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Comenzaron nuestras charlas
de café
de las ciudades, y algunos
debates surgidos en ellas se emparientan con aquellos que recorren Cities
Transformed, el libro editado por la Academia de Ciencias de los Estados
Unidos. El trabajo es producto de una investigación sobre los
aspectos demográficos del proceso mundial de urbanización,
y presenta dos aspectos distintivos: la autocrítica en acto que
realizan los profesionales de la Demografía sobre los instrumentos
y la gestión de su disciplina, y el cruce interdisciplinario con
conceptos de la sociología, la economía y otras profesiones
que también estudian los fenómenos de urbanización.
Las autocrítica disciplinaria se centra en la confiabilidad en
los datos y su manejo (en especial las proyecciones), la inconsistencia
y heterogeneidad de las definiciones de lo urbano, la necesidad de dotar
de una base espacial a la información, y el replanteo de conceptos
como los que asocian pobreza con ruralidad y crecimiento urbano con migración
a las grandes ciudades. También se menciona la inadecuación
de los actuales instrumentos de medición de la pobreza para captar
la real dimensión de la pobreza urbana (que en algunos aspectos
aparece como más vulnerable que la pobreza rural).
El libro toma un gran interés, para el público general,
por las especulaciones y reflexiones que esta autocrítica induce,
entre otras cuestiones, acerca de los procesos de globalización,
las nuevas formas de producción, los problemas de segregación
e inequidad, la necesidad de nuevas formas de gobierno metropolitano y
las formas de potenciar ventajas de la urbanización, a la
vez que reducir sus riesgos (entre los que se menciona la extensión
de enfermedades contagiosas en zonas concentradas de pobreza y segregación).
Se destaca la importancia de las ciudades como transmisoras de información:
en el llamado "experimento Taichung", por ejemplo, se comprobó
la rápida transmisión de información sobre salud
reproductiva a partir de las denominadas "externalidades informacionales"
intraurbanas e incluso urbano/rurales. Otra comprobación del informe
es la falta de correspondencia entre migración y movilidad económica.
Saskia Sassen, integrante del panel
multidisciplinario que realizó el informe (y de quien tendremos
una nota exclusiva en el próximo número de café
de las ciudades) afirma en esta investigación
sus tesis sobre la "ciudad global", y sostiene la existencia de dos circuitos
distintos de economía informal de actividades no ilícitas
en la ciudad contemporánea. Uno es el tradicional, marginal y de
baja calificación, y el otro es la nueva economía informal
distintiva del capitalismo avanzado, con altas renumeraciones y extrema
flexibilidad: en general, profesionales del área de los servicios
especializados. Ambos circuitos se desarrollan en forma paralela en las
ciudades y ambos han crecido en los últimos años.
Algunos de los datos contenidos en el informe confirman que en los próximos
30 años, el mayor crecimiento de la población mundial ocurrirá
en las ciudades. Ya hay 400 ciudades en el mundo que superan el millón
de habitantes. Pero la mayor parte del crecimiento se dará en ciudades
menores, de entre 100.000 y 250.000 habitantes, y una parte importante
en ciudades de menos de 100.000 habitantes (que están menos preparadas
para dotar de infraestructuras y servicios a sus nuevas poblaciones, y
además son más vulnerables en los procesos de competencia
entre ciudades).
La discusión sobre lo que significa
hoy lo urbano y lo rural, una de las preocupaciones de Cities transformed
(se cita el caso de Montecasino, una aldea entre México DF y Cuernavaca
que no cumple con ningún requisito formal que la defina como ciudad,
pero presenta todas las características sociales y económicas
asociadas a la urbanidad) es una constante en la teoría urbanística
de las últimas décadas. Ya en los '60, Henry Lefebvre postulaba
la hipótesis de la urbanización completa de la sociedad,
y englobaba en su definición de sociedad urbana todos aquellos
conceptos con que las ciencias parciales y especializadas han caracterizado
a la sociedad post-industrial: sociedad tecnificada, de la abundancia,
del ocio, de consumo, en fin, la "sociedad burocrática
de consumo dirigido". Cities Transformed postula que la
"urbanidad", un concepto "que elude las definiciones pero es fácil
de percibir", no reside tanto en alguna dimensión individual
como en la combinación de las distintas dimensiones de lo urbano.
Es aquí donde se enlazan los debates de las charlas de café
de las ciudades, donde no tardaron en surgir
preguntas sobre la naturaleza de los fenómenos urbanos, centrados
en la vieja discusión sobre "el tamaño óptimo" de
la ciudad. En la vida urbana contemporánea actuamos al mismo tiempo,
o en periodos sucesivos de corta duración, en varias escalas territoriales:
el barrio, la periferia, el municipio, la gran ciudad , la megaciudad,
o "la ciudad global". Lo "ideal", según alguna de las hipótesis
que se discutieron, podría estar dado por la posibilidad igualitaria
para todos los ciudadanos de actuar en las escalas que necesiten en cada
momento: la vida barrial y sus posibilidades de identidad y familiaridad,
la metropolitana y sus oportunidades, el contacto con la naturaleza, los
centros intermedios de equipamiento y servicios, etc.
Una vida urbana que permitiera
a todos disfrutar de una vida barrial en un entorno reconocible, con vecinos
cuyo nombre conozca y a quien recurrir de ser necesario, y a los más
pobres obtener las ventajas de los servicios y amenidades de la gran ciudad,
comenzando por la más inmediata: la posibilidad del trabajo digno,
socialmente útil y justamente renumerado.
MC (el que atiende)
Cities Transformed: Demographic Change and Its Implications in the
Developing World es una publicación del National Research Council
editada por el Panel on Urban Population Dynamics, Mark R. Montgomery,
Richard Stren, Barney Cohen, y Holly E. Reed. Tiene 553 páginas
y su precio
de venta es de 42 dólares.
Una versión de acceso libre,
en formato .pdf, puede consultarse en la
página
de prensa de las Academias Nacionales de Estados Unidos.
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Lugares
(I)
La transformación
del espacio representativo
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Plaza de
Mayo (I), Buenos Aires, Argentina.
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Lugares
(II)
Mi Buenos Aires
querido... (cuando yo te vuelvo a ver)
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Plaza de Mayo (II): las
palmeras quemadas.
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Economía
de las ciudades
La gestión
de la movilidad
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Conferencia
ECOMM 2003 en Karlstad, Suecia
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Tendencias
La
ciudad: de la caída del muro al 11-S (parte II)
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La
evolución en Buenos Aires.
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Todo
convertía al placer en un bien democráticamente distribuido.
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Nuestros
lectores se comunican.
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Comenzaron
las charlas de café - Sistema de estacionamientos robotizados
- El parque temático de las favelas... - Zamora, la bien
conectada - Pesimismo neoyorquino - Ciclistas - Un aeropuerto de
diseño accesible - Muro polémico -Carcel Macy's -
Recuperación del patrimonio en Barracas - Comentarios al
café - Datos
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Las imágenes de este número corresponden a: reproducción
pictórica de la actividad frente al Cabildo de Buenos Aires
durante la Revolución del 25 de Mayo de 1810, fotos de Plaza
de Mayo por Adriana Ciocoletto, foto de Plaza de Mayo del 17 de
octubre de 1945, reproducción del cuadro El Jardín
de las Delicias, de Hieronymus Bosch, foto aérea de Hammarby
(Suecia), mapa de las áreas de Londres afectadas por el congestion
charging y logo del programa, fotos y dibujos de obras y proyectos
en Buenos Aires, logo del Complejo Histórico Santa Felicitas,
e imágenes explicativas del sistema de estacionamientos robotizados.
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Lugares
(I)
La transformación
del espacio representativo
Plaza de Mayo (I),
Buenos Aires, Argentina.
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|
Por Adriana Ciocoletto
La Plaza de Mayo es el espacio más
representativo de las manifestaciones políticas a lo largo
de la historia de la Argentina. Pero durante las últimas
tres décadas, se posiciona en el mapa global debido a dos
tipos de manifestaciones cuya voz exigió respuestas. En primer
lugar, las manifestaciones de las
Madres de Plaza de Mayo,
iniciadas durante la última dictadura militar. Segundo, con
las
manifestaciones populares acrecentadas
desde la debacle político-institucional de diciembre del
2001, que hacen uso de este espacio a diario. Una de las respuestas
del poder oficial es el significativo cambio físico que caracteriza
los dos últimos años de la Plaza de Mayo.
Día laboral, dos de la tarde. Llego a Plaza de Mayo. Las
calles laterales estaban cortadas, circulaban solo vehículos
oficiales y medios de comunicación. En todas las esquinas
había grupos de policías, por el momento algo relajados.
En el centro de la plaza, algunos pocos ciudadanos descansaban en
los bancos o tirados en el césped. Mientras que muchos hombres
de uniforme azul recorrían en grupos todo el sitio. Completaban
la imagen del espacio urbano, los puestos de venta de banderitas
argentinas y escarapelas, la garrapiñada, el café-cafeeé
y las palomas de siempre.



