conocimiento, reflexiones
y miradas sobre la ciudad


r e v i s t a  d i g i t a l
aparece el primer lunes de cada mes

AÑO 6 - NUMERO 59 - Septiembre 2007

> EDICIONES ANTERIORES     

Todos Autor Sección
Título Subtítulo Ciudad
Número Revista
 > SUMARIO
Política de las ciudades
Comunas: una nueva institucionalidad
La construcción de centralidades locales en Buenos Aires I Por Artemio Pedro Abba

N. de la R.: El presente artículo actualiza un texto, "Centralidades urbanas y Comunas", presentado por el autor de este artículo como ponencia en SI+TEC / Tecnología y Proyecto, II Encuentro Regional de Investigación Proyectual, XX Jornadas de Investigación - SI/FADU/UBA, 8 al 10 de noviembre de 2005.

Delimitación de comunas y barrios de Buenos Aires
(fuente: Ministerio de Gestión Pública y Descentralización)


Después de muchas especulaciones, finalmente la Legislatura de Buenos Aires aprobó hace algunas semanas que el 10 de agosto de 2008 se elijan en la Ciudad las autoridades de las quince Comunas en que se ha dividido el territorio para la gestión de las cuestiones de orden local. La Constitución sancionada en 1996 había dispuesto que los gobiernos descentralizados, diseñados para una gestión de los problemas barriales próxima a los vecinos, comenzaran a funcionar en octubre de 2001.

Recién en el 2005 se logró acordar el número de Comunas y la división territorial de la ciudad en espacios políticos que pasarían a gestionar el mantenimiento de plazas y calles secundarias, trámites y reclamos vecinales y, junto con el ejecutivo central, el control de la prestación de los servicios públicos. Las Juntas Comunales, compuestas por 7 miembros, serán acompañadas en su gestión por un Consejo Consultivo integrado por la ONGs locales.

Esta nueva institución constituye una profundización de los intentos previos de desconcentración, Consejos Vecinales (CV) y Centros de Gestión Participativa (CGP, luego Centros de Gestión Participativa Comunal, CGCP), dando un salto cualitativo hacia la descentralización política del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La etapa que se inicia es prometedora, tanto en relación a una mayor posibilidad de control vecinal sobre la porción local de la gestión, como también a una mayor clarificación de las responsabilidades en cuanto a encarar políticas públicas ciudadanas y la búsqueda de solución de las problemáticas metropolitanas por parte del gobierno central.

Sin embargo, faltó en las experiencias realizadas una verdadera territorialización. Esta requiere, además de delimitar un territorio (que debe responder a cierta estructura histórico-cultural-funcional preexistente -en la delimitación se optó por la agregación de barrios instituidos por la Ordenanza N° 23.698 del 11 de junio de 1968, completada por la Ordenanza Nº 26607 de 1972, que estableció los límites de todos los barrios capitalinos), el reconocimiento de las polaridades naturales reconocidas por la población. Este último requisito no fue considerado y se procedió a ocupar algún edificio disponible del municipio o facilitado por alguna institución oficial.

Fue una constante la escasa preocupación por la formación de la institucionalidad local por parte de los distintos funcionarios que pasaron por la responsabilidad de la preparación de la descentralización. Se pensó más en un sitio que se utiliza para efectuar trámites periódicamente y se busca en la guía cada vez que se usa, más que en la "construcción social de un lugar" que sea capaz de convocar y estar presente en estos nuevos espacios políticos de la gestión local.

La incorporación de sucesivas y acumulativas inversiones sociales construye un espacio diferenciado que se materializa en el paisaje urbano de las centralidades que se incorporan a la memoria colectiva (Urrazola, J. P., 2001). Por ello, cualquier decisión en relación con incorporar nuevos elementos de organización espacial debería conocer la estructura de polaridades urbanas a fin de capitalizar esfuerzos sociales atesorados a través del tiempo. Si bien las localizaciones de estas nuevas funciones político-administrativas constituyen un factor de centralidad por sí mismas, es conveniente que las nuevas instalaciones refuercen las centralidades existentes, ya que éstas pueden tener una prolongada vigencia histórica y su imagen resultar clara para los vecinos y usuarios del territorio comunal

Centralidades potenciales existentes en la ciudad. Cine 25 de Mayo en Villa Urquiza. Fuente: La Nación, 19-09-06.

