento básico. Cuando eso no existe lo que se hace en
cada caso es más aleatorio, en cada lugar o instancia del
gobierno, municipal, provincial o federal. Hay que unificar criterios
y acciones porque hay mucha dispersión. En Argentina,
como en el resto de América Latina, todavía se ve
demasiado la intervención del estado como construyendo casas,
construyendo habitación más que construyendo ciudad.
La ciudad sería una consecuencia final de la construcción
de las casas, y eso no es verdad: si no se actúa con un proyecto
urbano, con una idea de ciudad, la ciudad no deriva del amontonamiento
de casas. Sean casitas, edificios, bloques, o lo que sea, eso
no construye ciudad, lo que construye ciudad es un concepto de
lo urbano, un concepto de la urbanidad, que hay que tener previamente
a la materialización física de las unidades habitacionales.
cdlc:
¿Y como definirías en un síntesis de 3 o 4 conceptos
claves, sin reduccionismos, esa idea de ciudad que ustedes aplican
en Favela Barrio?
JJ:
Primero, que es algo diferente a construir casas. Se trata de tener
una política no para construir casas sino para construir
ciudad, para urbanizar en el sentido mas literal del termino, para
eliminar el "deficit de ciudad". No el déficit
habitacional. Este tiene un plazo para ser resuelto que es bien
mayor que la urgencia de construir ciudad. Construir condiciones
de urbanidad implica mejorar la condición real, física
y psicológica del habitante de un lugar que siente que vale
la pena que el se esfuerce económicamente (y hasta físicamente)
para mejorar su vivienda porque el estado también está
preocupado por el y está haciendo infraestructura, espacio
público, servicios sociales, equipamientos y creación
de condiciones para la evolución económica, social
y cultural. Para sentirse integrado, parte de una comunidad y
no un excluido, un paria, un quiste del que no se quiere saber,
un culpado de antemano. Eso exige que en el poder público
también se tenga un concepto de que lo urbano es un bien
público del más alto valor, tan necesario como
el acceso a la infraestructura, el transporte, la educación
o la salud. Entendido de esa forma, en el sentido más clásico
posible, la urbs y la civitas, el ambiente físico
y la condición política del ciudadano, tienen que
estar completamente entrelazados. ¿Como se puede ser un ciudadano
pleno y sin sensación de exclusión en un ambiente
totalmente deteriorado, degradado y sin los atributos de la urbanidad,
las condiciones de acceso, las condiciones de infraestructura, los
equipamientos de "prestigio", que por más pequeños
que sean estén pensados con toda la calidad arquitectónica,
urbanística y estética?. Para mi, el derecho a
la belleza es un derecho tan importante como cualquier otro.
Por ejemplo, el carnaval muestra eso muy bien: cuando el estado
no hace las cosas la gente igual las hace. La gente que vive en
la favela es la que produce y piensa durante todo el año
en la cuestión de la belleza y lo puede canalizar en el carnaval,
porque se organizan socialmente y encontraron una escala para manejarlo.
Es por eso que yo digo que la vivienda la puede resolver cada
persona individualmente con su esfuerzo físico y económico,
pero lo que no puede construir nadie individualmente es el espacio
público, la infraestructura, todo lo que requiere una
inversión, un trabajo, y un conocimiento técnico más
elaborado. Eso solamente puede venir de los departamentos técnicos,
como siempre fue en toda época de la humanidad. Y por eso
a mi me parece que hay que priorizar el construir ciudad a construir
habitación. En algunos casos hay que construir habitación
también, para esos sectores que están en área
de riesgo o muy precarizados, gente de mucha edad o muy joven que
no tiene los recursos y las condiciones como para resolver el problema
con sus propias manos. Esta gente si que precisa la asistencia del
estado, también para la vivienda. Pero no son la mayoría
ni remotamente, son siempre muy pocos. Lo que no hay en la favela
es espacio público. Hay espacio privado, pero el espacio
público no existe, ese es el déficit principal y en
ese déficit se puede intervenir. Eso posibilita un cambio
muy fuerte en las condiciones de convivencialidad, que se extiende
a los barrios de alrededor y como consecuencia al resto de la ciudad.

cdlc:
En las intervenciones que ustedes han realizado ¿han verificado
como potencia la construcción del espacio público
a la acción privada en la resolución de la vivienda
y otras cuestiones?
JJ:
Si,
y es muy claro y muy interesante, porque sucede lo mismo que en
la ciudad fomal, a una inversión pública donde
se construyen plazas, equipamiento, iluminación pública,
mobiliario urbano, paisajismo, inmediatamente hay una respuesta
privada. Por la valorización que eso produce en la propiedad
por ejemplo, aunque no solo por eso, el ciudadano privado responde
mejorando su inmueble. En las favelas sucede exactamente lo mismo,
es increible y automático, el estado hace una inversión
e inmediatamente la gente pasa a mejorar su propia vivienda, inclusive
a terminar las casas (que en la favela están siempre sin
revoques, sin terminación). Hay casos que se pueden citar
donde a la inversión pública que construyó
calles, infraestructura, y urbanizó, los habitantes de las
favelas respondieron inmediatamente revistiendo su casa, tratando
los accesos, formalizando, ornamentando el dominio público.
Lo que antes se hacía solamente para adentro, inmediatamente
se pasa a hacer también para afuera. Eso crea una sinergia
inmediata que permite el pasaje de la favela al barrio popular en
primera instancia, y abre el camino para una evolución histórica
que le permita devenir en un barrio.
cdlc:
¿Como se encara el tema de la legalidad de las propiedades?
JJ:
Ese es siempre un tema difícil. Nosotros tenemos obligación
de entregar como final de proyecto un plano de delimitación
de lo público y lo privado, que es lo que no hay originalmente
en la favela. A partir de ese momento, cada casa tiene definida
catastralmente su dimensión, su lote, por mas irregular que
sea. Nosotros tenemos obligación también de hacer
una leicinha, una pequeña ley adaptada del Código
de la ciudad al caso especial de la favela, donde se definen condiciones
de uso, de alturas, de alineamientos. En cada favela urbanizada
se deja un Puesto de Orientación Urbanístico y Social,
que es donde se reúnen arquitectos, ingenieros y asistentes
sociales de la municipalidad, con la comunidad, y administran los
conflictos post-obra. Son mecanismos importantes para permitir
el pasaje de la informalidad a la formalidad, que no es un hecho
automático: no es que se termina la obra y ya es todo formal,
hay un proceso de reeducación de la conducta en relación
a lo que es de todos, al espacio público que no había
antes. Esa posibilidad es abierta por la instauración y materialización
del proyecto.
cdlc:
En Francia o Estados Unidos había asentamientos similares
a las favelas y las villas hasta hace 50 o 60 años. El neorrealismo
italiano muestra barriadas muy parecidas. ¿Has analizado las formas
en que se resolvió el tema en esas sociedades?
JJ:
No,
particularmente tengo conocimiento como cualquiera que pasó
por la Facultad y lo estudió en los cursos de urbanismo,
pero no tengo una atención o reflexión específica
sobre eso. Sirve como una referencia general, pero ahora estamos
casi invirtiendo las cosas, hay una exportación de la experiencia
latinoamericana para esos lugares, sobre todo para las áreas
informales o con ciertas condiciones de informalidad que hay dentro
del llamado mundo desarrollado, sea Francia, Estados Unidos, etc.
Hay allí comunidades étnicas, de inmigrantes, o de
los sectores excluidos de la sociedad, que tienen condiciones de
informalidad diferentes en su apariencia, pero con una clara situación
de diferencia con respecto a la ciudad formal. Esto implica modos
diferentes de usos del uso público, modos diferentes de ocupación
de las veredas, de las plazas, modos de conducta diferentes en relación
a como usa los espacios externos el resto de la población.
Ellos están muy interesados en la metodología que
usamos para la escucha de las demandas, algo que viene del psicoanálisis:
la cuestión de la atención flotante y la asociación
libre, la escucha atenta para detectar en la demanda tanto la
demanda explícita como la demanda latente, el espacio
de interlocución donde se puede construir una relación
para transformar la demanda en una respuesta proyectual, que integre
lo formal con lo informal. Yo creo que en ese sentido hay una posibilidad
de interacción y de aplicación metodológica
de lo que hacemos aquí para esas áreas informales.
A ellos les preocupa mucho, es algo que viene creciendo por las
formas del capitalismo de los últimos años, que produce
desarrollo pero muy diferenciado y segregativo tanto allá
como acá. Por eso allá hay un campo de aplicación
de las experiencias que se hacen acá.
cdlc:
Dos preguntas entrelazadas: por un lado, ¿como responde la sociedad
formal, se manifiestan los prejuicios? Y en cuanto a los sectores
informales, en el paso de la informalidad a la formalidad, ¿no ocurre
que se trata de imitar (incluso hasta el absurdo) las conductas
de la sociedad formal?
JJ:
Hay
dos aspectos: uno es que la sociedad formal todavía no tiene
este programa muy claro, no hay una suficiente difusión.
A pesar de todo lo realizado, no hubo una utilización positiva
de los medios, de la televisión, radio y prensa escrita,
con publicaciones que ilustren el alcance, los objetivos, la filosofía
que está por atrás de Favela Barrio. En general la
clase media está todavía muy desinformada, aun en
Río de Janeiro. Escuchan y leen el nombre Favela Barrio,
la idea circula, pero no se conoce muy bien. Incluso es desconocida
en los ambientes universitarios, salvo en la Facultad de Arquitectura,
y ni siquiera ahí es muy bien conocida. Recién ahora,
en los últimos 2 años, están empezando a estudiar,
a preocuparse y pensar algo sobre este tema. Siempre los centros
universitarios están muy desajustados de los procesos sociales,
funcionan "a remolque". La clase media y los favelados de Río
vienen conviviendo desde hace tiempo: las favelas están incrustadas
en el medio de la sociedad formal. En Ipanema, Copacabana, Leblon
y en todos los principales barrios hay favelas. Eso es entonces,
algo aceptado, pero mal asumido, en forma de una actitud indiferente
a la existencia de esas situaciones (salvo ahora que la cuestión
de la seguridad las tornó una amenaza). Hay cortes bien claros
y abruptos entre la favela y el barrio formal: el barrio es asfalto,
la favela es morro. Entre el morro y el asfalto hay
poca interacción, salvo en la época del carnaval,
en la música, o en el consumo de drogas. Todavía hace
falta avanzar mucho más, discutir culturalmente y proponer
programas y acciones y proyectos concretos de mayor articulación
entre los dos lados, entre lo formal con lo informal, tanto en lo
cultural, en lo económico, en lo político, como en
lo físico mismo: en todo.