Con rumbo a la Casa Rosada, pasando
la Pirámide de Mayo, aparece la primera línea de vallas.
Una fortificación modular, amurada al suelo, de más
de 2 metros de altura, con puertas laterales que aun permitían
el paso al otro lado de la plaza, hacia donde me dirigía.
)
En segunda línea, otra valla.
Un cordón de policías paralelo a la primera.

Finalmente la tercera, ya conocida
por mí, de menor sofisticación constructiva pero no
por eso provisoria: lleva allí más de un par de años.

Tres horas después, alrededor
de las cinco de la tarde, hago el camino inverso. Esta vez, el silencio
es mayor y se respira tensión. Paso la valla de policías,
ahora perfectamente alineados, y pido paso a otros que custodian
una de las puertas laterales de la seudo-fortificación. Ésta
vez, abierta solo para la salida. Lo más parecido a una ciudad
amurallada o a un barrio cerrado.

Llego a la esquina de la Catedral.
Allí estaban otra vez los policías, pero no tan relajados.
Le pregunto a uno de ellos que pasaba, y me cuenta que esto sucedía
a diario: "Lo de todos los días, vienen los manifestantes,
los piqueteros...", responde. Obviamente, mucho no sabía,
y evidentemente yo tampoco. Subo por la Diagonal y ahí estaban,
prolijamente, esperando ocupar el espacio como todos los días...


Cuesta entender estas situaciones.
Yo venía de Barcelona, de aprender algunas cosas sobre el
espacio publico. Me detuve en la observación y en forma abstracta
intente describir la Plaza de Mayo. Un ejercicio práctico:
que características tenía, los elementos que encontraba,
las actividades que se desarrollaban... Ahí fue donde entendí
que los policías, las banderitas, la valla uno, la dos, la
tres, las puertas y los autos oficiales, eran los elementos que
caracterizaban ese espacio, y las manifestaciones populares eran
el uso cotidiano.
Ya me iba, y recordé algunos de los conceptos
sobre espacio publico que
había aprendido. "El espacio público es la ciudad:
la historia de la ciudad es la de su espacio publico. Las relaciones
entre los habitantes y entre el poder y la ciudadanía se
materializan, se expresan en la conformación de las calles,
las plazas, los parques, los lugares de encuentro ciudadano, en
los monumentos". Y ahí me quedé, reflexionando
sobre la relación que existe entre gobernados y gobernantes,
y que hoy mostraba este espacio de representación.
"Hoy el espacio publico vuelve a ser actualidad: ...cuando la
ciudad pierde cualidad de autorepresentación, se produce
una reacción social y cultural de retorno al espacio publico...".
Y con esto me fui algo más contenta, del otro lado de las
vallas, esperando, junto a los otros, apropiarnos de este espacio.


A un mes de haber estado por ahí,
y otra vez fuera del país, leo los periódicos del
lunes 26 de mayo y recibo los llamados de mis familiares que me
cuentan que estuvieron en la plaza...: ¡es una pena no haber
estado!
AC
Adriana Ciocoletto
es arquitecta y vive en Barcelona,
donde realizó el Master "La
Ciudad: políticas, proyectos y gestión",
y actualmente cursa el doctorado
de Urbanismo en la Universidad
Politécnica de Cataluña.
Los
conceptos citados sobre espacio público pertenecen al libro
"Espacio público, ciudad y ciudadanía", de
Jordi Borja y Zaida Muxi
(edición en castellano,
2002, Diputación de Barcelona ). De Jordi Borja, ver nota
La Ciudad Conquistada en el número
dos de café
de las ciudades.
presentación
comienzo
de la nota
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Lugares
(II)
Mi Buenos Aires
querido... (cuando yo te vuelvo a ver)
Plaza de Mayo
(II): las palmeras quemadas
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|
Por Mariela Iglesias