También puede suceder que compita más de una centralidad al interior de la comuna, dado que las comunas son, en general, agregaciones de barrios. Si ninguna de ellas prevaleciera, podrían ser registradas alternativas que serán seleccionadas de acuerdo a otros aspectos decisionales: existencia de terrenos vacantes, existencia de edificios aptos con valores de imagen (hitos urbanos, a la manera de Kevin Lynch), el previo funcionamiento de un CGPC, etc.


El espacio de la centralidad

La construcción de nuevas espacialidades no es arbitraria: es una consecuencia de la evolución histórica de la relación entre la población y el territorio que ocupa, "de ahí que es fundamental disponer de buenos instrumentos para comprender mejor las realidades territoriales que emergen" (Ferrao, J., 2000).

Los cambios en la red de movimientos cotidianos en la ciudad de Buenos Aires han consolidado una nueva identidad urbana totalizadora que esfuma los fuertes límites construidos durante la primera mitad del siglo XX por las identidades barriales. "Las actividades básicas (trabajar, estudiar, consumir) a menudo se realizan lejos del lugar de residencia y donde el tiempo empleado para desplazarse por lugares desconocidos reduce el tiempo disponible para habitar el propio" (García Canclini, N, 2000). Con estos cambios en el mapa cognitivo de la población, afectados por "la multiplicación de situaciones de multipresencia y multipertenencia, se rompe definitivamente con la trilogía que ha caracterizado las áreas urbanas durante milenios (coincidencia de una población, un territorio y una circunscripción político-administrativa)" (Ferrao, J. 2002). Estos fenómenos se enriquecen al ser analizados, como explica el autor citado en último término, desde tres ángulos simultáneos: como experiencia de los que allí viven y trabajan (análisis de las prácticas sociales de las personas), como espacio de referencia (análisis de la producción de imágenes y discursos) y, por último, como dominio de las instituciones (análisis de las prácticas institucionales de ámbito metropolitano) -si bien el autor citado aplica el marco conceptual a la escala metropolitana, se considera pertinente su aplicación a la escala ciudadana.

Ex Palacio del Cine. Del Libro "El barrio de Almagro" (1968), de Ricardo M. Llanes.

La realidad de las nuevas Comunas, definiendo nuevos espacios político-administrativos, recupera en parte tradiciones de la escala barrial (op. cit.) y abre un nuevo capítulo en las formas de gestión de la ciudad. Sin embargo, los nuevos espacios de gestión no deberían fracturar la pertenencia a la unidad urbana mayor, ni generar posiciones de competencia entre las Comunas apoyadas en las diferencias económicas, sociales y culturales que aun existen en la ciudad.

La discusión emprendida en los años ´80 sobre los criterios y metodologías para definir los subespacios político-administrativa de gestión de funciones descentralizadas fue muy extensa y dejó algunos consensos respecto de: el tamaño de las unidades, el rescate de identidades barriales, las funciones descentralizables, la necesidad de mecanismos de asignación de recursos sensibles a las diferencias zonales, etc. Se sumaron múltiples propuestas (Garay, 1988; Barmak et al, 1992) en las que abrevaron los constituyentes al definir el perfil de las futuras comunas (artículos N° 127, 129 y 130 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

La obtención de un legible mapa de las Comunas debe considerar ineludiblemente los puntos focales del espacio local. "Mirar la ciudad a través de sus centralidades permite visualizar la disposición del uso del territorio urbano" (Urrazola, J. P., 2001).

Consistente con este criterio, la Ley Orgánica de Comunas (Artículo N° 7, Capítulo 3, Territorio e Identidad), dispone que la Sede de cada Comuna se establece en el centro barrial más accesible para los vecinos de la misma (su primera localización se determina durante el proceso de transición - "El proceso de transición debe completarse al 31 de diciembre de 2006", Título VIII, Disposiciones Transitorias). Por otra parte, establece que la Junta Comunal puede disponer el funcionamiento de subsedes, para cuya ubicación se deben tener en cuenta las centralidades de las Comunas, las identidades barriales y el interés vecinal.

El texto de la normativa remite a los conceptos de centralidad, identidad barrial e interés vecinal a los efectos de definir la localización de las sedes de las Comunas. Este objetivo habilita la utilización de algunas herramientas tradicionales del análisis regional (Palacios, J. J., 1983), que permite desagregar subespacios geográficos por la existencia de rasgos de homogeneidad que los diferencien o campos de fuerza endógenos que los estructuren.