Por otro lado,
siempre hubo y habrá imitación de conductas de
la sociedad formal por la informal. Sobre todo es la televisión
la que lo provoca, porque al pibe de la favela que no puede salir
de su comunidad porque no tiene ni el dinero, ni los signos sociales
necesarios (ni las zapatillas, ni la ropa, ni el vocabulario ni
nada para ir a consumir lo que consumen los pibes de la clase media
en el asfalto), de todas formas le llegan los mismos discos, a través
de la radio y la televisión, porque ve el mismo programa
que los otros. Creo que eso produce una dicotomía, una tensión
enorme, la de causar deseo y no poder alcanzar ese deseo, y me parece
que eso no puede dejar de producir efectos negativos. Pero esto
ya está instalado desde el plano cultural. El urbanismo no
solo no lo exacerba, sino que de alguna manera ayuda a reducirlo.
Por ejemplo, en algunas comunidades urbanizadas, la favela pasa
a tener equipamientos mejor proyectados y mejor diseñados
que el propio barrio de clase media que está al lado, "ahí
abajo". Hasta puede haber procesos de asimilación contraria,
o de envidia. Pero esto es algo que es político, que es propio
de la democracia, y que hay que ir diluyendo en el tiempo con políticas
bien formuladas, con programas, con acciones que vengan tanto desde
el poder político como desde la propia comunidad y organismos
intermedios. El desafío de intervenir en estos contextos
es sobre todo el de articular iniciativas: hay mucho desorden, mucha
superposición de iniciativas diferentes, no solo del poder
público sino también privadas y que apuntan a lo mismo.
Hay un desperdicio de esfuerzo, de medios, y de todo tipo de recursos
materiales e intelectuales, que hay que hacer coherentes entre si.

cdlc:
Para terminar, te pido una reflexión sobre la estética
de Favela Barrio: me parece apartada tanto de la ortodoxia "modernista
burocrática" de los planes tradicionales del estado, como
del informalismo seudoregionalista de alguna otra experiencia. Una
estética auténtica, que parece respetar sus propias
condiciones de producción y la características originales
de los barrios.
JJ:
Tu
percepción es correcta, a mi me parece que se trata de eso,
de articular la estética popular con la estética
"erudita", aprendida, surgida de la Universidad o de la cultura
formal. Se trata de articular cultura profesional con cultura popular,
no mimetizándose, ni buscando camuflar o parecerse, sino
tratando de mantener las diferencias y provocar que por la convivencia
de las diferencias se produzca el estímulo para la búsqueda
de las transformaciones. Nuevas ideas estéticas, nuevas ideas
de hibridación para nuevos conceptos de belleza, una belleza
de lo impuro, en proceso, de lo que está en transformación.
No un ideal de belleza canónico, clásico, sino una
idea de belleza como la que uno puede percibir en la calle, en otras
manifestaciones culturales, en el carnaval, en la vestimenta de
grupos específicos de tribus urbanas, que apuntan a una reconfiguración
de los elementos y a nuevas síntesis, donde la propia idea
de estética, de belleza, está en redefinición.
Yo creo que aquí hay un campo bien interesante para experimentar,
para investigar, para hibridar y también para conectar.
Y como la entrevista
se termina, agradezco la invitación de café
de las ciudades, porque contribuye a difundir y tornar
públicas estas cosas.
MC

En
el número
1 de café
de las ciudades, la nota "Clandestinos en la ciudad
del Tercer Mundo" (comentario del libro "El misterio del
capital", de Hernando de Soto)
analiza
desde otra óptica algunas de las cuestiones aquí planteadas
sobre el paso de la informalidad a la formalidad urbana.
La
página
de Jorge Jáuregui en Internet contiene información
sobre los proyectos del programa Favela barrio, y también
muy buen material sobre las relaciones entre arquitectura, filosofía,
psicoanálisis y ciudad. Se destacan las notas sobre Alvaro
Siza, Luís Barragán y Clorindo Testa.
presentación
comienzo
de la nota
|
|
Estética
de las ciudades
"El
Cartel de Buenos Aires"
"Esto
es un bebedero".
|
|
Que Buenos Aires
está saturada de carteles publicitarios, es una cuestión
ya debatida y aceptada. Solo falta que se haga algo para solucionarlo,
pero ese es tema de la administración comunal y no de nuestra
revista. En todo caso, si nuestra opinión sirve de algo,
diremos que:
- Nos parece
aberrante que la perspectiva de la calle Florida desde la Plaza
San Martín esté taponada, a partir del segundo piso,
por el cartelón gigante de una hamburguesería. Ese
cartelón no sería aceptado en un mall ni
por el más tolerante de los shopping centers: ¿cómo
es que se lo admite en la calle que se supone es orgullo de la
ciudad?
- Es algo inquietante
manejar un auto por la autopista Lugones y ser acosado desde enormes
supercarteles por hermosas top models que anuncian vaya
a saber que cosa (ropa no, seguramente, porque la que a veces
tienen puesta es muy poca). Esto puede ser una cuestión
de genero y elección sexual, pero suponemos que a otras
y otros les pasará lo mismo con sus contrapartidas masculinas.
- Siguiendo
por la Lugones, y aunque no tengamos ningún afecto especial
por el estadio Monumental de River Plate, resulta chocante verlo
transformado de obra de arquitectura en soporte de cuanta publicidad
exista de tarjetas de crédito, gaseosas, zapatillas, y
todos los etcétera imaginables.
Aclarado esto,
dejamos la cuestión ética y legal de los carteles
en mejores manos, y pasamos a nuestro asunto. Lo que nos ocupa en
esta nota es la categoría estética que ha adquirido
el cartel en el paisaje urbano porteño. Ya no se lo considera
una molestia en el paisaje, ni siquiera una excepción, ni
siquiera un toque simpático de color y simbología
en medio del "frío" lenguaje arquitectónico. Hoy el
cartel (al que llamaremos Cartel, con mayúsculas, sin que
esto implique alusiones de otro tipo) es la tipología y el
concepto clave para entender Buenos Aires.
I-
Agua que no has de beber...

Junto con el
banco de plaza, el bebedero es el ejemplo típico de diseño
de mobiliario urbano. Combina los placeres estéticos y corporales
del agua con los desafíos de la indeterminación formal:
su único condicionante es la necesidad de resultar accesible
a los paseantes. Puede privilegiar la altura del adulto o la del
niño, o combinarlas con pedestales o bases de apoyo. El resto
de su diseño es un diálogo entre las preferencias
del diseñador y las del funcionario.
Los bebederos
recientemente habilitados por el Gobierno de la Ciudad en varias
plazas de Buenos Aires introducen otra dimensión semántica
y formal. Un sencillo prisma de metal y vidrio cumple la función
primaria de albergar un cartel donde se anuncia algo así
como que "este es un bebedero". Atrás, en lugar menos
visible, se encuentra un bebedero.
La elegante
tipografía del logo del Gobierno de la Ciudad, y la proximidad
en el tiempo de su instalación con las recientes elecciones
para Jefe de Gobierno, pueden hacer pensar en una estrategia publicitaria
electoral. No es así, eso es solo para desviar la atención.
Con este bebedero - cartel, o cartel con bebedero, el Cartel de
Buenos Aires da un paso esencial en la colonización del mobiliario
callejero. El signo prescinde de la forma y de la función.
Pronto habrá carteles que nos anunciarán ser bancos,
hamacas, semáforos, parquímetros, maceteros. Algún
rebelde homenajeará a Magritte y diseñará un
bebedero con forma de bebedero, con un gran cartel que diga "esto
no es un bebedero". Solo los surrealistas beberán
de esa agua.
II-
Detrás de los carteles, está el edificio

El edificio
que Clorindo Testa y SEPRA diseñaron hace 40 años
para el Banco de Londres (luego Lloyd´s Bank, luego vendido al Banco
Hipotecario) es arquitectura en su estado más puro. Inspirado
en las experimentaciones brutalistas del Le Corbusier de los '50,
sus escultóricos pórticos definen una particular relación
entre el interior del edificio y las calles de la city bancaria.
La entrada monumental sobre Bartolomé Mitre y Reconquista
es un clásico de las publicaciones sobre arquitectura argentina
y latinoamericana.
El Cartel de
Buenos Aires quiere ser ejemplar: no solo los edificios anónimos
pueden ser soportes publicitarios. El Banco Hipotecario es solo
un medio para los designios del Cartel. Sus telas anunciando plazos
fijos tapan los pilares del edificio como podría hacerlo
un anuncio de Cinzano o de Swatch. Los antiguos y obsoletos valores
de la plasticidad, la escala, las proporciones, quedan superados
por el puro signo, la fuerza del mensaje. Los pórticos del
Banco de Londres se han transformado en los soportes de carteles
del Banco Hipotecario.
III-
Cada vez que respires

El Cartel de
Buenos Aires también tiene sus cazadores de lo cool,
al estilo del marketing corporativo descripto por Naomi Klein. Con
la crisis, aparecieron los artistas improvisados en los semáforos.
A cada detención, 20 o 30 segundos de malabarismos, acordeón
o saxofón. Todos nos compadecíamos de los riesgos,
del stress de los chicos y chicas que así buscaban
unas monedas para sobrevivir.
El Cartel, en
cambio, vio la oportunidad de apropiarse de la idea. Primero fueron
los hombres sándwich, o para ser más precisos, las
personas empanada (el disfraz impedía determinar el sexo
de los artistas) que daban unos pasitos de baile al son de una música
pegadiza, promocionando la cadena Solo Empanadas (cuyos carteles
son otra avanzada de la megaescala publicitaria). Luego vinieron
los operarios con carteles de la revista El Guardián, que
se plantan frente a los autos en las principales avenidas para que
leamos la tapa de la publicación.