"Siempre me acuerdo
del día en que me fui,
pero mucho más me acuerdo
del día en que volví", cuenta Tomás Eloy
Martínez en un artículo reciente.
Fue caminando por la Plaza de Mayo, tratando de reencontrarme con
los olores de la ciudad, cuando me empecé a dar cuenta que
las cosas habían cambiado bastante, aún en poco tiempo.
No es casual que Virilio
esté de moda...
Era la segunda vez que volvía, la primera fue días
antes del "corralito".
Recuerdo mis impresiones de sentir la calma antes de la tormenta
por aquellos días. La crisis no era sólo de diarios
y estadísticas, se veía dependiendo de adonde se mirara.
Se seguía viviendo, refugios mediante. Eran los barrios cerrados
para los que podían pagar por la seguridad de la jaula de
oro, el snobismo para los que no se resignaban a perder el subdesarrollado
glamour, la indiferencia luego de la queja, el pleno auge de los
reality shows, que a contramano de su nombre eran burbujas
donde la realidad no llegaba. Una realidad, devastadoramente cierta
y asfixiante para tomársela todo el tiempo en serio, parecía
ser el trasfondo de esa aparente apatía de la queja cotidiana
que nunca se plasma en crítica. Sin embargo había
otros a los que sólo les quedaba la desesperación.
La indolencia
(27 de noviembre de 2001, días antes del corralito)
Dicen que la acción
es propia de la política: si es así, nos habíamos
convertido en apolíticos. Me acordaba de Hamlet, el príncipe
vengador que no puede actuar, que analiza y piensa y esta sobre
los demás personajes conociendo la verdad, pero es incapaz
de llevar adelante la acción. Primero por duda, luego por
melancolía (dicen los teóricos), pero me acuerdo que
a mí me parecía que era por indolencia, eso que se
puede traducir como falta de sentido de la acción. El legendario
personaje ya había perdido todo, hasta las ganas de la venganza,
ya no la sentía propia, era un deber ser que le era ajeno.
La indolencia como refugio, ya no la locura de los personajes antiguos
sino el desinterés, el descreimiento, que lo va llevando
trágica e inexorablemente de la inacción a la tragedia.
Ese era el clima de esos primeros
días de recién llegada. No malhumor o enojo sino indolencia.
Casi resignación.
En las clases de sociología
dirían que en este contexto es difícil construir sociedad:
en realidad, se desarma. Uno de los clásicos, Durkheim, sostenía
que la falta de norma era la causante del caos político y
social de la Francia del siglo XIX. Argentina hace muchos años
que es anómica, que la norma perdió legitimidad, que
los valores están cambiados, que la impunidad es moneda corriente.
La norma es el valor compartido, es la seguridad de que si la violamos
salimos perdiendo, pero no por mano dura (como en estos momentos
siempre salen a decir), sino por legitimidad, convencimiento, sanciones
regulares, confianza, por creencia en esos códigos compartidos.
Y para construir valores hace falta voluntad social y política.
Cacerolazos y quilombo (fines
de diciembre)
Argentina era un Quilombo,
termino nada delicado y no académico de uso cotidiano por
estas tierras, que significa burdel y, por extensión, lío,
desorden. Sin embargo tiene su origen en las rebeliones de los esclavos
negros en las haciendas brasileñas. Y me parece que este
dato es especialmente representativo para el momento.
La inacción y la indolencia eran la paz antes de la tormenta;
el corralito, la falta de soluciones, los saqueos y las muertes
de aquellos 19 y 20 de diciembre, fueron las gotas que rebalsaron
el vaso y ese día la clase media dijo basta con las cacerolas
en la mano. Horas antes habían sido los saqueos, con una
violencia diferente a la del '89 (otro año de saqueos por
la hiperinflación), la desesperación era mayor y de
más larga data. Algunos dicen que eran digitados, pero lo
cierto es que la llama prendía, con la desesperación
y la violencia que da la impotencia, el no tener ya nada que perder.
Era una lucha entre pobres, los estructurales y los que están
entrando desde la clase media. Hay imágenes imborrables,
horribles. Los dueños de los comercios llorando a gritos,
adentro la destrucción de todo, la gente abalanzándose
sobre la comida que dejaban en el suelo. Fue un estallido, el de
los más pobres, fuera de toda norma, bestial y real, fueron
los primeros en decir basta.
Y a la noche, tarde, el primer cacerolazo, la gran bolsa que es
la clase media argentina. Fue otro basta, mas "políticamente
correcto" visto desde hoy, el que esperaba una solución
desde el presidente en un discurso que finalmente no dijo nada,
el que se levantó cuando los ahorros, mucho o poco, se esfumaban.
En ese momento le decía basta a Cavallo y a Menem y al modelo.
Muchos de esos, un año y medio después parecieron
olvidar varias cosas. Sin embargo en el momento, creo que fue tan
fuerte para la gente el volver a juntarse en la calle que después
había cacerolazos todos los días, que poco a poco,
sin un proyecto concreto que les diera otra proyección, fueron
perdiendo el efecto. Sin embargo renunciaron presidentes por el
ruido de las cacerolas y eso no es poco.
Admito que verlo era emocionante, increíble, toda la ciudad
sonaba y nunca se supo por donde empezó el ruido, y después
todos a la plaza de Mayo (emblemática en la ajetreada vida
política argentina). Fue al rato del discurso de De la Rua,
como a las 11 de la noche de un miércoles, impensable. Una
imagen en la tele: todo el mundo en la calle y un joven de
anteojos con la Constitución en la mano, levantándola
como un estandarte en pleno estado de sitio. Ese día yo iba
a jurar como socióloga finalmente (después de años
de haber terminado) por la Constitución, los derechos de
los hombres... y se suspendió. Justo ese día, pensaba
yo, los "esclavos" se asumen como ciudadanos. Decían
basta y aprendí que a veces los derechos no se piden, los
derechos se toman.
Esa madrugada, la policía reprimió, la clase media
se fue a casa y la violencia estalló con toda la furia. Las
palmeras de la Plaza en llamas, los 30 muertos. Imágenes
de una ciudad irreconocible. La
Ciudad de la Furia, dice
una canción conocida. Y De la Rúa renunció.
Desde ese día la velocidad de las cosas se aceleró
vertiginosamente, y eso en Buenos Aires ya es casi insoportable.
Pasó un mes, aunque la sensación fue de años.
Cambios de escenarios permanentes, hora a hora, la incertidumbre
arrasaba con todo y la angustia se profundizaba. Por esos días
me prestaron el libro "El país de las últimas cosas",
de Paul Auster y decidí que no era mi momento para leerlo.
5 presidentes y
ningún poder (seguimos en este verano negro)
Después de la
renuncia aprendimos los tecnicismos de leyes de acefalía,
de asambleas constitucionales, de nuevos sistemas electorales. Todos
hablaban como licenciados en ciencias políticas, mientras
nadie quería ser presidente y todos en la línea sucesoria
renunciaban. Llegó el optimista Rodríguez Saá,
pero estaba tan sonriente que nadie le creyó que venía
por tres meses. Eso, y los nombramientos a tipos más que
corruptos, provocó ruidos de cacerolas nuevamente. Anteriormente
el peronismo, sangriento en sus internas aún en ese momento,
ya le había quitado el apoyo. Nueva renuncia y otra vez los
políticos demostraban que no estaban a la altura de las circunstancias.
Un dato: todos los que esa noche
de domingo (cerca de fin de año) se enteraron de la renuncia
estaban reunidos en grupo, yo misma y todos los que conozco estaban
en la casa de algún otro con varios más, jugando a
algo, comiendo una "picada", charlando. Y así,
"contenidos" o refugiados, la angustia se aliviaba.
La simpleza economicista
de los economistas (y aledaños) (ya es enero y
pasó mi cumpleaños)
Aprender términos
económicos no es nada nuevo en Argentina, todos parecemos
haber cursado Economía I, por lo menos, aunque eso no sirvió
nunca de nada. Indexación, hiperinflación, devaluación,
dolarización, recesión, paridad cambiaria, libertad
de mercado... Eso sí, siempre son términos que no
son esperanzadores. Del gabinete de ex presidente De la Rúa
por lo menos 6 eran economistas y así nos fue. Aparentes
neutrales y capaces economistas, que de neutrales no tienen nada:
los mejores alumnos del FMI. Ellos, obviamente con el respaldo del
poder económico y el político, vendían las
recetas neoliberales como libres de intereses y absolutamente naturales,
por lo tanto tenían que funcionar. Es el primer axioma de
toda legitimación de poder: teñir una situación
o decisión de una naturalidad indiscutible que las hace ahistóricas,
apolíticas, incuestionables entonces.
La verdad es que el país
hace 10 años que se está desangrando, perdiendo empleos,
nivel de vida, gente preparada...y cada vez la herida es mayor y
hoy la solución política y la capacidad de acción
es difícil y débil.
Sin embargo, ojalá el
problema de Argentina fuera sólo económico... Es un
problema de confianza, que no se consigue aflojando el corralito.
La impunidad, la falta de reglas claras, el descreimiento, necesita
otras medidas, se necesitan símbolos con contenido, palabras
con acciones, valores que no se pisoteen y que nos construyan nuevamente
como nación y nos contengan con proyectos concretos a todos.
In Between
Dicen que las crisis
son oportunidades para el cambio, pero los involucrados y las condiciones
no parecían ser las mejores. Una clase política impresentable,
se la mire por el centro, la izquierda o la derecha, sindicatos
más impresentables aún. Un poder económico
interno y externo mal acostumbrado al vale todo que no se resigna
a dejar de ganar extraordinariamente. Una sociedad desilusionada
y descreída, entrenada en las salidas individuales.
Sin embargo todo parecía un aprendizaje. Que dolía
obviamente. Me parecía que en la memoria social iba a quedar
la fuerza del haberse levantado. Así como la represión
quebró a toda la generación de nuestros padres (que
era la generación intermedia que hoy tanto nos falta), así
como los levantamientos militares de aquella Semana
Santa provocaron que esta
sociedad acostumbrada a los golpes y a los militares se mostrara
dispuesta a todo con tal que no nos vuelvan a "desaparecer"
y dijo nunca mas. Así como también después
de la hiperinflación nos volvimos cobardes, temerosos, y
cualquier cosa se soportaba si la estabilidad seguía, y se
soportaron hipócritamente todos los ajustes, todas las corrupciones.
Esta vez, este nuevo "tocar fondo", este hartazgo de la
propia resignación, tal vez nos hiciera redescubrir que todavía
podíamos reconstruirnos como sociedad.
Desde lejos otra vez escuché
sobre el auge y la caída de muchas cosas: los clubes de trueque,
las asociaciones vecinales, los piqueteros, los ministros de economía,
los candidatos, las ilusiones.
Segundas vueltas
(abril de 2003)
Esta segunda vez me
traía a esa misma Plaza de las palmeras quemadas, convertida
hoy en espacio cotidiano de protesta. Se respiraba tensión
en el vacío de las 4 de la tarde. La encontré partida
al medio por ese otro corralito de vallas fijas que juega con las
palabras encerrar / proteger / dividir, dejando a la Casa
Rosada de un lado y a la
gente del otro. Lejos, demasiado lejos. Demasiado contundente y
real para que sólo sea una metáfora.
Llena de banderas, llena del
celeste y blanco de las banderas, símbolos patrios para la
venta. Productos de primera necesidad si de manifestaciones cotidianas
se trata.
"El monopolio de la fuerza
de policía" hacía valer su visibilidad (tal vez
demasiado si de verdad se siente seguro de su monopolio) y deja
a la plaza regada de azul, en muchos grupos tupidos de policías,
que "pasean" por el lugar.
Los que trabajaban del lado vallado
comenzaron a salir. Eran las cinco de la tarde, el verano se apagaba
y la tensión crecía. Pero el espacio permaneció
vacío, sólo camiones de la televisión esperando
captar la noticia. Rumores de que llegaban Estás manis
distan bastante de las que yo misma me acordaba, de las muy
"universitarias" y enormes marchas de los primeros '90.
Seguí caminando
y por Diagonal venían. Composición extraña
de ver por estas calles, muchas mujeres, muchos chicos, bebés,
viejos, todos pobres, muy pobres. Caras de venir de lejos, y no
me refiero a un lejos de metros sino de un lejos social de esa ciudad
con fronteras sociales hacia sus periferias. No eran tantos, pero
la imagen impactaba. ¿Para ellos eran esas vallas? El miedo
al otro se palpaba. El grupo parece abandonar esa calidad de "invisibles"
que les da la indiferencia cuando van de a menos por la ciudad apagada
. Es la certeza de que hay otro, un otro nuevo en ese territorio.
Estos otros son parte de los pobres, de estos pobres que ya son
mas de la mitad de los argentinos que se están apropiando
de un espacio que hacía mucho mucho tiempo no pisaban. La
ciudad parece dejar de ser miope a la fuerza. Su realidad metropolitana
se le impone. Las fronteras sociales se traspasan y se ocupa el
centro.
"Las patas en la fuente",
se horrorizaban varios acomodados porteños cuando aquel mítico
17 de octubre en el 45, las calles se llenaron de obreros que venían
de lejos y refrescaban sus pies en las fuentes de la ciudad sin
pobres.
Hoy, son desocupados, gente que
vive de economías de subsistencia, ciudadanos que no gozan
ni de los mínimos derechos que debería garantizar
un Estado, los que ocupan aquella misma Plaza donde se declaró
el primer gobierno patrio hacia 1810, un 25 de mayo.
25 de mayo, un mes
después, elecciones mediante, la velocidad de las cosas arrasa
con la capacidad de asumir el tiempo y en otro espacio ya veo en
los diarios que hablan de este nuevo presidente, la misma plaza
llena de gente que espera. Era en ese mismo escenario donde otra
frase de Tomás Eloy Martínez parecía ajustarse
perfectamente, en esta suerte de tragedia hamletiana argentina:
"estamos viviendo entre el pasado - por el recuerdo del fantasma
que se marchó - y el futuro, esperando lo que vendrá".
MI
Mariela Iglesias es socióloga
y vive en Barcelona.
Sobre
el arquitecto, urbanista y "dromólogo" Paul Virilio, y sus
teorías sobre la velocidad, ver artículo
en Le
Monde Diplomatique de agosto
de 1995 y la
página
danesa dedicada
a su pensamiento, con excelentes
links.
Sobre algunos
nombres y palabras utilizadas en la nota (para los lectores/as no
familiarizados con la realidad argentina):
Corralito: nombre popular de
la restricción impuesta al público para disponer de
sus depósitos en el sistema bancario argentino, sancionada
por el entonces presidente De La Rúa y su ministro de Economía,
Domingo Cavallo, en diciembre de 2001. La medida profundizó
el descontento general por la recesión económica y
el desempleo, dando origen a protestas masivas que ocasionaron la
caída del gobierno unos días más tarde.
La
ciudad de la furia: un
tema muy conocido de Soda Stereo, grupo argentino de música
pop .
Semana Santa: en abril de 1987,
se produjo durante la Semana Santa una rebelión de militares
que exigían el cese de los juicios iniciados a partir del
retorno a la democracia, por la violación de los derechos
humanos durante la dictadura entre 1976 y 1983.
Casa Rosada: sede del Gobierno
Argentino.
presentación
comienzo
de la nota
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Economía
de las ciudades
La gestión
de la movilidad
Conferencia
ECOMM 2003 en Karlstad, Suecia
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Por Lucas Galak
La European
Platform on Mobility Management (EPOMM)
es una red en la cual participan
siete estados de la Unión Europea (Holanda, Bélgica,
Austria, Francia, Reino Unido, Suecia e Italia), sustentados por
la Comisión Europea de transporte. Cada año esta red
organiza la European
Conference on Mobility Management (Gestión
de la Movilidad), conocida como
ECOMM.
Las anteriores ediciones de esta Conferencia han tenido lugar en
Amsterdam, Nottingham, Munich, Bregenz, Roma y Gentz. El propósito
de ECOMM es el de desarrollar y promover el concepto de Mobility
Management e incrementar el entendimiento de este tema.
ECOMM 2003, la séptima
edición de esta conferencia, se realizó entre el 21
y 23 de mayo en Karlstad,
Suecia. Esta ciudad no fue elegida por casualidad: en palabras de
su alcaldesa Lena Melesjö Windhal, en el discurso de bienvenida,
"hace 10 años la Municipalidad empezó a tomar
medidas para mejorar el sistema de transportes de la ciudad. Desde
mediados de los 90 el número de coches ha bajado un
30 %. En consecuencia tenemos un centro de ciudad más limpio
y más sano como lugar de encuentro".