La definición de límites comunales que reagrupan barrios históricos (Ordenanzas N° 23.698 y Ordenanza Nº 26.607, ya citadas) de la ciudad, plantea la conveniencia de identificar las potenciales centralidades locales aprovechando los recursos existentes. El concepto de regiones polarizadas (Boudeville, J. R., 1968) permite una aproximación a la relación de las centralidades locales y sus áreas de influencia. A su vez, el concepto de áreas plan constituye un instrumento de organización del territorio útil en los casos en que no se identifican claras polaridades prevalecientes ni huellas de estructuraciones históricas en el territorio.

Efectivamente, puede plantearse una gama de situaciones particulares en las que el concepto de áreas polarizadas no resulta suficiente. En algunos casos, el espacio de la Comuna: a) no contiene ningún centro prevaleciente, debido a que se registran dos o más centros con iguales niveles de polarización, y b) no existe ninguna polaridad relevante en todo el territorio Comunal.

En tales circunstancias es aplicable el concepto de región plan, por el cual se conforma centralidad voluntariamente con la concentración de la inversión en un punto del territorio. En un caso por la elección de un sitio que conecte las polaridades en situación de paridad, creando un subsistema jerarquizado, y en la segunda situación generando una nueva centralidad que estructure el territorio comunal


Identificación del potencial de polaridades comunales

Por estimar que los estudios de centralidades metropolitanas en curso en el CIHaM (Centro de Investigación Hábitat y Municipio, FADU / UBA) pueden aportar una guía para la identificación de posibles localizaciones para las sedes, el trabajo intenta desarrollar algunos pasos metodológicos para el abordaje del problema y un ensayo de identificación de sitios preferenciales alternativos.

En el 2005 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires firmó la compra del edificio del Cine El Plata, con la finalidad de reabrir sus puertas, haciéndose eco de una iniciativa del barrio de Mataderos. Fuente: Clarín, 23-04-05.

Se requiere una búsqueda casi "arqueológica" para la identificación de las potencialidades de una red de polaridades históricas subyacente en el imaginario colectivo porteño que ya no se verifica en el nivel de las prácticas cotidianas, mencionadas anteriormente. Exploración que se apoya en la identificación de valiosos relictos materiales que pueden ser recuperados con el fin de apoyar las futuras sedes y subsedes de la administración comunal (Abba, Falcó y Méndez, 2004).

Las herramientas de análisis geográfico pueden servir para detectar en los elementos del soporte materiales supervivientes, manifestación de los antiguos rituales de la micro-sociedad barrial, hoy diluidas por el fenómeno de la multipresencia y multipertenencia citado mas arriba. Este movimiento de recuperación de esas estructuras edilicias, hoy suntuosos contenedores de funciones urbanas menos relevantes para el uso socio-cultural del espacio, ha sido anticipado por las propias comunidades barriales que han logrado reconquistar muchas de ellas por su decidida iniciativa, y el apoyo de las autoridades del Gobierno de la Ciudad (ver en el diario Clarín los artículos "Mataderos recupera su viejo cine como centro cultural", 23-04-05, "Cuando los vecinos luchan por recuperar sus instituciones", 31-07-04, "Cines de barrio: por la gente, la magia continúa", 22-02-04).

La revitalización de espacios al interior de la ciudad legitima esfuerzos que en algunos casos se consideraban iniciativas "románticas", irrelevantes frente a otras prioridades. Sin embargo, esa voluntad anticipatoria ha rescatado valiosas piezas arquitectónicas de esa capa del imaginario colectivo que habían sido degradadas, o al menos ocultadas, con el objetivo de reasignarles valores asociativos y culturales en la vida barrial.

Cine Taricco, de La Paternal. La Asociación Amigos de la Avenida San Martín juntó 6.000 firmas, y en 2004 se lo declaró "sitio de interés cultural". El Gobierno de la Ciudad está concretando la compra del predio, para recuperarlo. Fuente: Clarín, 10/07/05.

Las iniciativas vecinales, las tareas de identificación y catalogación de los investigadores urbanos y -muchas veces- ciertas necesidades de la actividad turística han actuado sinérgicamente en la preservación de estos "monumentos" de la vida barrial que corrían riesgos de ser alcanzados por la piqueta o ser sometidos a refuncionalizaciones de menor, o ninguna, relevancia socio-cultural (templos de colectividades religiosas, garajes, supermercados, etc.).