A esta se la
acusa de chantajear artistas, políticos y deportistas con
sus títulos amarillentos. La tapa es casi la revista completa,
no hay mucho más que leer: basta el tiempo de una parada
en el semáforo. Los trabajadores que llevan los carteles
están vestidos como obreros con casco, quizás una
referencia irónica a los cortes de calle de los piqueteros.
Ahora promocionan también otras actividades, como las de
una feria de vendedores de autos. Hasta algunos de los carteles
son en realidad espejos, que reflejan el auto detenido y le superponen
la leyenda "si no te gusta el auto que ves, venía a nuestra
feria".
Los carteles
nos siguen, caminando, en auto, en el colectivo, ahora en el semáforo.
Cada segundo de nuestra existencia es tiempo susceptible de ser
ocupado en contemplar carteles. El Cartel de Buenos Aires no necesita
edificios ni ciudadanos: apenas soportes publicitarios y transeúntes
que miren carteles.
MC
Con una mirada humorística sobre la cartelería urbana,
recomendamos el sitio del proyecto Cartele.
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Lugares
La
amable Mendoza
Una
ciudad sustentable entre el desierto y la cordillera.
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Dos ciudades
nuevas del siglo XIX son consideradas ejemplares en la Argentina:
una es La Plata, creada en 1880 como nueva capital de la provincia
de Buenos Aires, al perder la burguesía porteña la
guerra civil que el interior le declarara para federalizar su ciudad.
Y la otra es la reconstrucción de Mendoza de 1863, (la ciudad
había sido destruida por el terremoto de 1861), contemporánea
del plan Cerdá y otros ensanches celebres.
Ambas comparten
el gusto higienista por las avenidas anchas y las calles arboladas.
Pero mientras el plano de La Plata es un juego neoclásico,
con diagonales presuntuosas y edificios focales en cada remate,
Mendoza tiene una rara cualidad moderna, democrática, de
indiferencia y desjerarquización. El plano del ingeniero
Juan Balloffet generaba 5 plazas, cuatro de ellas dispuestas de
manera simétrica con centro en la más importante,
la Plaza Independencia. Pero extrañamente, alrededor de esa
plaza principal no están los principales edificios públicos:
hay un par de escuelas, un hotel de lujo, casas y viviendas. La
misma plaza fue reformada en los '40 con un concepto de ocultamiento:
un museo y un teatro se desarrollan bajo una explanada integrada
topográficamente al espacio público. Todo desorienta
al visitante desinformado que busca la Casa de Gobierno, la Iglesia
y la Municipalidad.
Desde aquella
fundación, cada medio siglo aproximadamente los mendocinos
se sienten obligados a reinventar su ciudad. Si creyéramos
en la teoría de las generaciones, diriamos que los hijos
disfrutan de lo que hicieron sus padres, y que en cambio los nietos
sienten la obligación de dejar su huella en la ciudad. Así,
en 1896 se llamó a Carlos Thays para que construyera el Parque
San Martín, una maravilla escenográfica que festeja
a la naturaleza del modo más artificial posible: ninguna
planta crecería en este parque a no ser por el sistema de
riego. La ciudad misma, asfixiada por el desierto del pie de monte
de la Cordillera de los Andes, sería imposible sin el sistema
de acequias y arbolados (el desierto es perceptible dramáticamente
para quien arriba en avión). ¿Qué dirían los
fetichistas de las "especies autóctonas"? Nada parece menos
"natural" que este respeto profundo a la naturaleza...

La
experiencia es sustentable avant la lettre, y esa voluntad
aun continúa: en la planta modelo de compostaje en pleno
parque (exento del tipo salvaje de ocupaciones privadas que sufrieron
otros parques de Thays, empezando por Palermo en Buenos Aires),
en la elegante y flexible red de trolebuses que recorre la ciudad.
Carmelo Ricot ha creido ver en la humedad y concavidad de las acequias,
y en la verticalidad afirmativa de los árboles, un contrapunto
sexual metafórico de lo femenino y lo masculino: la hipótesis
es seductora pero nos parece aventurada, aunque explica la calma
y el equilibrio que transmite el paseo por la ciudad.
De mediados
de siglo XX es el Barrio Cívico, un concepto corbusierano
de Parque con edificios gubernamentales (la Gobernación,
los Tribunales, la Municipalidad), aunque con un diseño retrógrado.
Para la misma época, el gran paisajista Daniel Ramos Correa
rediseñó el entorno del Cerro de la Gloria y proyectó
el anfiteatro donde se celebra la Fiesta de la Vendimia. Mientras
tanto, la ciudad se llenaba de edificios modernos con la impronta
de los hermanos Civit: la confitería del lago del Parque
San Martín, el Hospital Central, el Barrio Cano, esa simpática
maqueta del Chrysler Building que es el Edificio Gómez.
Hoy estamos
en uno de esos ciclos históricos: ya está en construcción
el Parque Central, en antiguos terrenos ferroviarios. Cuando esté
terminado, a las cuatro plazas alrededor del parque Independencia
del diseño original de Balloffet, le seguirán 3 parques
importantes en cada punto de la ciudad: el Barrio Cívico
al sur, el San Martín al Oeste, el Central al Norte.
No solo la ciudad
es amable. Sus gentes aman la conversación tranquila y los
buenos modales. El "por favor", el "gracias", el "que tenga un buen
día" (con un acento que recuerda al chileno, aunque alterado
por los modismos argentinos) reciben al visitante en cualquier comercio,
sin que se trate de una estrategia de marketing de fast food:
está en la naturaleza del lugar. Es difícil encontrar
un televisor en los bares y restaurantes, algo que favorece la charla
tranquila y las sobremesas (pero que por supuesto puede ser un problema
si juega tu equipo...).
Algunos atribuyen
a la especial naturaleza de los conservadores mendocinos ( a diferencia
de sus correligionarios de otras provincias, más afectos
al trabajo que a la figuración social y las genealogías)
la prosperidad de la provincia. Otro gran arquitecto mendocino,
Enrico Tedeschi, ha descripto así la relación entre
el territorio, la ciudad y la economía: "A diferencia
de lo que acontece en ciudades de origen industrial, que viven de
su propia actividad interna dando espaldas a la región aledaña,
a la cual piden tan solo abastecimiento, Mendoza basa su vida sobre
la región que la rodea. Es la expresión y el centro
de ella. Centro administrativo y comercial, y centro industrial
en que se elabora una parte importante de los productos de la región;
pero también centro de servicios donde se reúnen las
artesanías, los depósitos de materiales, los servicios
técnicos y profesionales que utiliza toda la región;
además, centro cultural y educacional al que concurren los
habitantes de la región, y finalmente centro residencial
donde viven muchos de los que tienen sus actividades y fuentes de
recursos afuera de la ciudad misma. (...) De la vitivinicultura
depende en gran parte la prosperidad de Mendoza, y a sus variaciones,
a veces de extraordinaria magnitud por la inconstancia de los factores
climáticos, está ligada la vida de la región.
La vitiviniculura es por lo tanto el elemento característico
del paisaje cultural, al cual aporta un orden visual muy particular".
De Tedeschi se destacan sus investigaciones sobre energía
solar y su edificio para la Facultad de Arquitectura, donde las
necesidades antisísmicas (presentes en la expresión
de muchos edificios de la ciudad) se expresan en la elegancia antropomórfica
del pórtico de hormigón.
La reivindicación
cultural del vino, la redistribución federal de las regalías
petroleras y el auge del turismo de montaña han traído
una nueva oleada de prosperidad a Mendoza. En los hoteles se encuentran
contingentes de cualquier país que se pueda imaginar, prontos
a partir a los centros de alta montaña de Malargüe,
Las Leñas o Penitentes. La cercanía de Chile (en tiempo
de viaje, la ciudad está tan cerca de Santiago como de Buenos
Aires) permite imaginar nuevas formas de desarrollo e integración.
Sería bueno por ejemplo que la actual tendencia a reactivar
el sistema ferroviario incluyera algún intento de recuperar
el ferrocarril del Pacífíco a Chile y a Buenos Aires.
Esta vocación de prosperidad y progreso de Mendoza le dan
algunos galardones insospechados: gente de todo el país y
de Latinoamérica acude a su modernísima Escuela de
Medicina Nuclear, que dispone del equipamiento oncológico
más avanzado del país.
La ciudad se
extiende hacia sus suburbios: Godoy Cruz, Las Heras, Guaymallén,
Luján, Maipú (la mayoría, sede de memorables
bodegas). Han surgido centros comerciales en la periferia, mientras
que en el centro ya no quedan cines y el elegante Pasaje San Martín,
con su cúpula y sus vitraux, alberga unos pocos locales de
sello de goma y fotocopias en el corazón del área
de negocios. Se construyen barrios cerrados como el Nuevo Palmares,
en la periferia de una ciudad que es especialmente apta para la
residencia. La dispersión urbana y la segregación
amenazan a la amable ciudad de las acequias y los árboles.
MC

El
texto de Tedeschi está extraído de un informe de 1961
para el Departamento de Planeamiento de la ciudad de Mendoza, reproducido
en el número 99 de la revista Summa.
Ver
el proyecto de Parque Central de Mendoza en la entrevista al estudio
Becker y Ferrari,
en el número
11 de café
de las ciudades.
La
población de Mendoza y su área metropolitana es de
alrededor de 700.000 habitantes.
Datos de interés sobre la ciudad, en el sitio de la Municipalidad
de Mendoza.
presentación
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La
mirada del flanneur
Ocaso
y renacimiento del Gasómetro
Fútbol
y ciudad (II).
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Por Carmelo Ricot
Al
sur de la cancha de San Lorenzo de Almagro, sobre Avenida La Plata,
hay una fábrica con techo de dos aguas y varias claraboyas.
Pues, de pronto, la gente empezó a mirar para aquel lado,
y era que de las claraboyas, lo mismo que hormigas, brotaban mirones
que en cuatro patas iban a instalarse en el caballete del tejado.
Algo como de cinematógrafo. A todo esto, el primer tiempo
había terminado. Entonces, del alambrado que separa las populares
de las plateas, vi despegarse al lonyi que recibía las naranjas
podridas en el mate.