Además, Karlstad
fue la primera ciudad de Suecia en crear un "Centro para la
movilidad", llamado TAS (Transport Advisory Service), con el
objetivo de influenciar la conducta de la población en temas
de tráfico y medio ambiente.
Mobility
Management
Mobility Management
es un nuevo concepto para la promoción del transporte
sostenible. Está enfocado principalmente desde la demanda
del transporte de pasajeros y bienes, y en él intervienen
nuevas asociaciones y herramientas con el objetivo de impulsar un
cambio de conducta hacia una movilidad sostenible. Las herramientas
de Mobility Management se basan en la información, comunicación,
organización y coordinación.
El tema de la Conferencia fue
entonces por qué y cómo gestionar la demanda de transporte
para lograr un desarrollo sostenible y eficiencia económica.
El uso de coches está
creciendo constantemente y tiene consecuencias negativas como la
polución y la congestión de tráfico diaria.
Informes estadísticos demuestran que la demanda de transporte
de pasajeros y bienes está aumentando. ¿Cómo
puede la Mobility Management ayudar a romper la relación
entre crecimiento económico y aumento del transporte?
Para responder esta pregunta,
durante la conferencia se presentaron nuevas formas de cooperación,
nuevas estructuras y asociaciones para implementar la gestión
de movilidad en las políticas de planeamiento. Para explicar
las distintas experiencias de aplicación de Mobility Management,
en la conferencia se dieron a conocer casos puntuales en diversas
localidades europeas. A continuación se detallan las más
relevantes.
Hammarby Sjöstad
- Estocolmo
Como parte de las excursiones que organizó
ECOMM, fue elegida en Estocolmo el área de Hammarby
Sjöstad.
Este área es
un nuevo gran proyecto urbano dentro de Estocolmo. Su concepto más
significativo es su relación con el agua, ya que no sólo
está rodeado de ella - se trata de un viejo distrito portuario
e industrial- sino que adopta medidas para generar armonía
con su entorno. Con aproximadamente 8.000 viviendas y una población
de 20.000 habitantes, el objetivo de este proyecto es crear una
nueva zona "dos veces más ecológica que el
resto de la ciudad". Para ello las autoridades impulsaron
el desarrollo de un singular modelo de reciclaje de residuos con
su propia planta de tratamiento cloacal, con la idea de que en el
futuro sea fuente de biogás para reemplazar la gasolina.
Además, se construyeron
pocas plazas de aparcamiento en superficie como medida restrictiva
ante un presumible uso indiscriminado del coche. Como medida compensatoria
hubo una fuerte inversión en transporte público, ya
que la zona cuenta con cuatro estaciones de metro (Tvarbanan
Tramline), buses y un ferry gratuito, que permite cruzar el
canal que separa a Hammarby del centro de la ciudad y lo conecta
con varias líneas de buses. Por otra parte, existe un sistema
de car-pooling para sus habitantes, con plazas de aparcamiento permanentes
en el área.
Una experiencia singular de este
proyecto tiene que ver con la construcción de aparcamientos
subterráneos de uso mixto. Es decir, durante el día
están ocupados por los trabajadores que trabajan en el área
y durante la noche son utilizados por los residentes del barrio.
Hasta el momento es una experiencia exitosa sin conflictos relevantes
de gestión.
Congestion
Charging en Londres

