Sobre
la pregunta a los parroquianos del café
de las ciudades:
¿les recuerda a alguien Yamamoto, Johnson, o los arquitectos de
la alcaldía?, del cuento Arquitectura para un paisaje en
movimiento, por María Berns (número
2), recibimos estas respuestas, y esperamos otras que
puedan venir:
Excelente
surrealismo. Yamamoto inventa de nuevo la ciudad, pero no se si
tiene su alma y su energía al servicio de los lugareños.
Mucho menos los arquitectos municipales, tan similares a algunos
de los nuestros, que temen "perder su empleo". ¡Viva el onirismo!
Marcelo Robutti,
Buenos Aires
Yamamoto tiene
algo de Arata Isozaki por su nacionalidad, pero lo asocio más
a Wolf Prix o a Daniel Libeskind. Los arquitectos del ayuntamiento
son muy poco queribles, pero Johnson es conmovedor en su apuesta
por el talento. Lo que los destruye es el marketing urbano, me
pareció una fina ironía.
Fernando Gómez
Quesada, Zaragoza
El cuento
es una exacta parodia de los disparates que ocurren en aquellas
ciudades que deciden "poner su nombre en el mapa", como si en
realidad solo necesitaran un cartógrafo.
Zelma Ortiz
Alonso, Veracruz
café
de las ciudades recibió
también (y agradece) los mensajes de aliento, las felicitaciones
y la colaboración de: Víctor Manuel Acosta Roldán,
Ana Areces, Hector Ricardo Cassain, Jorge Cottura, Sonia Garcia
Garcia, Andres Gaviria Garcia, Analia F. Gomez, Clara Irazábal,
Ruty Leiserson, Adela Martínez, Virginia Mercerat, Angel
Hugo Merlo, Oscar Reggiori, Graciela Sero Mantero, Daniela Tregierman,
Consuelo Valderrama, Adriana M. Varacalli
Con especial
agradecimiento a Ana María Alvarez, Eduardo Córdoba
y Cristina Pastro.