Roberto
Arlt, Ayer vi ganar a los argentinos, 1929. De sus "Aguafuertes
Porteñas".

Se
llegaba al Gasómetro cruzando avenidas anchas, a las que
el empedrado y las casas bajas hacían aun más anchas.
Algo de sagrado había en esas procesiones: la salida del
subte "E" al barrio gris, las calles que cambiaban de nombre al
topar con la Avenida La Plata. Cruzando la pared que daba a la avenida,
un bosque de columnas de hierro, unas rayas horizontales y tras
ellas las siluetas y el griterío de la gente. Al niño
que seguía la campaña de los Matadores le daba vértigo
subir hasta lo alto de la tribuna y ver el piso de baldosas vainilla
entre los tablones, o sentir la flexión de los tablones en
el salto de la gente o en el grito espasmódico de un gol.
Al terminar
los partidos, entre el agitarse de pañuelos blancos en las
victorias y las puteadas en las derrotas (poco frecuentes
por entonces), la voz distorsionada y potente de los altavoces repartía
los resultados de las otras canchas y los jingles ingenuos de la
Proveeduría Deportiva ("tiene de todo, todo, todo...")
o los pilotos Aquamar ("si su piloto no es Aquamar, no es impermeable,
le puedo asegurar: su piloto es impermeable si es piloto Aquamar").
El sol del domingo se perdía por atrás de la Avenida,
pero el barrio se hacía menos gris a pesar del crepúsculo:
las banderas azulgranas agitadas en triunfo, las rondas de pizza
en los bares de alrededor de la cancha (cuya toponimia era un eco
de la gloria deportiva), la alegría de sentirse superior
aun en la derrota.

Lo
mejor que se ha dicho sobre estadios perdidos está en Smoke
in the face (Humos del vecino en la caprichosa traducción
local) la película que Paul Auster y Wayne Wang hicieron
como secuela de Cigarros. El protagonista, dueño de
una tienda de cigarros de Brooklyn (interpretado por Harvey Keitel),
está pensando en cerrar su negocio. En un sueño se
le aparece su ídolo de la infancia, un bateador de los Dodgers
que le da una verdadera clase de sociología urbana. Le explica
que a pocas cuadras de su local, los chicos matan y mueren por robar
zapatillas, porque no tienen parámetros comunitarios. Y le
echa la culpa al cierre del estadio de los Dodgers de Brooklyn,
en los '60 (el equipo vendió su licencia y fue a parar a
la otra costa, a Los Angeles), para construir unos condominios de
viviendas.
Recordé
esta escena hace unas semanas, cuando leí el artículo
de Alías y Corti sobre los estadios del Real Madrid.
Y sobre todo recuerdo mi sensación al ver la película
hace unos años: nadie mejor que un hincha de San Lorenzo
para entender lo que significa el cierre de un estadio.
El Gasómetro
fue el último gran estadio de tablones de madera en Buenos
Aires. Quedan hoy todavía los de Ferro y Atlanta, o los de
Lanús y Chacarita en el conurbano, pero no pueden compararse
en tamaño (y mucho menos en historia) a la vieja cancha de
San Lorenzo. Era una especie de Wembley porteño, que además
de albergar a uno de los grandes del fútbol argentino, fue
el escenario de los partidos de la Selección nacional en
las décadas del 30 y del 40, esa legendaria época
de oro con cracks que almorzaban 3 platos de ravioles antes del
partido (aclaremos: los que los marcaban también comían
3 platos de ravioles), donde Brasil era un escollo menor en los
campeonatos sudamericanos y donde el clásico de Argentina
era con Uruguay.
San
Lorenzo nació el día que Juancito Abondanza se llevó
por delante al tranvía. Estabamos jugando un partido en la
calle, justo frente a la capilla de San Antonio. El padre Lorenzo
Massa salía a la vereda a mirar. En un momento, Juancito
agarra la pelota y empieza a disparar como loco. Se cortaba solo
y no vio el tranvía, o lo quiso gambetear, la cosa es que
se lo tragó. El motorman alcanzó a frenar, pero igual
lo golpeo y lo tiró al suelo. El tipo que manejaba y el guarda
bajaron furiosos para pegarle a Juancito, pero el pibe era muy ligero
y se las tomó mientras los mandaba con madre y todo. Yo estaba
parado al lado del padre Massa, porque como era el wing izquierdo
siempre jugaba contra la vereda donde se paraba el. El cura era
muy cuidadoso. Cuando escuchó que Abondanza los insultaba
a los del tranvía, me dijo: "Pero che, que barbaridad, que
mal educado es ese pibe". Enseguida me preguntó quien era
el cabecilla de la barra. "Aquel", le dije, y señalé
al Carbuña. Nosotros lo respetábamos mucho. Federico
Monti era un pibe que trabajaba de carbonero, por eso le habíamos
puesto ese apodo. Lo llamó al Carbuña y le dijo: "Mirá,
en el fondo de la capilla tengo un lindo terreno. Si ustedes lo
limpian pueden hacer una canchita. Yo les hago hacer los palos en
la carpintería de la iglesia de San Carlos. ¿Qué les
parece?".
Osvaldo
Soriano, Francisco Xarau y Juan Gianella: el nacimiento de San
Lorenzo de Almagro, publicado originalmente en La Opinión
del 7 de enero de 1973.
Adrián
Gorelik, en su libro La Grilla y el Parque, ubica a los clubes
de fútbol entre las instituciones y dispositivos ideológicos
que ayudaron a crear la identidad y la mitología barrial
de Buenos Aires en las primeras décadas del siglo XX. Gorelik
señala la particularidad del fútbol porteño,
que a diferencia del de otras grandes ciudades del mundo, no se
apoya en rivalidades regionales donde cada ciudad está representada
por uno o dos equipos, sino en la multiplicación de equipos
rivales en la misma metrópolis (de hecho en el área
sur del conurbano, hay prácticamente un equipo de fútbol
profesional por cada estación ferroviaria): "Los principales
clubes de fútbol de Buenos Aires son una creación
territorial, surgida de un piso de centenares de iniciativas favorecidas
por el tipo de urbanización fragmentaria de los vecindarios".
El autor estudia
particularizadamente los desarrollos urbanos de Parque Patricios
y Boedo en aquella época, y menciona el surgimiento de Huracán
y San Lorenzo, "dos clubes emblemáticos que definirán
por décadas las identidades y las rivalidades en esta zona
del suburbio". El enfrentamiento de "cuervos y quemeros" sigue
siendo considerado el clásico de barrio por excelencia del
fútbol de Buenos Aires, alimentado por mil historias de picardías,
desafíos y hasta "matrimonios mixtos". Quien esto escribe
llegó a ver en los '70 a la hinchada de Huracán aplaudiendo
al legendario "Mono" Irusta, arquero azulgrana, y a la de San Lorenzo
haciendo lo mismo con el "Loco" Housseman, extraordinario gambeteador
que brilló en los mundiales del '74 y '78. Hoy esos gestos
serían impensables, la sociedad argentina se hizo mucho más
violenta y agresiva y el fútbol siguió sus pasos.
Volviendo a
la cuestión barrial, el alquiler y posterior adquisición
del predio de Avenida La Plata donde se construyó el Gasómetro
generó una paradoja geográfica. El equipo que en su
nombre reivindicaba la pertenencia al barrio de Almagro, pasó
a ser conocido como el club de Boedo: los gauchos, los santos, los
cuervos... de Boedo.
"San
Lorenzo se cansó / de pagar el alquiler / ya lo echaron de
la Boca, de la Quema y de Liniers / le pusieron la tribuna / le
van a poner la luz / cuando la cancha esté lista / se la
compra Carrefour. / Vos sos así / cuervo tarado / fui a tu
cancha y me encontré un supermercado".
Canto
de las hinchadas rivales en la década del '80,
con música
de la canción "Son cosas mías", de Miguel Abuelo.
Pasaron los
Matadores, se fueron los goles de Fischer y el Ratón Ayala,
la firmeza de Albretch, la categoría del Sapo Villar, los
quites impecables de Telch, el despliegue y los cabezazos de Cocco,
la claridad y talento de Veglio y el Toscano Rendo, la habilidad
endiablada de Ortiz y el remate tremendo de Scotta, el despliegue
criterioso de Chazarreta. Vinieron malos dirigentes y tiempos duros,
no solo para el Ciclón sino para el país.
La refacción
de estadios para el Mundial de fútbol del '78 favoreció
a River Plate y a Velez Sarfield, y perjudicó al resto de
los clubes de la ciudad. Los alrededores del estadio de Nuñez
fueron gentrificados manu militari por el Brigadier Cacciatore,
intendente de facto, eliminando la villa miseria del Bajo Belgrano.
El estadio Monumental se renovó y se completó su tribuna
este, una pasarela de iluminación y un muro de inspiración
aaltiana embelesaba a los alumnos de la Facultad de Arquitectura
del otro lado de la autopista Lugones. Y mientras tanto, el viejo
Gasómetro languidecía entre campañas opacas
y el olvido del Sur, un sector de la ciudad que la dictadura no
estaba interesada en mostrar a periodistas y empresarios extranjeros.
En 1979 se jugó
el último partido oficial en el Gasómetro. Un año
después se lo quiso habilitar para un partido donde el club
se jugaba el descenso, pero no pudo hacerse lo mismo en el '81,
cuando hubo que soportar la caída a la división "B"
en un partido kafkiano frente a Argentinos Juniors (no faltaron
penales errados, jugadores desinflados y muchísimas lágrimas).
San Lorenzo se quedaba sin cancha y sin primera división:
parecía cumplirse el sueño mediocre de algunos dirigentes
y periodistas del fútbol, el de Boca y River hegemónicos
y el resto de los clubes condenado a la intrascendencia.
Y acá
viene otra vez Auster a la memoria: en este caso, aquel episodio
de La música del azar donde dos millonarios pervertidos
compran un castillo en Europa y lo reducen a piedras, que vuelven
a ordenar en Nueva York con la forma de un muro... Los viejos y
gloriosos tablones del Gasómetro fueron a remate. El predio
quedó vacío por poco tiempo: a los pocos meses apareció
un supermercado Carrefour, uno de los primeros hipermercados de
la ciudad. Pero en el imaginario colectivo, el predio siguió
vacío: un tajo cruel y doloroso en un barrio de tango y literatura.