Uno de los temas más
significativos, y quizás polémicos, de la Conferencia
fue la experiencia de congestion
charging
(aplicación de un pago
para el ingreso a un área determinada con el objetivo de
reducir la congestión) puesta en marcha en el centro de Londres
desde febrero de 2003.
En su presentación: "Congestion charging in Central
London and where next?", Malcolm Buchanan, el director
de Colin
Buchanan & Partners,
importante consultora inglesa
especializada en temas de tráfico y movilidad, describió
brevemente la "larga gestación" de este tipo de
políticas restrictivas en el mundo, haciendo referencia a
las primeras propuestas, que se remontan hacia 1844. En ese entonces,
el francés Dupuit habló de un "cargo marginal"
por utilización del transporte con la idea de reorientar
ese importe deducido a la inversión en la mejora del sistema
de transporte. Luego, en los años 20, en Inglaterra,
en lo que se llamó "primer asalto a la Road Fund",
fue una práctica normal para los gobiernos aplicar impuestos
por utilización de carreteras y reinvertir sólo una
pequeña parte en mejorar las mismas. En la postguerra, algunos
analistas como Vickrey y Roth retomaron las ideas de Dupuit en el
libro "Paying for roads" y en los 60, el
Smeed Report hablaba principalmente del pricing para controlar
el tráfico en áreas congestionadas. En 1975 aparece
la primera experiencia de aplicación de una medida de estas
características en Singapur, en 1990 en Oslo y finalmente,
en febrero de 2003, en el área central de Londres.
En su presentación Buchanan hizo hincapié en clarificar
los objetivos de una medida de estas características. Algunos
de ellos serían:
- Incrementar la accesibilidad, en términos de reducir tiempos
y costos de viaje.
- Reducir los accidentes.
- Contribuir a la mejora del medio ambiente.
- Conservar los recursos escasos.
- Contribuir a planificar objetivos.
- Lograr todo esto con un mínimo coste de los fondos públicos.
Luego se describió
brevemente el esquema del "Central
London Congestion Charging"
(CLCC)
y los resultados obtenidos en
las primeras ocho semanas:
El área en donde se aplica el cargo tiene una longitud de
6 kilómetros en sentido este / oeste y 4 kilómetros
en sentido norte / sur, y cuenta con una población de aproximadamente
250.000 habitantes, pero la población que trabaja diariamente
es de aproximadamente 1,1 millones. El CLCC se aplica de lunes a
viernes de 7 a 18:30 horas; el coste del cargo es de 5 libras por
día, el cual se puede pagar hasta las 22 horas del día
en que se circuló por el área. El pago se puede efectuar
en efectivo o con tarjeta de crédito, por teléfono,
por Internet o vía SMS (teléfono móvil). Las
multas por no pagar ascienden a 80 libras. Hay algunas excepciones
como los residentes de la zona, que sólo tienen que pagar
un 10 % del valor del CLCC.

