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 > Año 13 / Número 140 / Junio 2014 / ISSN 2346-9080 > REVISTA DIGITAL

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Politica de las ciudades (II)

Mi visita al Palacio Real

La monarquía mirada con mala leche I Por Marcelo Corti

 

Visité el Palacio de los reyes de España en el invierno boreal de 2008, poco después de aquel episodio en que Don Juan Carlos le espetará el “¡¿por qué no te callas?!” a Hugo Chávez, en la XVII Cumbre Iberoamericana. Hasta ese entonces sentía por el monarca que abdicó hace unos días un cierto respeto por la digna actitud que se dice que tuvo en ocasión del Tejerazo de 1979 (si bien luego se habló de un doble juego de la Casa respecto a los militares golpistas). Me fastidió un poco escuchar su discurso de fin de año al pueblo español, no tanto por su engolada voz como por ese paternalismo en la forma de dirigirse a sus “súbditos” (palabra ya de por sí chocante). Y, por supuesto, ese roce con Chávez me pareció de mal gusto, considerando que la legitimidad del presidente venezolano estaba dada por el voto popular y la del monarca español por la buena fortuna de un espermatozoide que se adelantó a millones en la darwiniana lucha que se produce al interior de un coito monárquico. Pero como Chávez tampoco era santo de mi devoción, el asunto no llegó a conmoverme.

Unos meses antes, había conocido la verdad sobre un viejo asunto de familia. Resulta ser que mis abuelos maternos habían sido víctimas de una discusión familiar en las montañas de su Asturias natal. La leyenda familiar pretendía que el problema era la incompatibilidad entre la riqueza de los García, la familia de mi abuelo Andrés, y la pobreza de los Fernández, cuna de mi abuela Serafina. Propenso al romanticismo, me gustaba la idea de un amor contrariado por las convenciones sociales y la respuesta de mis abuelos, que se habrían jugado a las Américas recalando en Buenos Aires para engendrar cinco hijos en una casita que pudieron construirse en Vicente López (de paso: como databan allí sus cartas a la familia, las respuestas incluían siempre un amable saludo “al señor Vicente López”).

La realidad, como a veces pasa, fue más prosaica. El problema no fueron los convencionalismos sociales, sino que la familia de Andrés había exigido como dote a la familia de Serafina la entrega de una vaca. Mis bisabuelos maternos hicieron el cálculo de su flujo de fondos y llegaron a la conclusión que el negocio no les convenía. De allí la fuga de los enamorados. Que en realidad ninguno de ellos era rico lo demuestra otra historia familiar: llegadas las hermanas de Andrés a compartir el destino americano, una celebración con abundante comida en la mesa terminó con todos llorando por la desgracia de los que habían quedado y no podrían disfrutar un festín semejante allá en Asturias. Tras el llanto, siguieron comiendo...

En palacio, apenas visitadas 3 o 4 habitaciones (¡del único ala que estaba abierta a la visita!) me encontré visceralmente indignado con el rey Juan Carlos, que había crecido y vivido en habitaciones como estas, mientras mis abuelos debieron mudarse de continente por no llegar a un acuerdo por una vaca, y sus familias pasaron hambre. ¿Qué derecho tenía ese hombre a hacer callar a nadie? Desde que tengo uso de razón me recuerdo sorprendido porque haya gente que considere razonable ser gobernado (aunque sea en un plano simbólico) por fulanos y fulanas cuyos méritos se limitan a haber tenido tatarabuelos más astutos, crueles o inteligentes que sus contemporáneos. Este razonamiento es lógico e incontestable, pero mi resentimiento visceral a esa riqueza obscena de los Borbones (y los Orange, los Windsor, los emires de Arabia, los emperadores japoneses o cualquiera de esas castas) fue tan fuerte como la lógica, y tan incontestable.

Se me dirá que en muchos países la mayoría del pueblo se siente cómodo y a gusto con sus reyes, princesas y cortesanos, pero eso no justifica que quienes no lo están (como a mí me ocurriría) tengan que soportar la vergüenza de deberle fidelidad a esos personajes, y quizás hasta sostenerlos con sus impuestos. Se me dirá que en algunos países la corona genera una unidad simbólica y una garantía de estabilidad y continuidad estatal que facilita el desarrollo y el progreso económico-social, pero eso parece una confusión de causa y efecto si se considera por ejemplo a Francia, que solucionó el problema de la monarquía a fines del siglo XVIII y es tan o más desarrollado que muchos de sus vecinos monárquicos. Se me dirá que las monarquías han ocasionado algunas ventajas colaterales, como la abundancia de suelo urbano estatal en países como Suecia, por ejemplo, pero eso es una casualidad histórica como tantas otras que no nos impulsan a mantener instituciones absurdas e irrazonables.