San Lorenzo
resurgió, pese a todo. El paso por la categoría de
ascenso fue corto y contundente: la hinchada llenaba cualquier estadio
frente a sorprendidos equipos de barrio que jamás habían
visto a 40.000 personas en una cancha. Vuelto a la "A", fue protagonista
de todos los campeonatos, pero sin ganarlos. Fueron 21 años
sin títulos, de peregrinajes por estadios alquilados. "In-qui-li-no,
in-qi-li-no", era el ominoso insulto de las hinchadas rivales.
Las buenas campañas no concluían en campeonatos. La
pregunta de cada semana era "¿y donde jugamos el domingo? ".
La gente no iba a la cancha de Huracán, el rival de toda
la vida. Ferro quedaba chico, Boca era una opción dolorosa,
Velez Sarfield se negó a seguir alquilando su cancha porque
los chicos del club se contagiaban de la alegría azulgrana
y se hacían hinchas de San Lorenzo. Y mientras tanto, entre
las burlas y la incredulidad de muchos, un nuevo estadio se levantaba
aun más al sur de aquella avenida donde las calles cambian
de nombre.

Con
el Nuevo Gasómetro, San Lorenzo completa su viaje urbano
desde la iglesia de México y 33 Orientales hasta el sur más
profundo de la ciudad, el área que hace pocas décadas
era un pantano (el Bajo Flores) y al que el Plan Director de 1961
convirtió en el Parque Almirante Brown. Aquí las avenidas
son aun más anchas, y la ciudad todavía es proyecto:
los que dicen que "está lejos" se asombran al comprobar sobre
el plano que apenas una decena de cuadras separan al viejo y al
nuevo Gasómetro, y que entre ellos se encuentra la rara manzana
del Pasaje Buteler, corazón del sector más duro de
la hinchada. Pero el paisaje es distinto: talleres y depósitos
sobre la avenida Cruz, terrain vague sobre Varela, la villa
miseria sobre Perito Moreno. Es la ciudad que espera ser ciudad.
Mirando por los codos aun inconclusos del Norte del estadio, se
tiene una superposición de distintas instancias urbanas de
Buenos Aires: la villa, los conjuntos de vivienda estatal del FONAVI
al fondo, los edificios en propiedad horizontal y la iglesia de
la Medalla Milagrosa más al fondo...
El ex presidente
Fernando Miele, que hizo el estadio y devolvió a la gloria
a San Lorenzo (pero que también es un facho, y además
sospechado de corrupto), pedía que el Gobierno de la Ciudad
erradicara la villa. El actual presidente Alberto Guil (al que aun
no se sospecha de nada, pero mucho menos se lo sospecha de estar
a la altura de su cargo) dice que el estadio está lejos y
que sería mejor jugar en Ferro o en Velez (por suerte, el
mismo se responde y dice que es imposible).
Ambos se equivocan.
San Lorenzo puede ser en la práctica el factor que necesita
el área para su desarrollo definitivo. Lo que realmente hay
que hacer es potenciar los equipamientos deportivos, culturales
y sociales de la Ciudad Deportiva donde se inserta el estadio, y
convertir en espacio público lo que hoy son vacíos
en los alrededores (los anchos veredones de acceso, por ejemplo).
Cualquiera que haya asistido periódicamente al Nuevo Gasómetro
desde su inauguración hace 10 años, ha visto como
las casillitas de madera de la villa se convirtieron en una fachada
continua de dos y hasta tres pisos de alto, con materiales sólidos,
con increíbles restaurantes bolivianos, iglesias y otros
equipamientos. Los rostros de algunos hinchas muy jóvenes,
de origen boliviano, desmienten el prejuicio racial que atribuye
a los inmigrantes de Bolivia su simpatía por Boca: el área
del Bajo Flores, y no solo la villa, es una de las más pobladas
por bolivianos en toda Buenos Aires. En el barrio de Nueva Pompeya,
muy cerca del Gasómetro, se realiza la fiesta anual de la
colectividad, y en el partido de la copa Sudamericana 2002 que enfrentó
a San Lorenzo con el Bolivar de La Paz la tribuna visitante estaba
mucho más llena que cuando vienen por ejemplo Boca o River.
San Lorenzo y el Sur de la ciudad tienen mucho que darse todavía;
por algo la esquina emblemática del Sur, San
Juan y Boedo inmortalizada
en el tango de Homero Manzi, es el punto de confluencia de los campeonatos
que obtiene el Ciclón.
El estadio en
sí es grande, con capacidad para 45.000 personas, pero carece
de escala: solo subiendo a sus tribunas se toma conciencia de la
altura y tamaño. Los codos del sur ya se completaron, y la
platea norte luce un techado majestuoso. Se ve muy bien el partido
desde cualquier sector (a diferencia de las tribunas superiores
de River, demasiado lejanas al campo de juego, y de las vertiginosa
bandeja alta de la Bombonera), y las salidas son cómodas
y razonablemente seguras. La mayor satisfacción de la hinchada
es haber hecho la "cancha" con su esfuerzo y su sacrificio, a diferencia
de los otros a quienes se les canta "la tuya te la hizo el gobierno
militar"... Estadio y éxito deportivo van asociados:
la sequía de 21 años incluyó, además
del descenso, los 14 años sin cancha. En la década
transcurrida desde el Nuevo Gasómetro, dos campeonatos locales
y dos copas internacionales se asociaron a la magia del genius
loci azulgrana. Del los tablones al cemento, de Boedo al Bajo
Flores, Juancito Abondanza sigue ganándole a los tranvías...
"Nos
fuimos al descenso/ nos vendieron la cancha/ lo que nunca pudieron/
fue parar a esta hinchada/ que se hizo gloriosa/ en las buena´,
en las mala´/ la que lleva en la sangre/ la pasión azulgrana...
¡la pasión azulgra-a-a-na!"
Canto
de la hinchada de San Lorenzo, con música de la canción
Todavía, de Victor Heredia.
CR

Nadie
ha escrito sobre "la pasión azulgrana" como el gran periodista
y escritor Osvaldo
Soriano
(1943-1997), cuyas notas en La Opinión, Humor y Página
12 pintaron su amor por San Lorenzo. Muy influenciado por la literatura
policial norteamericana, su estilo cercano al de un guionista cinematográfico
ha dado clásicos como Triste, Solitario y Final y
No habrá más penas ni olvidos.
En
el exilio, Soriano era capaz por ejemplo de golpear las puertas
de una agencia de noticias en París un lunes a las 2 de la
mañana, para preguntar como había salido San Lorenzo
(la excusa es atendible: eran las penosas épocas en que el
Ciclón peleaba contra el descenso...). El texto que se incluye
en esta nota esta incluido en la recopilación de escritos
periodísticos de Soriano realizada por la Colección
Tres Puntos en 1999.
Sobre
San Lorenzo, ver los sitios partidarios San
Lorenzo, Ciclón
y Caslasport.
Ver sobre todo las secciones donde se reproducen los cánticos
de la hinchada (considerada la más ingeniosa del fútbol
argentino, a su vez considerado el más ingenioso en sus cánticos).
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Mensajes
al café
Nuestros lectores se comunican
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Los lectores
nos enviaron estos mensajes a cartas@cafedelasciudades.com.ar
Acabo de descubrir
café
de las ciudades, y me ha parecido simplemente fantástico.
Por su contenido y su actualidad es una estupenda revista, ahora
mismo daré su dirección a mis alumnos de Licenciatura
en Arquitectura en la Universidad Mayor de San Andrés, donde
soy docente titular de Taller y Teoría de la Arquitectura.
Arq.
Augusto Yépez Mariaca, La Paz, Bolivia
Gracias por
el café. Una objeción a la revista: cuando yo la abro,
debería fluir una taza de autentico café con aroma
y todo, o por lo menos el aroma. Valor intrínseco de todas
las ciudades: el olor de los mercados, de los puertos, del café.
Acá en Chile, son famosos los cafés con piernas, pequeños
restoranes donde hermosas mujeres semidesnudas te sirven café
en pleno Paseo Ahumada. Han hecho de esta deliciosa bebida, cosa
de hombres...
Un abrazo.
Celia
Espinoza, Chile
Va este mail
al café
de las ciudades como un acto de agradecimiento: por la
propuesta, el esfuerzo y la eficacia en darle vida y continuidad
al sitio. Es una verdadera alegría encontrar en la pantalla
cada nuevo número. Entre otras muchas cosas, muy interesante
el carácter de la entrevista a Becker- Ferrari.
Gracias
y un fuerte abrazo,
Pablo Beitía
- Buenos Aires
café
de las ciudades agradece los mensajes de aliento, las
felicitaciones y la colaboración de: Andrea M. Aristimuño,
Nidia Acero, Susana Fernández Quesada, Mirta Levin, Marïa
Florencia Sirna, Susana Ribichich, Raul Rizzardi, Marcelo Robutti,
Miguel Sztul, Rita Tojal, y a todos los nuevos suscriptos.
Con especial agradecimiento a María Celina Rusca de Monacci
presentación
comienzo de la nota
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Café
corto
Intimacy -
BEYOND MEDIA/OLTRE I MEDIA 03 - Buenos Aires transversal - Exito
del X SAL - Londres multicultural - Las super-infra-estructuras
de Metrogramma - Los comercios de Buenos Aires - Rascacielos polémicos
en Barcelona - Datos
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Intimacy
- BEYOND MEDIA/OLTRE I MEDIA 03
En Florencia
se está desarrollando desde el viernes pasado y hasta el
12 de octubre el Séptimo Festival Internacional de Arquitectura
en Video, cuyo eje temático es este año el de la intimidad.
Los ámbitos principales del festival son el Salón
Brunelleschiano del Hospital de los Inocentes y la Stazione Leopolda,
Spazio Alcatraz, donde se desarrolla el workshop en conjunto con
la Asesoría de Urbanismo de la Comuna florentina. Entre las
variadas ofertas del Festival se destacan la exhibición DEEP
INSIDE, curada por Marco Brizzi (organizador del encuentro), y el
evento especial Koolhaas Rhapsodie, que incluye la proyección
de varios videos y películas de y sobre el arquitecto holandés
Rem Koolhas. El más importante congreso internacional sobre
arquitectura y sociedad mediática, y además un ámbito
de reflexión y debate sobre las más avanzadas tendencias
de la disciplina. Más información, en Arch´it.