Algunos primeros resultados
(mediciones de las 3 primeras semanas, los valores están
en libras):
|
Semana
|
1
|
2
|
3
|
|
Reducción del tráfico
en el área
|
20-25 %
|
20 %
|
17 %
|
|
Pagos por día
|
93.000
|
97.000
|
98.000
|
|
Multas
|
34.000
|
30.000
|
25.000
|
Las conclusiones de
la presentación de Buchanan
fueron las siguientes:
- Hasta ahora las previsiones sobre
el éxito de la restricción de ingreso al área
central de Londres mediante un pago son alentadoras. La población
se ha adaptado (previa resistencia inicial) al cambio.
- Los beneficios de la reducción
de la congestión son tangibles. Pero al mismo tiempo se
tiene que garantizar el acceso al área restringida mediante
transporte público como medida compensantoria a la restricción
y para alentar a los usuarios ofreciéndoles una variedad
de opciones.
- El congestion charging tiene
que ser considerado como parte de una política integral
de transporte. Limitar el aparcamiento en el área central
podría tener un mejor efecto pero es muy difícil
de aplicar y es igualmente impopular.
- Londres, Oslo y Roma forman el pequeño
grupo de ciudades europeas que han implementado una medida de
estas características. Esta experiencia puede abrir una
nueva perspectiva en el futuro de las políticas de transporte
urbano. De esta forma, no sólo el transporte público
se verá beneficiado con una mejora de las infraestructuras
y modernización, sino que además los costos sociales
de la congestión serán mejor comprendidos.
MOST (Mobility
Management Strategies for the next decades)
MOST
es un proyecto de demostración
e investigación sobre estrategias de Mobility Management
para las próximas décadas, auspiciado por la Comisión
Europea, que busca profundizar el entendimiento de los factores
de éxito y fracaso de la gestión de la movilidad y
las vías para su integración dentro de las políticas
de transporte en todos los niveles.
Existen en la actualidad 32 proyectos pilotos en distintas ubicaciones
europeas que han implementado estrategias de Mobility Management,
tanto en sectores "tradicionales" (empresas, escuelas)
o en nuevos sectores (turismo, eventos). Esto llevó a una
mejora de la accesibilidad y a un cambio de actitud respecto a la
movilidad sostenible.
MOST ha investigado varias políticas y estrategias de implementación
y ha puesto en marcha monitorizaciones estandarizadas y herramientas
de evaluación. Para ello se ha creado el MOST MET, una "caja
de herramientas" de monitorización y evaluación, el
cual fue desarrollado para garantizar la comparación de resultados
y para guiar a los implementadores de MOST MET con sus estrategias
de monitorización y evaluación.
La evaluación de los impactos, según la coordinadora
del proyecto MOST (la austríaca Astrid Wilhelm, de la Austrian
Mobility Research), se lleva a cabo utilizando cinco categorías
de impacto:
- Cambios con respecto al conocimiento
al implementar servicios e instrumentos de Mobility Management
- Cambios con respecto al uso de
estos servicios e instrumentos.
- Cambios con respecto a la aceptación
y satisfacción con los servicios e instrumentos
implementados.
- Cambios con respecto al comportamiento
en relación a la movilidad de los individuos.
- Cambios en un nivel más
amplio de sistemas bajo la condición de que muchos
individuos cambian su comportamiento a largo plazo.
Dos Ejemplos
MOST se concentra en
seis áreas temáticas: Instituciones educativas, Turismo,
Instituciones sanitarias, Sitios en desarrollo, Sitios temporales
y Centros y Consultoría en Movilidad. A continuación
describiremos dos ejemplos en España:
Instituciones educativas:
El objetivo de las medidas de Mobility Management para las escuelas
es impulsar actividades de educación en movilidad, en seguridad
vial y para desarrollar caminos seguros y sostenibles para el transporte
escolar. MOST se ha concentrado en tres proyectos: Limburg (Bélgica),
Surrey (Reino Unido) y Barcelona. Describiremos brevemente este
último caso.
Los objetivos de las actividades de Mobility Management en la Universidad
Politécnica de Catalunya (UPC) fueron
los de desarrollar e implementar un sistema de car pooling y aumentar
la toma de conciencia en cuanto al acceso a la universidad mediante
un transporte sostenible. La UPC y el Ayuntamiento de Barcelona
firmaron un acuerdo para crear un marco de planificación
e implementación de medidas relevantes. Juntos pusieron en
marcha el sistema de car pooling y concibieron un paquete
de movilidad para los empleados y estudiantes, los cuales incluyen
información en transporte sostenible.
Turismo:
Para un gran número de ciudades europeas el turismo es una
de las fuentes principales de ingreso, pero a pesar del efecto positivo
que este hecho pueda tener en la economía local, el turismo
tiene un costado negativo: el incremento de la congestión,
la polución del aire, el ruido y la degradación del
paisaje urbano, que eventualmente actúa en detrimento de
su potencial turístico. MOST ha sustentado cinco proyectos
piloto en el sector del turismo. Describiremos a continuación
la experiencia de Málaga.
La ciudad de Málaga
desarrolló un amplio y
detallado plan de movilidad para el desarrollo a largo plazo de
su infraestructura de transporte, seguido de un estudio extensivo
del turismo estacional y de fin de semana que visita la ciudad y
su costa. Este plan de movilidad es un excelente ejemplo de enfoque
integrado de la gestión de transporte en donde se detalla
la variedad de infraestructura y las medidas de Mobility Management
que han sido implementadas en los últimos años. Las
claves del éxito del proyecto fueron: un servicio de bus
dedicado a los turistas (el cual vendió un promedio de 6.000
pasajes por mes), la distribución de 30.000 folletos y 15.000
mapas del transporte de la ciudad, y la introducción de una
tarjeta de servicios para aumentar la calidad de servicio de la
red de buses.
Encontrar
caminos complementarios
Actualmente existe
la certeza de que se está produciendo una explosión
en la movilidad, y que este es un tema que, lejos de tener una perspectiva
de control, está creciendo con una tendencia al desborde.
Existe cierto consenso en Europa de que una de las medidas más
efectivas sería incrementar la red de transporte público
para desalentar el uso indiscriminado del coche. Pero los indicadores
demuestran que actualmente no se está produciendo de manera
efectiva esta transferencia de usos.
Las experiencias presentadas
en la conferencia ECOMM, suponen un enorme aporte a encontrar caminos
complementarios para lograr un cambio de conducta hacia una movilidad
sostenible y, de esta manera, contrarrestar este panorama de desborde
al que hicimos referencia.
LG
Lucas Galak es geógrafo
urbano - Universidad de Buenos Aires (UBA) -. Actualmente reside
en Barcelona y colabora con la empresa pública Pronoubarris
en temas de movilidad.
Sobre el congestion
charging londinense, ver nota en el número
4-5 de café
de las ciudades.
presentación
comienzo
de la nota
|
|
Tendencias
La
ciudad: de la caída del muro al 11-S (parte II)
La evolución
en Buenos Aires.
|
|
Por Sergio Cano
Sergio Cano es arquitecto
y vive en Buenos Aires. Recientemente se retiró de su cátedra
de Teoría de la Arquitectura en la FADU - UBA, donde transmitió
a los alumnos su conocimiento y experiencia sobre las relaciones
entre arquitectura y construcción de la ciudad. Transcribimos
la segunda parte de su
última clase teórica. En
el número
8 de café
de las ciudades habíamos
publicado la primera parte, relativa a los conceptos de marketing,
competencia y sostenibilidad en el urbanismo internacional más
reciente.
En la Argentina
Me he preguntado como
las cosas han ido cambiando en nuestro pais. Y así recordé
algunas cosas que decía Don Arturo
Jauretche, que tan bién
nos pintaba en sus libros "Manual de zonceras argentinas"
y " El medio pelo". El sostenía que Argentina había
perdido la Guerra de Secesión. Lo decía porque esa
guerra significó la unificación de Estados Unidos,
entre el sector agroexportador, y el sector industrial. En realidad
la lucha de los Estados del Norte no era contra la esclavitud, sino
para sacarle al sector agroexportador la fuerza de trabajo esclava
que hacía que ese sector pudiera competir internacionalmente.
Los Estados del sur vendían sus productos agrarios a Europa
y recibía a cambio los productos elaborados. Y esto creaba
una situación muy grave, porque los Estados del norte, que
eran los industriales, veían que no tenían mercado.
Jauretche decía que habíamos perdido la Guerra de
Secesión, porque nosotros entramos en esa distribución
internacional del trabajo y nos transformamos en un país
agroexportador, que exportaba materias primas y recibía a
cambio manufacturas.
Esto funcionó muy bien al principio y nos permitió
un crecimiento económico muy alto. Pero detrás de
esto vino el deterioro de los términos de intercambio.
Es decir que para comprar cada locomotora hacían falta más
vacas. Y así llegamos a una situación que tal vez
la Segunda Guerra enmascaró, porque pudimos exportar y seguir
compitiendo. También nos trajo una primera producción
industrial precaria: cuando yo era chico, de una cosa fabricada
en la Argentina se decía en forma peyorativa, "esto es
flor de ceibo", por la flor nacional.
Esto permitió crear una cierta estructura industrial, que
sin embargo no podía salir a competir: entonces se cerraron
todos los sistemas de importación para que no compitieran
con esa industria. Y así se fue formando una clase industrial
que aprovechó esta situación de proteccionismo, no
para mejorar su estructura y saltar a la exportación, sino
para quedarse con mercados cautivos. Hasta que en un momento, durante
la dictadura militar de 1976 a 1983, Martínez de Hoz cambió
fuertemente las reglas de juego. Entonces los industriales, en vez
de salir a competir, se transformaron en importadores.
Y este proceso se acentuó en la década del '90, en
la cual se transformó en la forma natural de trabajo. Nosotros
somos agroexportadores, o exportadores de otros recursos naturales,
como petróleo crudo, mineral crudo y pesca. Y las pequeñas
industrias empezaron a morir. Todo esto explica como hemos llegado
hasta hoy, por que estamos así.. Y ahora que podemos competir,
no tenemos industria: esto es lo que a mi me duele, porque es lo
que he vivido durante toda mi vida.
Mi generación ha tratado siempre de pensar como podíamos
reestructurar este proceso. Hubo, a mi manera de ver, un presidente
que lo intentó, que fue Frondizi.
Pero por los dos lados, tanto desde el liberalismo, que estaba sostenido
por el ejército, como desde el peronismo, hicieron que esta
propuesta no pudiera concretarse. No pasó lo mismo con Brasil:
es cierto que no es un lecho de rosas, pero al menos ha desarrollado
su industria. En la época de Frondizi (1958-62), los dos
países tenían casi el mismo Producto Interno Bruto.
Pero hoy las diferencias son casi inalcanzables.
Entonces me duele que sigamos dependiendo de exportar cosas que
ya el mundo ni necesita: en la mayoría de los países
centrales ya producen todos los productos agropecuarios que necesitan,
y nosotros vendemos trigo que a veces se usa solamente para alimentar
al ganado. Esta situación nos va haciendo pasar a ciertos
momentos en donde todo parece brillar, y de golpe caemos. Y en otro
momento donde otro cambio que se produce da un primer impulso y
después volvemos a caer. Caemos porque esta estructura económica
es insostenible para un país que no posee un equilibrio productivo.
Esto se refleja
en la arquitectura. Por ejemplo en la época de la generación
del ´80 que hizo esta
ciudad que todavía hoy seguimos admirando, con su estructura,
deteriorada, pero existente todavía. Y también se
refleja en aquella época reciente en la que parecía
que íbamos a estar en el "primer mundo": todos estos procesos
se marcan en la arquitectura. La recuperación de la democracia
fue una gran ilusión que tuvimos todos, entre otras cosas
porque posibilitó el retorno a la universidad autogobernada.
A todos nos ilusionó volver a la Universidad de los años
'56 al '66, que fue cancelada con
la noche de los bastones largos.
Muchos de los profesores que habían sido echados, volvieron.
Algunos se hicieron cargo de los talleres, y hubo un momento inicial
de euforia alrededor de ese retorno.
Conjuntamente con esto, parecía que el Estado iba a dar un
cierto vuelco, y desde lo que a nosotros nos interesa, desde nuestra
especificidad, se propuso un estudio de la ciudad
apoyándose en aquella idea entonces hegemónica de
la ciudad construida por partes. Fueron las 20
Ideas para Buenos Aires,
un concurso de ideas sobre distintos sectores de la ciudad de Buenos
Aires que tenían cierta potencialidad para transformarse
en áreas generadoras de urbanidad. Como por ejemplo Puerto
Madero, La Boca, Parque Almirante Brown, o Agronomía. Muchos
se volcaron a formular proyectos. Y estos sirvieron para, después
de mucho tiempo, poder pensar y discutir la ciudad desde propuestas
realizadas. Este concurso no era vinculante, era simplemente una
invitación a reflexionar sobre la ciudad, una tarea
que se había cancelado hacía mucho tiempo.