En todo caso, lo que me resulta más incomprensible es la admiración que esta aberración histórica despierta aun en nuestros países, y específicamente en el mío. Están por un lado los boludos y boludas que consumen las revistas “Hola” y otras de factura local, para babearse con el lujo y la “elegancia” de estas familias reales y sus incorporaciones “plebeyas” (ayer Grace Kelly o Diana, hoy Máxima, Leticia, las inglesas cuyo nombre no registro…). Pero aún más patéticos resultan los intelectuales, periodistas, políticos y afines que celebran la supuesta sabiduría y sensibilidad de la clase parasitaria europea, quizás como rémora de aquel sentido común conservador que menospreciaba al dirigente elegido por el voto popular y ensalzaba a la autoridad no electa. El mismo Carlos Pagni, quizás el más lúcido periodista de derecha en la Argentina, a menudo ácido e implacable hasta con los dirigentes políticos de su propio sector, redactó en La Nación una semblanza ramplona del monarca renunciante y de su heredero.

Que me perdonen los realistas (de los reyes, no de la realidad) que los son por convicción o por tilinguería, pero es en estas cosas donde toca ser principista (por los principios, no por los príncipes) aunque parezca uno de mala leche cuestionando a señoritos y señoronas aparentemente inofensivos. Y en todo caso, no soy el único, como demuestran las multitudes que han llenado las calles españolas estos días pidiendo un referéndum para someter a la voluntad popular la continuidad de un error histórico. Acompaño su reclamo: ¡Borbones, a elecciones!

MC
 

Sobre manifestaciones populares en España, ver también en café de las ciudades:

Número 104 | Política de las Ciudades (I) 
Carta desde Barcelona: elecciones y campamentos en las plazas | Los Indignados y la construcción colectiva de una acción política | Jordi Borja| 

Número 104 | Política de las ciudades (II) 
El Estado del Sol | 15 M: la rebelión de los indignados | Fernando Carrión Mena

Política de las ciudades (I)
El Dispositivo Argentino
Cualquier ciudad puede estar sólo en uno de tres lugares posibles I Por Luis Elio Caporossi

La riqueza y fuerza simbólica del Dispositivo es innegable y desmiente con hechos construidos las construcciones verbales que pretenden invisibilizarlo. Ordena con un sentido circunstancias dispares como la Cordillera de los Andes, la Avenida 9 de Julio y la fachada de la Casa Rosada. También, Rutas Nacionales, Avenidas y la Plaza de Mayo.  El Dispositivo está orientado; hacia el Este puede leerse como un escalafón: de Intendente a Gobernador y de Gobernador a Presidente. En el sentido contario es una máquina que reformula a santos gobernadores federales en salvajes presidentes unitarios. También hacia el Este acumula y acumula población en los sucesivos cinturones que se apilan contra la General Paz, generando un desequilibro demográfico notable en función de la dimensión del País. Durante estos últimos 200 años, Nadie construyó el Dispositivo y Todos lo construyeron. Quizás el Dispositivo, que se inició con la creación del Virreinato del Rio de la Plata, se perfecciona a si mismo.

POSICiones cordobesas
Enseñar arquitectura aquí y ahora
Un mar de incertidumbre y archipiélagos de certezas I Por Celina Caporossi

Un buen comienzo es permitirse poner en duda la manera que proponemos la práctica docente. Aún más si coincidimos con Ilya Prigogine, a propósito de la diversificación creciente del conocimiento, en que un posible punto de partida para esta búsqueda es la convicción de que todo saber conlleva una construcción. En este sentido es que necesitamos reubicar -en términos de “volver a centrar”- dicha enseñanza a la medida de los cambios y desafíos de época. Es poder establecer cuál es la realidad disciplinar que determina las pautas de la enseñanza, a riesgo si no de quedar “aislados” en el ámbito académico, sin posibilidad de mediar con el contexto. La hipótesis de trabajo, entonces, es que la enseñanza debe considerar que la realidad social, las formas de vida, usos y costumbres están cambiando a un ritmo vertiginoso y, por ende, modifican no solo la realidad urbana sino la manera que se establecen las relaciones entre sociedad y espacio. Estos cambios requieren de una profunda reflexión para operar desde la práctica arquitectónica en los nuevos contextos, y es desde los ámbitos académicos que se abre un campo posible de exploración sin la urgencia ni los condicionamientos que impone la realidad efectiva.

Urbanidad contemporánea
Los nuevos modelos familiares en España y la ineficacia de las tipologías actuales
Espacios habitacionales para las nuevas generaciones I Por Raquel Higuero

El modelo tradicional de familia ha venido sufriendo alteraciones en las últimas dos décadas, debido principalmente a factores económicos, demográficos, culturales e incluso tecnológicos. El cambio de paradigma de la nueva sociedad contemporánea ha conllevado un descenso de la nupcialidad en pro de la cohabitación, lo que unido al aumento de las tasas de divorcio y a la reincorporación de la mujer al mercado laboral, así como la puesta en valor de las aspiraciones y deseos personales, no ligados al núcleo familiar, ha desembocado en nuevas concepciones del modelo familiar y su forma de habitar. El hogar y la familia empiezan a entenderse como dos términos que no tienen por qué estar relacionados. La familia representa en estos momentos a aquellos individuos con los que se comparte consanguineidad o no y con los que se puede vivir permanente/estacionalmente o no. Mientras que el hogar sigue concibiéndose como el lugar de residencia de la familia, pero también de personas con las que no se comparte consanguineidad pero que pueden o no llegar a entenderse como familia.