Buenos
Aires transversal
Finalmente la
confianza generada por el gobierno del presidente Kirchner entre
importantes sectores de la sociedad argentina, permitió a
su aliado Aníbal Ibarra obtener la reelección como
Jefe de Gobierno de Buenos Aires (impensable hasta hace algunas
semanas). El actual mandatario se impuso al presidente de Boca Juniors,
Mauricio Macri, por una estrecha pero significativa ventaja en la
segunda vuelta electoral, celebrada el pasado 14 de septiembre.
La derrota de Macri desnuda la actual crisis de liderazgo de la
derecha argentina, que está pagando los costos del derrumbe
cultural, político y social generado por el neoliberalismo
de los '90. Para Kirchner, el triunfo de su aliado lo consolida
como el político más popular de la Argentina, y le
abre un campo de posibilidades para la gestación de una fuerza
política de centroizquierda, "transversal" a distintos sectores
de los partidos tradicionales y de fuerzas sociales emergentes,
y trascendiendo el origen peronista del "Señor K.". La tarea
choca con la consolidación de la estructura del Partido Justicialista
en la Provincia de Buenos Aires, que obtuvo una holgada victoria
fortaleciendo al Gobernador Felipe Solá y al ex presidente
Eduardo Duhalde. Como parte de esta victoria, el justicialismo se
consolidó en los municipios del Gran Buenos Aires y hasta
recuperó algunos de los que había perdido en 1999,
como Lomas de Zamora, Quilmes y Avellaneda. La UCR, a pesar de haber
obtenido casi el 10% de los votos en la provincia (más de
lo esperado), perdió el estratégico distrito de Bahía
Blanca, al sur de la provincia, y en el conurbano retuvo las intendencias
de Vicente López y San Isidro, pero en ambos casos con jefes
comunales que evitaron ser mencionados como radicales y apelaron
a su presentación en fuerzas locales. Los trogloditas candidatos
de la derecha peronista, Aldo Rico y Luís Patti, fracasaron
en su intento de superar al moderado gobernador Solá, pero
es algo inquietante que hayan triunfado en las municipalidades metropolitanas
de Escobar y San Miguel, y que entre ambos expresen a casi uno de
cada cuatro ciudadanos de la provincia.
Para
conocer las propuestas
de Aníbal Ibarra para su segundo mandato,
ver sus
respuestas al cuestionario de café
de las ciudades.
Exito
del X SAL
El Arquitecto
Ricardo Cordero, Secretario del X Seminario de Arquitectura Latinoamericana,
que se celebró en Montevideo del 17 al 21 de septiembre pasado,
nos informa que el encuentro resultó un verdadero éxito:
contó con 450 participantes, destacándose en especial
la participación de 280 estudiantes y 193 expositores. La
página web
seguirá funcionando y en ella se cargará la relatoría
final del Seminario, las palabras de la apertura, e información
sobre los ganadores del Premio América. También se
abrirá un lugar en dicha página donde se podrá
dejar comentarios sobre el Seminario y se pondrán fotos del
evento. El correo consultasxsal@farq.edu.uy
también seguirá en vigencia y a través de él
los interesados pueden seguir en comunicación con los organizadores.
La publicación digital del X SAL estará disponible
sobre fin de año, y oportunamente se establecerá cual
será el mecanismo para acceder a la misma.
Cordero agradece a los participantes, y felicita "a los compañeros
mexicanos, quienes recibirán en su casa a los participantes
del próximo XI SAL".
En el próximo número de café
de las ciudades, se incluirá un informe especial
sobre el desarrollo del Seminario y algunas ponencias presentadas.
Londres
multicultural
En Dirty
pretty things (o Negocios entrañables, según
la curiosa traducción argentina) Stephen Frears vuelve a
retratar la inmigración en Londres, como en sus películas
de los '80. Pero a diferencia de lo que ocurría en Sammy
and Rose get laid o en Ropa limpia negocios sucios, acá
no existen familias y grupos étnicos de contención:
estos clandestinos son gente solitaria, aislada por necesidad y
elección, apartada brutalmente de sus raíces. Casi
no hay ingleses en esta película: solo, típica ironía
de Frears, los de la oficina de migraciones, cuya fisonomía
tampoco es anglosajona (¿hijos de inmigrantes?). Un nigeriano, una
turca, un chino, un ruso, un español y otros héroes
y villanos de cuantos colores y orígenes se quiera, conviven
en una Londres desconocida, de fabricas clandestinas, tugurios,
morgues y hoteles sospechosos. La ciudad oficial, con sus texturas
y sus ritmos de fachada conocidos, solo aparece en breves pero contundentes
escorzos.
Con su mirada
irónica y clásica, Frears consigue otra vez exprimir
a fondo unos personajes ambiguos, perdidos y queribles a la vez.
La película resiste sin problemas algunas pocas obviedades
de los diálogos y claroscuros del guión: estos defectos
son inocuos porque prevalece una extrema eficacia en transmitir
la desesperanza y extrema presión que atraviesan sus personajes,
y la inmigración ilegal en la realidad (sin manifiestos,
sin sensiblería). Cuando la opresión se hace insoportable,
la acción da un vuelto inesperado que sin embargo elude los
convencionalismos del "happy end". Un Frears auténtico y
extremo, con soberbias actuaciones de Chiwetel Ejiofor y Sergi López.
Un párrafo aparte para Audrey Tautou, la protagonista de
Amelie, aquí como Senay, una turca hermosa y conmovedora
en su desamparo. Antológica descripción de Nueva York,
por boca de su prima: una ciudad donde cuelgan luces de los árboles
y los policías montan caballos blancos.
Las
super-infra-estructuras de Metrogramma
Metrogramma
(ver su proyecto
para Brescia en café
de las ciudades número 3) y Cna, patrocinados
por la Comuna de Bolzano, presentaron en la Feria de dicha ciudad
una investigación conjunta denominada "SuperInfraestructuras",
que dio origen a una muestra y a un libro publicado por Faenza Editore.
Se trata de
una exploración proyectual al interior de las implantaciones
productivas de la época contemporánea. El objetivo
es el de promover el proyecto a gran escala del tipo "condominio
productivo". La gran escala exige, por supuesto, una especial capacidad
de proyectar en forma innovativa implantaciones adaptadas a la alta
densidad y con capacidad de inventar una nueva calidad. Las superinfraestructuras
que se proponen permiten absorber grandes cantidades de volumen
espacial construido en poca superficie, liberando de esta manera
suelo útil. También consiguen disminuir las necesidades
de inversión económica de las distintas empresas unidas
en consorcio, e incentivan nuevas relaciones entre proyectualidad
pública y privada. En definitiva, algunos escenarios proyectuales
a escala urbanística redefinen una fértil relación
entre los procesos de densificación y la búsqueda
de calidad del hábitat. Para más información,
ver las páginas de Metrogramma
y Cna.
Los
comercios de Buenos Aires
Según
Clarín
del 20 de septiembre, ya casi no hay locales para alquilar
en once centros comerciales de Buenos Aires. En las calles Santa
Fe, Cabildo, Florida y Once la tasa de ocupación supera el
96 %. Según datos de la Secretaría de Desarrollo Económico
porteña —a partir de un relevamiento realizado este mes por
el Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano
(CEDEM)—, la ocupación de locales en los once ejes comerciales
más importantes de la ciudad alcanza en promedio el 93% y
creció un 4,5% en un año. De 6.179 locales sólo
quedan 464 vacíos.
Según los investigadores del CEDEM, la reactivación
empezó en el norte y el centro de la ciudad y está
llegando de a poco al sur. En el norte, de cada 100 locales apenas
2,4 están cerrados y en el centro, 6,7. En el sur, la cifra
sube a 9,1 y en el oeste, a 8,1. Los mayores ascensos en la tasa
de ocupación de locales se observaron en las avenidas Regimiento
de Patricios, en Barracas (81,4 %, un 8,2% más que hace un
año), y Sáenz, en Pompeya, que creció un 7
%. Según este informe, la mayor parte de los comercios abiertos
este año se dedica a la venta de indumentaria, aunque cada
vez hay más negocios de venta de alimentos: eran el 13,7%
en setiembre y pasaron al 15,2 % este año. Para Fernando
Alvarez de Celis, del CEDEM, "una de las causas del repunte es
que los locales de las avenidas empezaron a competir con los shoppings.
También se abren cada vez más comercios a escala barrial,
como maxiquioscos y panaderías. Los ejes comerciales se están
popularizando y diversificando". Otro factor es que después
de la devaluación y la crisis se llegó a un piso a
partir del cual el mercado interno volvió a reactivarse:
"Estamos en una etapa postcorralito en que la gente vuelve a
animarse a gastar y también a invertir en comercios. Además,
hay desocupados con ahorros que prueban suerte abriendo un negocio".
Los porteños que se aventuran en nuevos emprendimientos comerciales
coinciden en que los mueve cierto optimismo en que el consumo va
a mejorar. Para Héctor López Moreno, titular de la
Asociación de Amigos de la calle Florida, la reactivación
se debe tanto al turismo como al mercado interno: "La gente que
antes viajaba y compraba afuera, ahora lo hace en la ciudad. En
Florida hay 1.700 locales y ya no queda ni uno para alquilar",
dice.