Esto permitió
que algunos profesionales tomaran uno de estos ejercicios, el de
Puerto Madero, y en el siguiente gobierno democrático
presentaran varias alternativas para ese sector. Hubo un proyecto
hecho por algunos arquitectos locales con el apoyo de un equipo
de Barcelona, que fue rechazado por su alta densidad (y quizás
porque los arquitectos argentinos no querían que otros vinieran
a hacer lo nuestro). Y la Sociedad
Central de Arquitectos impuso
la realización de un concurso.
Nunca se había podido hacer porque los terrenos del Puerto
estaban en manos de muchas instituciones (esto es un tema muy argentino).
Pero en este momento se pudo organizar la Corporación
Antiguo Puerto Madero, una
Sociedad Anónima que vincula al Gobierno Nacional con la
Municipalidad (luego, Gobierno de la Ciudad), y reemplaza una gran
cantidad de estructuras administrativas separadas cuya superposición
impedía encarar ese emprendimiento. Así se consiguió
una base legal que permitió actuar de manera integral, pensando
también en esa forma de actuación mediante el proyecto
urbano, que había dado buenos resultados en distintos lugares
de Europa.
El concurso terminó en una propuesta
que reúne las ideas de los tres ganadores, quizás
no muy "jugada" y tal vez un poco antigua. Pero es una propuesta
que, como proyecto urbano, tampoco tiene que tener una definición
objetual tan elevada, sino más bien un grado de libertad
para que los arquitectos se puedan expresar y crear una cierta diversidad
. De un lado de los diques estaban los galpones. Del otro lado se
plantea otra línea de construcción, preservando algunos
edificios, y se proponen manojos de torres sobre el borde del parque
propuesto, que serviría a toda la ciudad. Detrás de
esta imagen hay un recuerdo de la imagen del plan de Le Corbusier,
las torres vistas desde el río,
y esa es la imagen que tal vez originó la propuesta.
Puerto Madero se fue construyendo, pero los manojos de torres del
proyecto original no se construyeron así, sino que en cambio
aparecieron una
o dos torres gigantes, quizás
con la misma superficie construida, pero con otra volumetría.
Además, en el proyecto estaba previsto que fueran torres
de oficinas, por eso estaban resueltas como objetos insertos en
un espacio continuo. En cambio en los edificios más bajos,
paralelos a los diques, se podía mezclar vivienda y oficinas
dentro de una estructura amanzanada.

Pero el proyecto no se realizó de esa forma, sino que en
cambio se consolidó una tipología de oficinas sobre
la parte norte, y una zona de vivienda en la parte sur. La propuesta
original del mix de vivienda y oficinas, para darle una cierta
vida al espacio público, se fue transformando en una zona
exclusiva de oficinas que queda vacía por la noche. Conversando
con Manuel Borthagaray, el me decía que su idea era tener
una mayor subdivisión de la tierra, creando así
un ritmo y una textura que semejara a una calle urbana. Esto no
se cumplió. Había también una propuesta de
un zócalo de ladrillo que aludía a los docks del sector
oeste, pero tampoco se realizó.
Por otro lado, el área de espacio verde estaba pensada en
relación complementaria a un uso de oficinas: las oficinas
funcionarían durante la semana, y los parques el fin de semana.
Ahora, las torres son viviendas, y van a tener una manera de definir
fisicamante las propiedades, para que la utilización de fin
de semana de los parques no invada el espacio verde del lote de
las torres. Es decir, hace falta una mayor privacidad que
la que proponían las torres de oficinas, y eso solo se logra
con límites más fuertes y más opacos.
En un sector del conjunto se va a producir un éxodo durante
los fines de semana, cuando el otro sector se utilice a pleno. Es
decir que hay un desajuste en cuanto a la ocupación de estos
sectores. En general se construyen edificios unitarios, que pertenecen
a una empresa o a un desarrollador, y no se ha logrado construir
algo que tuviera un poco más de la vida y el carácter
de las construcciones urbanas.

Otro nuevo
programa que se desarrolló y que fue modificando el paisaje
urbano de la ciudad es el de las torres country, el nuevo
protagonista del desarrollo urbano en la ciudad de Buenos Aires,
amparado en una normativa que premia con mayores alturas a aquellos
que dejan más espacio verde en los lotes. En grandes lotes,
esto era un buen negocio. Y además, apuntaba a la gente que
estaba beneficiada económicamente en la etapa de los '90.
Esta fragmentación social que empezó a provocar la
adopción del modelo económico se fue reflejando también
en la ciudad, por ejemplo en esta norma. Esto ocasionó la
aparición de edificios aislados, contenidos, controlados,
pero que destruyen el tejido original de la ciudad.
Esto también es un tema típico de Buenos Aires. En
muy pocos lugares del mundo la torre es un contenedor de vivienda.
En general es una tendencia muy argentina, que aparece con el Kavanagh.

Pero acá se dio, a través de los desarrolladores,
que lo plantearon como una necesidad y como un objetivo que podían
alcanzar algunas personas. También influyen las características
topográficas de nuestra ciudad, tan plana, y sin ningún
tipo de expectativas paisajísticas, que nos obliga a buscar
perspectivas desde otro punto de vista. También atentó
contra la idea de comunidad, la idea de aquel barrio que veíamos
en los años '30, aquel barrio amable. Es imposible reconstruirlo
ya, pero seguramente se podrían haber elegido otros caminos.
Si por ejemplo
se paran frente al Parque Las Heras, verán que el paisaje
urbano que hemos conseguido con estas operaciones es lamentable.
Como la normativa establece que los lotes que se separan de las
medianeras tiene un plus para construir, cuando el lote es más
chico se construyen torres chiquitas, y si el lote es más
grande, se construyen torres más grandes. Es decir que la
normativa está en función del lote y no del paisaje
urbano.