Política de las ciudades (III)

Lo qué festeja Córdoba
La epopeya urbana del 29 de mayo de 1969 I Por Marcelo Corti

No es casual que hayan sido ellos los que realmente fueron víctimas del terror, como no es casual que Gentile no se haya animado a nombrarlos. Los hombres y mujeres que hicieron el Cordobazo no especulaban con salidas mesiánicas, no preparaban el secuestro de algún general enfrentado a Onganía ni el asesinato de algún sindicalista al que estuvieran enfrentados. Hicieron de la ciudad una plaza pública y pusieron en acto el deseo popular de libertad y justicia. Su alianza social era más amplia y heterogénea que lo que podía suponer su adscripción sindical clasista; Tosco destacaba la presencia en estas luchas de personas que aun sin pertenecer a los sectores más pobres o a la clase trabajadora, entendían que su realización personal no podía darse en un contexto de opresión e injusticia social. Me animo a sostener que el Cordobazo es un hecho histórico que pertenece a la sociedad argentina y no solamente al pensamiento de izquierda, porque es a la vez un reclamo de derechos sociales y de libertad ciudadana, un reclamo amplio de democracia.

Cultura de las ciudades
Naufragando en el olvido
Cortázar y el itinerario de una mesa I Por Mónica Costantino

En diciembre de 2010 se sancionó la Ley 3718, ampliatoria y modificatoria de la ley antitabaco, que endurece la normativa prohibiendo el hábito de fumar en todos los espacios cerrados con acceso público y privado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Medida ampliamente refrendada por la dura ley contra el cigarrillo promulgada a nivel nacional, que se aplica a partir del 1º de enero de 2012 y que además prohíbe la publicidad del tabaco. Pregunté por el destino de la mesa y un gentil mozo me dijo, como al pasar: “Hay mucha gente que pugna por sentarse, Ud. se imaginará...”. Y comprendí que, era muy probable que se discontinuara el homenaje (dando por sentado que no se permitiría fumador alguno en el local ¡aunque sea el fantasma de Cortázar!) Comencé a imaginar, entonces, sus peripecias futuras. ¿Dejaría su cómodo lugar para ir a fumar afuera? ¿Encontraría su mesa, todavía vacía, al volver entrar? (vale aclarar que dejaba sobre ella sus borradores y su lapicera.) Tantas idas y venidas, ¿terminarían alejándolo de los lugares cerrados del ámbito privado y/o público?

Terquedades
Una mirada arrabalera a Buenos Aires I Columna a cargo de Mario L. Tercco

En este número: Terquedad provincial

 

Fotos de las Petronas de Kuala Lumpur, un informe de Permacultura México y los Indicadores Ciudadanos  de Nuestra Córdoba.

 

Encuentros, Jornadas, Seminarios, Congresos: Seminario-Taller sobre PRO.CRE.AR, en ITEMCIUDAD - Paramodernismo y el futuro de los estudios urbanos, en el Gino Germani - Visita técnica a Freiburg - 51° Congreso Mundial de la IFLA, en Buenos Aires - UPE11- Conducir las transformaciones urbanas, en La Plata - XVI Congreso Iberoamericano de Urbanismo, en Sintra Convocatorias y Concursos: Propuestas de investigación para el LILP - Buenos Aires Sitio Específico - Pasantía Gestión Municipal para la Integración de la Bicicleta en la Ciudad, en Amsterdam y París - Premio Internacional de Tesis de Investigación sobre Vivienda y Desarrollo - Urbano Sustentable 2014 - Cuadernos de Vivienda y Urbanismo - Critical Housing Analysis Cursos y programas académicos: Master en Gestión de la Ciudad - Sistemas de Información Geográfica, en Tucumán - Seminarios de Doctorado en Tilcara Exposiciones y muestras: Voluntariado Universitario Construir Desde Aquí, en la FADU-UBA - Ojo de pez. Muchas miradas, en el CCC - Con o Sin Techo, exposición itinerante - Yucún, Habitar el Desierto en el MARQ - Retrospectiva de Yoko Ono en el Guggenheim Bilbao - Metamorfosis. Visiones fantásticas de Starewitch, Švankmajer y los hermanos Quay, en el CCCB Noticias y publicaciones: Nuevo proyecto del IVM: Passages - Mapa internacional de movimientos de buques y aviones - Revista de Derecho de la Ciudad - La Planificación General Urbana y su desarrollo. El caso Corrientes - Pequeñas Ciudades - Estado, Território & Sociedade - Mapas Sociales Urbanos - Publicaciones de la Red Mujer y Hábitat - Espacio público, urbanismo y movilidad, 4 conferencias en la Web de FIU - Transbordering Latin Americas. Liminal Places, Cultures, and Powers (T)Here - ARQA Comunidad - Se firma la Declaración de Lima, por parte de cinco países andinos para interconectar sus redes eléctricas - Rancagua Express. De cómo la tecnocracia autoritaria neoliberal destruye la ciudad, por Alfredo Rodríguez.

 

 

 

 


 

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