Rascacielos
polémicos en Barcelona
Según
el Suplemento Cultura/s de La
Vanguardia del 10 de septiembre, "en el futuro de Barcelona
coinciden casi todos los urbanistas: atrapada entre sus márgenes
geográficos y el creciente poder de las inmobiliarias, cada
vez serán más habituales los rascacielos". Sin embargo,
los nuevos proyectos de construcción en altura están
cambiando el skyline de la ciudad y las asociaciones de vecinos,
muy descontentas ante la política del área municipal
de Urbanismo, han protagonizado diversos motines en su contra, como
el ocurrido en Poble Nou frente al proyecto 22@ y los planes para
construir edificios de 30 plantas. Los vecinos creen que se reeditan
los errores del alcalde franquista José María de Porcioles,
entre cuyas ideas estuvo la de eliminar la Rambla o construir una
autovía que arrasaba buena parte de Gràcia. Manel
Andreu, de la Federación de Asociaciones de Vecinos, sostiene
que "Hoy vuelven esos axiomas: el modelo de crecimiento actual es
incompatible con la ciudad mediterránea, de edificios bajos,
donde el sol es fundamental para el ecosistema urbano". Mientras
tanto, Barcelona pierde habitantes a un ritmo que ni siquiera la
actual inmigración logra compensar. "Como no existe una firme
política social de vivienda -opina Ricardo Bofill-, la construcción
de nuevos edificios y la remodelación de los antiguos crea
dinámicas de expulsión de ciudadanos". La insensata
inflación de precios contribuye a agudizar este fenómeno
de dispersión. Para Bofill, "es necesario construir nuevas
centralidades en los alrededores de Barcelona para evitar que se
suburbanice".
Datos
Mapa escolar
de la Provincia de Buenos Aires: Horacio
Bozzano, lector y amigo de café de las ciudades, nos envía
el resultado de una experiencia de trabajo en equipo comenzada hace
dos años y que hoy se hace realidad con la posibilidad de
acceso por Internet. La utilizan actores claves de la comunidad
educativa que hoy deben gestionar información educativa de
las 16.000 escuelas de la Provincia de Buenos Aires. "Creemos que
es posible democratizar información y generar mejores idas
y vueltas entre quienes hacemos trabajos financiados por el Estado
y quienes deberían apropiarse de ellos", sostiene Bozzano.
El mapa puede ser visitado en www.mapaescolar.ed.gba.gov.ar
Informes: mapa_escolar@ed.gba.gov.ar

Uno
de los nuestros: Jaime Roos, el gran músico uruguayo,
cuenta en una entrevista publicada en el número de septiembre
de Hecho en Buenos Aires (una excelente revista que se comercializa
a través de gente de la calle) que muchas de sus letras las
escribe en los cafés: allí "logro mucha concentración,
mucha soledad -dice-, me puedo concentrar en medio del tumulto,
del murmullo. La primera parte de la letra de El hombre de la calle
la escribí en un café, pero después no me salía
más nada. Seis meses después me fui a otro café
y la terminé".
Cuidado con
el tren: En Pagina
12 del 27 de septiembre, Julio Nudler (uno de los mejores periodistas
de temas económicos en la Argentina) previene contra el voluntarismo
de la acción estatal, y pone como ejemplo los programas en
marcha para la rehabilitación de los ferrocarriles de pasajeros
de larga distancia: "prestar un servicio razonablemente bueno
y seguro a lo largo de miles de kilómetros escasamente poblados
exige inversiones, gastos de mantenimiento y subsidios a las inevitables
y abultadas pérdidas, que nadie explica cómo se van
a afrontar. La recuperación del tren es una buena causa,
pero si las vías sirven a duras penas para que un convoy
de carga ruede por ellas a 30 o 35 kilómetros por hora, ¿cómo
utilizarlas para transportar pasajeros? ¿En qué condiciones
se asociaría el capital privado a esta proeza? ¿En
las mismas en que participa de las líneas suburbanas, una
explotación mucho menos deficitaria?".
En
Cosenza, nuevas relaciones entre paisaje y ciudad:
La OPLa (Osservatorio Paesaggio Laboratorio) de la Universidad de
Calabria y las Ciudades de Cosenza y Rende promueven "La ciudad
fuera de la ciudad", un taller internacional que se realizará
entre el 7 y el 16 de noviembre próximos. El taller intentará
formular un contenido proyectual a la hipótesis de una ciudad
"CoRe", que ambas administraciones comunales han formulado en recientes
documentos de trabajo. Se procura la recalificación del sistema
histórico, ambiental y paisajístico del Valle del
Crati y sus lugares urbanos. Benedetta Tagliabue, Ignacio Rubino,
Joao Gomes Da Silva y Andrea Boschetti darán conferencias
de orientación. Informes e inscripción: eridamade@tiscali.it
y en la página ChannelBeta,
del Canale d'Informazione sull'Architettura Contemporanea.
Alarmante
deforestación en México: Según La
Jornada del 18 de septiembre, México pierde al
año un millón de hectáreas de zonas boscosas,
cifra que equivale al 6.6% de la deforestación mundial. "México
ocupa el cuarto lugar a escala internacional en diversidad, pero
también es uno de los más deforestados. De cada 15
millones de hectáreas de bosques que se pierden cada año
en el mundo, un millón (6.6 por ciento) corresponde a nuestro
país. Ahora existe sólo 5 por ciento de las selvas
tropicales en comparación con las que había hace 70
años", advierte Alberto Ken Oyama, director del Centro
de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM.
Taller de
Capacitación en Planificación de Campañas:
El
Centro por la Responsabilidad Social y el Grupo Interrupción
invitan
a promover la construcción de Redes en Acción a través
de un dispositivo de capacitación vivencial, que además
de una matriz para organizar la campaña, opera como motor
para el desarrollo concreto de un diseño real. Las jornadas
ofrecen un espacio de reunión e intercambio para conectar
entre sí a distintas organizaciones, docentes y estudiantes
interesados en el saneamiento del Riachuelo, que en muchos casos,
por sus condiciones heterogéneas no se conocen unos a otros,
o no han logrado desarrollar programas en una línea de acción
conjunta. La capacitación consta de dos jornadas de tiempo
completo (9 a 17 horas), en las cuales se trabaja sobre la metodología
para organizar una campaña. Las herramientas obtenidas se
aplican sobre una campaña concreta, que se diseña
por completo durante las jornadas, intentando que las organizaciones
la desarrollen a corto plazo. Se intenta de este modo, que los participantes
obtengan un producto real de aplicación como resultado de
dos días de trabajo, a la vez que una herramienta para organizar
y desarrollar a mediano y largo plazo campañas propias o
en asociación con terceros. Informes: rodrigo.gomeziza@interrupción.net
Televisoras
barriales en Italia: Para
tener la propia emisora de televisión en Italia, bastan menos
de 1000 euros. Ya hay casi 100 canales de calle o de barrio, "vitales
como solo las iniciativas independientes saben ser", según
La Repubblicca. Presentan noticieros globales y locales, entrevistas,
documentales y clases de cocina étnica, entre otros programas
diferentes a las reiterativas cadenas nacionales (públicas
o privadas, con la impronta del Cavaliere Berlusconi). Funcionan
en lugares como edificios ocupados o condominios residenciales.
Según Ambrogio Vitali, uno de los fundadores de Telestreet,
la red nacional que las une, "si antes no nos meten presos pronto
haremos una red satelital".
El camino
de los murales:
María Celina Rusca de Monacci, lectora y amiga de café
de las ciudades, nos envía estas fotos de los
murales cuya coordinación realizó en el Hospital Neuropsiquiátrico
Braulio Moyano, como parte del programa El Camino de los Murales,
del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Patrimonio
histórico:
El Grupo Independiente de Promoción del Patrimonio Histórico
(asociación civil sin fines de lucro) ha abierto
un nuevo día y horario para que los alumnos de institutos
de educación puedan realizar visitas guiadas al Complejo
Santa Felicitas, en Pinzón 1480, Barracas, declarado
de Interés Turístico por el Gobierno de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires. Será los días
viernes de 14:00 a 15:30 horas, con un bono contribución
de $ 1. El encuentro será en Plaza Colombia,
e incluirá una breve reseña histórica desde
Juan de Garay, paradas con charla y visualización
de construcciones de época, visitas guiadas a los túneles
de 1893, exposición sobre la inmigración, oficios
e industrias. El cupo máximo por grupo es
de 40 alumnos. Informes: Profesora Cristina Codaro,
Coordinadora General, tel. 4204-3593,celular
15-53236392, criscodaro@hotmail.com
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Concursos
Concurso
en Barcelona
Eulàlia
Formiguera i Vila, lectora y amiga de café
de las ciudades, nos informa que con motivo del Año
del Diseño 2003, en Barcelona se ha puesto en marcha "Racons
públics" (Rincones públicos), un concurso de participación
ciudadana en el diseño de la ciudad. El Fomento de las Artes
Decorativas (FAD), del que precisamente se celebra su centenario
este año, con la ayuda del Distrito de Ciutat Vella (centro
histórico de la ciudad) convocan este concurso donde presentan
10 espacios públicos en situación precaria en los
que es preciso intervenir. Se trata de aportar soluciones a "pequeños
problemas", abriendo la disciplina urbanística a otros ámbitos
de las ciencias y las artes, y de esta forma fomentar la creatividad,
la crítica, la innovación y la reflexión. Se
puede participar aportando todo tipo de material (gráfico,
literario, arquitectónico o histórico). Cada mes se
abre la convocatoria para un espacio. La Web incluye para la convocatoria
en curso mapas y fotografías del emplazamiento, así
como una reseña histórica del lugar (en tres idiomas:
catalán, castellano e inglés), que deben ayudar e
incentivar la imaginación de los participantes. El premio
(habrá un ganador para cada uno de los diez emplazamientos)
son 1.500 €, que se consideran un adelanto a modo de estudios previos
en caso de que el Ayuntamiento de Barcelona decida llevar adelante
el proyecto.
Aun quedan tres
"rincones públicos" para entrar en concurso, siendo la apertura
de la próxima convocatoria el día 2 de octubre de
2003.
Más información,
en la página web www.adb2003.org/raconspublics
Para el Duomo
de Pozzuoli
Luisa
Siotto, lectora y amiga de café
de las ciudades, nos informa sobre el Concurso Internacional
de Proyectos para la Restauración del Duomo de Pozzuoli (una
localidad ubicada sobre el Golfo de Nápoles), destruido hace
40 años en un incendio y posterior derrumbe. La iglesia se
asienta sobre las ruinas del antiguo Templo de Augusto. La Región
de Campania convoca a este concurso para seleccionar un proyecto
que restituya al edificio sus funciones de culto, respetando y valorizando
las preexistencias arqueológicas. El concurso está
dividido en 2 fases: para participar de la primera los interesados
deberán presentar un currículum y una breve declaración
de intenciones, antes del próximo 17 de octubre. Informes,
en la página del Concurso.