Además, van apareciendo normativas que modifican a la anterior.
Por ejemplo, cuando aparecen estas torres frente al Parque Las Heras,
frente a un espacio verde, tenían un plus mayor de ocupación
del terreno, que no lo tuvo la torre de al lado, porque es anterior,
y ya no lo puede reclamar, porque ya está construida. Pero
algunos buscan alguna manera de paliar ese cambio de perfil tratando
de conseguir algún espacio público, como en la calle
Salguero, donde hay unas torres
que se articulan con otras tipologías para uso de oficina
y comercio, recuperando la altura de la manzana como zócalo
y configurando un lugar.
Otro elemento que aparece
en esta época es el shopping center. Implica traer
a la ciudad aquel elemento que sirvió para la ciudad extramuros,
la ciudad jardín, la ciudad que no tenía centro. Así,
Alto
Palermo aparece
en un centro rico y compite con el negocio de la calle, que es el
que daba vida a la ciudad. El pretexto es poder recuperar el lugar
para estacionamiento, la seguridad, la comodidad que fuimos perdiendo
para el peatón. Con toda la carga de "complejidad y contradicción"
que vimos al principio... Hay otro libro de Venturi, "Aprendiendo
de Las Vegas", donde plantea la necesidad de edificios comunicativos
que, como en otras épocas hacían algunas arquitecturas
medievales o griegas (en donde los frontis con dibujos eran como
carteles que contaban una historia, como los carteles de McDonald's
o Flamingo que aparecen en Las Vegas), comuniquen significados con
un lenguaje actual. Venturi piensa que el arquitecto tiene que pensar
más en el poder comunicativo de la arquitectura y no despreciarlo
como una cosa chabacana o kistch.
En ese sentido están construidos los shoppings, utilizando
todas las imágenes y los recuerdos, con las palmeras
de plástico y su gran superposición de mensajes. En
realidad, el Alto Palermo no está estructurado de una manera
tan tonta, porque abre la calle, que antes estaba cerrada, y logra
hacer pasar el edificio por arriba y por debajo de la calle. Pero
la mayoría de los shoppings que fueron apareciendo están
estructurados como "no lugares" y destruyendo las avenidas y las
calles comerciales cercanas, e incluso edificios patrimoniales como
el Mercado de Abasto.
La otra idea es el
éxodo a la periferia, otra cara de la misma
moneda. Por ejemplo a la zona de Pilar.
A ese viejo núcleo urbano
se le fueron agregando una cantidad de tejidos
inconexos
que no tienen legibilidad ni
un criterio de unión entre lo viejo y lo nuevo. Barrios cerrados,
country clubs, que van tomando todo el territorio aprovechando
terrenos bajos y baratos que se rellenan para transformarlos en
habitables. Con esta acción modifican el régimen hídrico,
perjudicando a otros asentamientos que se han instalado por motivos
económicos coincidentes.
En España había un procedimiento (ahora modificado),
una legislación que divide al territorio en urbano, urbanizable
y no urbanizable. Las tierras no urbanizables son, por ejemplo,
aquellas que están por debajo de la cota aconsejable. También
están entre las no urbanizables aquellas que tienen valor
paisajístico o patrimonial. Así se distinguen las
tierras urbanas, y las urbanizables a futuro. Pero el propietario
de tierras urbanizables, tiene que pagar una plusvalía.
Esa plusvalía tiene que ver con la ganancia que tiene la
persona que transforma la tierra urbanizable en tierra urbana. Esa
plusvalía va al Estado para poder construir todo lo que hace
falta para el desarrollo de las otras áreas de la ciudad.
Esta es
una figura que acá nos está faltando y podría
evitar la ocupación insólita de algunos lugares, como
Nordelta: en este proyecto han levantado o polderizado el terreno
para no tener problemas de inundación. Pero en cambio le
han trasladado el problema al barrio vecino, Rincón de Milberg,
por donde se escurre el agua.


Esta zona constituye el humedal del Río Reconquista.
Los humedales, sobre todo en los terrenos tan planos como el de
la pampa húmeda, tienen un área muy importante y son
las zonas que el agua ocupa cuando hay grandes inundaciones. De
esta manera permiten absorber agua y retenerla para que se evapore.
Nordelta era un gran humedal, y al transfomarlo en tierra construible,
esas crecientes de los ríos van a otros lugares e inundan
lo que antes no se inundaba. Este descontrol es también una
falencia del Estado, que se ha retirado de estas cuestiones,
y de muchas más.
Este es el paisaje que generan estos desarrollos de barrios cerrados,
que en un principio parecen amplios. La gente va a verlos, le gusta
la amplitud y el verde y compran su terreno, pero esta supuesta
amplitud se debe a que el lugar aun no está construido. Cuando
se construya todo el área parcelada, quizás no haya
mucha diferencia con aquella imagen de Levittown que les mostraba,
en Estados Unidos, el suburbio con una casita al lado de la otra,
en este caso Casas Pulte (¿les dirán
en el futuro Pultetown?).
Después del
éxito comercial de Puerto Madero, se empezó a pensar
en la zona de Retiro.
La propuesta se decidió por concurso organizado por la Sociedad
Central, sobre el área que va desde Palermo Chico hasta Retiro.
Aquí se hace una estación de transferencia, y la idea
es concentrar todas las vías en este sector, hacer un nueva
estación y mantener la anterior con otro uso, como se hizo
en España, en la estación
Atocha, a la que se le dio un uso
de jardín e invernáculo.
Este proyecto prevé una
realización en etapas a medida que se va liberando el área
ferroviaria. Posee amplias zonas verdes, de acuerdo con el deseo
expresado por la mayoría de los vecinos, articulando sectores
con distintos perfiles de uso, y como borde una calle con torres.
Esta última decisión no parece ser una solución
que contenga una estructura urbana interesante. Es enmascarar el
tema de la alta densidad en una estructura que no provee elementos
intermedios que enriquezcan la imagen ambiental ni la definición
de lugares. La falta de comunicación vecinal es tomada como
programa.
Y por otro lado también
tengo ciertas dudas con respecto a la concentración de todas
estas vías, porque si bien en este momento tenemos una estructura
ferroviaria depreciada, no se que pasará en el futuro. Cuando
todo el mundo está transformando el ferrocarril en la posibilidad
de transporte no polucionante, de transporte del futuro, nosotros
estamos disminuyendo nuestra posibilidad de expansión
ferroviaria en un punto nodal. Hay un estudio hecho por unos
canadienses que dicen que esto es suficiente, pero ¿con que
parámetros se hizo, con los actuales o con los futuros?.
Otro desarrollo es
el proyecto de
los Juegos Olímpicos 2004, que planeaba tomar toda la zona
norte de la ribera. Utilizaba el equipamiento existente, como el
estadio de River, los parques y bosques de Palermo, etc., y el proyecto
existente en la ex ciudad deportiva de Boca Juniors, que se podía
transformar en la villa olímpica. También incluía
el desarrollo de la zona de Retiro. Casi siempre estos Juegos Olímpicos
sirven para desarrollar las zonas depreciadas de las ciudades,
no colocar más en las únicas zonas verdes buenas que
tenemos, e incorporar más equipamiento, más movilidad,
más estacionamiento, más, más, más
e incluso algunos estadios que atentan contra la vista sobre el
río.
Había otra propuesta de un arquitecto alemán, tal
vez utópica, que se llamaba Des-límites, que desarrollaba
toda la infraestructura necesaria para los Juegos Olímpicos
alrededor del Riachuelo - Matanza. Recuperar el Riachuelo, crear
un tren de velocidad que uniera Ezeiza con el Centro, y modificar
estructuralmente toda esta zona depreciada. En Roma, también
para esos Juegos Olímpicos, los romanos proponían
un anillo alrededor de la ciudad, tomando áreas
que estaban depreciadas para que esto produjera una cierta sinergia
en el desarrollo de la ciudad.
Hasta ahora estamos
hablando de los centros de las ciudades. Pero sin embargo, en
la práctica la ciudad se construye en las periferias.
Estas periferias se transforman en la verdadera ciudad, y conforman
un magma que va a avanzando sin ningún tipo de control y
cualificación ambiental. Esto es lo que ustedes van a tener
que enfrentar: la descalificación de las áreas marginales,
que no tienen una lectura clara ni una forma de ser entendida. Habría
que volver a pensar en que éstas adquieran ciertas cualidades
que han perdido, o que quizás nunca tuvieron.
Hoy es muy difícil reconocer la imaginabilidad de los distintos
lugares del Gran Buenos Aires. Si a uno lo "tiraran" en alguno de
ellos sería muy difícil reconocer donde está.
Se ha ido construyendo una aglomeración
demasiado dependiente de la centralidad
de la Ciudad de Buenos Aires, que alberga 3 millones de habitantes,
y recibe otros tres millones diariamente hacia ese centro. Es necesario
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