La celebración de las ciudades
La
Sociedad Central de Arquitectos informa que la Unión Internacional
de Arquitectos (UIA), ha resuelto dedicar el próximo 6 de
octubre, día mundial de la arquitectura, al tema "Celebración
de las ciudades". Dentro de ese marco, la UIA lanza una consulta
internacional dirigida no solo a los arquitectos sino también
a los estudiantes de arquitectura, cuyo objetivo es reunir sus ideas
y crear una base de datos global de modos inventivos de reparación
y cicatrización de los puntos álgidos de la ciudad,
abriendo un camino hacia una mejoría más generalizada
que se sentirá a largo plazo, proponiendo que "al igual que
las agujas de acupuntura" los proyectos sean simples y económicos
y tengan un efecto inmediato; que sean aplicados a la vida cotidiana
de la ciudad y sus habitantes o a situaciones extremas; y que tengan
lugar en el corazón de la ciudad o en sus límites.
Las acciones pueden tocar problemas relacionados con el medio ambiente,
industria, comunicación, comercio, necesidades básicas,
transporte, seguridad, vivienda, educación, cultura o servicios
públicos. Los proyectos deben integrar la noción de
sustentabilidad.
La estructura de la consulta en todo el mundo está separada
en dos categorías: una para los arquitectos y otra reservada
a los estudiantes de arquitectura, y estructurada en tres niveles:
local, nacional e internacional, adjudicándose los proyectos
en forma anónima, solicitándose a FADEA, como entidad
miembro de la UIA, supervisar la organización de la consulta
a nivel local y nacional. Esta responsabilidad incluye distribuir
las inscripciones, recibirlas, designar jurados locales y nacionales
y celebrar las reuniones de los jurados.
Calendario, normas de presentación, premios, etc.: consultar
en www.socearq.org
y en www.uia-architectes.org
o en la sede de Montevideo 938 de lunes a viernes de 14 a 21 horas.
Museo de Arte
Contemporáneo de Rosario
Las secretarías de Planeamiento y de Cultura de la Municipalidad
de Rosario convocan a un Concurso Nacional para el diseño
de la pintura exterior del nuevo Museo de Arte Contemporáneo
de Rosario. Los aspirantes a concursar deberán enviar sus
proyectos al Museo Castagnino, hasta el 15 de noviembre. Informes:
museocastagnino@infovia.com.ar
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Cursos,
Seminarios y Jornadas
Lunes 6 de
octubre (Día del Hábitat): Asentamientos Humanos social,
económica y ambientalmente sustentables,
Solución integral al problema habitacional . Jornada de Trabajo
en Córdoba 5696, Palermo, Buenos Aires. De 10 a 16 horas.
Convocan: Equipo Interdisciplinario Ley 341, Delegados Ex AU3 Ley
324, Programa Recuperadores Urbanos Ley 992, Secretaría de
Medio Ambiente, Cooperativa El Ceibo, Unidad Ejecutora, Centros
de Gestión 14 Este y Oeste; Subsecretaría de Coordinación
Plan Social Integral Emergencia Habitacional. Los Ejes a Desarrollar
serán la Legislación sobre vivienda social, las Empresas
Sociales y la economía social, y el Medio Ambiente y la ciudad
inclusiva - Hábitat y Vivienda digna. Informes: El Ceibo
Trabajo Barrial, ceibotb@arnet.com.ar
Seminario
"La construcción del paisaje"
La Universidad Torcuato Di Tella, a través de su Centro de
Estudios de Arquitectura Contemporánea, y como parte del
Programa de actividades extracurriculares Arquitectura del Paisaje,
anuncia la realización de este seminario que se inicia el
viernes 17 de octubre, a cargo de la Profesora Cora Burgin (Profesor
invitado: Jorge Fiorentino). El seminario constituye una primera
aproximación a los temas y problemas de la Arquitectura del
Paisaje, con énfasis en la relación entre calidad
del diseño y costos de mantenimiento. El Programa aportará
al conocimiento de los criterios de valoración y de las técnicas
específicas requeridas en este ámbito, informará
acerca del
debate contemporáneo en torno al tema, y permitirá
un conocimiento in situ de algunas de las más importantes
intervenciones recientes en el área de Buenos Aires.
Dirigido a profesionales y estudiantes avanzados de distintas carreras
(Arquitectura, Ingeniería, Agronomía, Artes), la duración
es de 18 horas, y el arancel es de $190. Se desarrollarán
trabajos en taller y visitas técnicas. El cupo del curso
está limitado a 30 participantes. Se otorgará un diploma
de asistencia acreditado por la Universidad Torcuato Di Tella. Informes:
ceac@utdt.edu

Sobre Puertos
El lunes 13 de octubre en la Universidad de El Havre, Antoine
Mc Calla, Profesor de la Universidad de Halifax, dará una
conferencia sobre el tema "Puertos de la costa este Norteamericana:
el desafío a la supremacía de Nueva York". Informes:
antoine.fremont@univ-lehavre.fr
GIS y Teledeteccion:
El Centro de Transferencia Tecnológica en Sistemas de Información
Geográfica y Teledetección informe sobre los siguientes
cursos:
ArcView 3.2, 6/10 de Octubre 19 a 22 horas
ENVI 3.6, 3/7 de Noviembre 19 a 22 horas.
ArcView 8.3, 8/12 de Diciembre de 18 a 22 horas.
Informes: mercedes52@argentina.com
Ancianidad
La
FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Académica
Argentina, organiza la tercer edición del curso intensivo
a distancia "La tematica gerontólogica y la investigación
sobre ancianidad", del 15 de octubre al 30 de noviembre, dirigida
a alumnos del interior o del exterior del país. El propósito
general se focaliza en la formación interdisciplinaria de
profesionales con la intención que al finalizar el mismo
estén en condiciones de comprender la complejidad de la problemática
de la población envejecida a nivel individual y social, y
de desarrollar un amplia gama de actividades relacionadas con la
planificación, conducción, ejecución, evaluación,
administración y gestión de servicios destinados a
los ancianos. Dirigido a graduados interesados en un perfeccionamiento
de posgrado en Gerontología con un enfoque interdisciplinario:
Licenciados y Doctores, Arquitectos, Profesores de Educación
Física, Administradores de instituciones que brindan servicios
a la Tercera Edad, etc.. Coordinación General y Responsables
por Areas: María Julieta Oddone, Roberto Barca, Leopoldo
Salvarezza y prestigiosos docentes invitados.
Contenidos programaticos:
I: Envejecimiento: el individuo.
II: Envejecimiento:
las poblaciones.
III: Las dimensiones
socioculturales y psicológicas de la vejez.
IV: Salud.
V: Las dimensiones
económicas de la vejez.
VI: El medio
ambiente y la vejez.
VII: Administración
y gestión.
Los participantes
recibirán por e-mail el contenido de 28 clases y material
complementario. Durante dicho período podrán efectuar
preguntas por e-mail a los docentes y al coordinador. Para acceder
al certificado de aprobación, los participantes deberán
presentar los resúmenes de clases (una carilla) y un trabajo
monográfico (diez carillas), ambos evaluables.
Aranceles: en Argentina, dos cuotas de $250 o un solo pago de $400;
en el extranjero, dos cuotas de 150 dólares o un solo pago
de 250 dólares. Inscripción: hasta el 9 de octubre
de 2003.
Informes: cursos@flacso.org.ar
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Publicaciones
De la información
recibida este mes, destacamos las cartas de condena a la condonación
de abusos edilicios que promueve el proyecto de ley financiera del
gobierno de Berlusconi en Italia. Estos mensajes fueron publicados
en presS/Tletter (el newsletter del crítico Luigi Prestinenza
Puglisi) números 49 y 50.
Agradecemos
especialmente la mención a nuestra revista en el muy buen
artículo de Graciela Silvestri sobre los proyectos para el
Ground Zero, en Punto de Vista de agosto - septiembre.
Listado
de publicaciones digitales
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Servicios
ofrecidos
Quienes visitan
Buenos Aires, tienen ahora una magnífica alternativa de alojamiento,
en una hermosa casa reciclada del barrio de Palermo. Informes y
reservas: domusBA , o en
el teléfono (54) 11 4865-9907
En los próximos
números de café
de las ciudades: el proyecto Eixo Tamanduatehy en la
metrópolis paulista, el Marais parisino según Josep
Alías, informe sobre agua, el X SAL y más conocimiento,
reflexiones y miradas sobre la ciudad.
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café de las ciudades
conocimiento, reflexiones y miradas sobre la ciudad.
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Revista digital - Aparece el primer lunes
de cada mes
año 2, número 12, octubre de 2003
café de las ciudades
es un lugar en la red para el encuentro
de conocimientos, reflexiones y miradas sobre la ciudad. No es propiedad
de ningún grupo, disciplina o profesión: cualquiera que
tenga algo que decir puede sentarse a sus mesas, y hablar con los parroquianos.
Amor por la ciudad (la propia, alguna en particular, o todas, según
el gusto de cada uno), y tolerancia con las opiniones ajenas, son la única
condición para entrar. Hay quien desconfía de las charlas
de café: trataremos de demostrarle su error. Nuestro café
está en cualquier lugar donde alguien lo quiera disfrutar, pero
algunos datos ayudarán a encontrarlo. Estamos en una esquina, porque
nos gustan los encuentros, y porque desde allí se mira mejor en
todas las direcciones. Tenemos ventanas muy amplias para ver la vida en
las calles, y no nos asustan sus conflictos. Es fácil llegar caminando
a nuestro café, y por eso viene gente del centro y de todos los
barrios (sí alguien prefiere un ambiente exclusivo, que se busque
otro lugar). No faltaran datos sobre cafés amigos, porque nos gusta
andar de bar en bar: ¿cómo pedirle a los parroquianos que se queden
toda la noche en el nuestro? Esa es la única cadena a la que pertenece
el café de las ciudades:
la de todos los cafés únicos e irrepetibles, en cualquier
esquina de cualquier ciudad.
Marca en trámite
Editor y Director: Marcelo Corti
Colaboración: Laura
I. Corti
Las notas firmadas no expresan necesariamente la opinión del editor.
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consultar con el editor o con el autor en cada caso.
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