Se ha intentado una reconstrucción imaginaria de aquellas centralidades barriales mediante el registro de los agrupamientos de salas cinematográficas entre los años 50 y 60 (Abba, A., 2003, 2). La consolidación de los centros barriales había alcanzado en ese período su máxima expresión y la presencia de los cines constituía una manifestación de su potencial.

Otra de las dimensiones consideradas es el mapa de las prácticas cotidianas que se basa en la red de centros de intercambio de bienes y servicios constituida por las denominadas centralidades tradicionales. La variable adoptada, en este caso fue la presencia de sucursales bancarias, ya que registran una alta asociación espacial con la actividad del comercio y la prestación de servicios (Abba, A., 2003, 1).

Fuente: Abba, A. y Laborda, M., Centralidades Metropolitanas en el AMBA, CIHaM / FADU / UBA, 2004.

Si bien en el 2004 en el Área Metropolitana de Buenos Aires se observa la emergencia de nuevas centralidades urbanas (grandes superficies comerciales, centros de compras, multipantallas, etc.), que comienzan a esbozar un esquema de tipo reticular, todavía se mantiene una fuerte red minorista de proximidad (Abba, A., 2005). Por ello es que se consideró pertinente la utilización de las centralidades tradicionales como representativa de los nodos atractores de los desplazamientos cotidianos.

Finalmente, en relación con el mapa del dominio de las instituciones se consideraron las sedes y subespacios de los CGPC. El avance en la descentralización de ciertas funciones administrativas, la implementación de formas participativas -entre las que se destaca el Programa de Presupuesto Participativo- constituyen elementos de una incipiente polarización local.

Resumiendo, se procedió a superponer los tres factores de centralidad que parecieran haber sido significativos en la construcción del mapa socio-territorial de las Comunas:

  • Un nivel histórico que trata de rescatar las centralidades barriales del momento de mayor expansión de estas unidades al interior de la ciudad;
  • Un segundo nivel de las actuales centralidades de las actividades de intercambio de bienes y servicios, asociado a lo que en los trabajos citados se denomina centralidades tradicionales; y
  • Un tercer factor, que es el actual nivel de descentralización de los servicios administrativos del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

La visualización de las diferentes polaridades comunales consideradas (ver el mapa precedente), permite el análisis espacial de las mismas. La diversidad de situaciones puede ser clasificada según distintos tipos de polaridad y alternativas de estructuración del territorio comunal.

A los fines de identificar los nodos y las redes de escala vecinal se consideró el nivel de las centralidades de redes jerárquicas monocéntricas, de acuerdo a la clasificación de Giuseppe Dematteis (son aquellas que están formalizadas en los modelos clásicos de Christaller, Losch y sus derivados; no se incluyen en el análisis, siguiendo al autor citado, las redes multipolares, nodos de oferta de bienes y servicios especializados con mercado de alcance metropolitano, ni las redes equipotenciales o de indiferencia, nodos de oferta de bienes y servicios de gran formato con pautas de localización particular sobre el sistema de movilidad automotor de grandes flujos de gran influencia a escala urbana y metropolitana, pero de escasa incidencia a escala comunal). Las relaciones entre nodos se rigen por los valores de umbral y alcance que unen los nodos a las respectivas áreas de influencia. Esa relación de polarización permite pensar en una subdivisión jerárquica del espacio.

En un análisis preliminar se efectuó una clasificación de los distintos tipos de situaciones encontradas. Por una parte, se diferenciaron dos tipos de configuraciones: organización en redes y organización lineal, con diferentes situaciones internas; por otra parte, si existe o no una estratificación entre los nodos.

En la ponencia base de este artículo se desarrollaron tres casos de distinto tipo, que muestran diferentes tipos de problemáticas:

  1. Comuna N° 1 / Preeminencia de un centro tradicional, que abarca los barrios de Mataderos, Liniers y Parque Avellaneda,
  2. Comuna N° 3 / La fragmentación del territorio comunal requiere una intervención que genere una polaridad planificada; incluye los barrios de Parque Patricios, Barracas, La Boca y Nueva Pompeya, y
  3. Comuna N° 12 / Centralidad lineal dispersa, coincide con los límites del Barrio de Palermo. La elección de una ubicación que contemple los distintos estratos de la centralidad puede ser la llave para recomponer un mapa y una identidad comunal.


Conclusiones

Como hemos visto, en la mayor parte de las Comunas la nueva complejidad de las relaciones cotidianas de la población con su territorio, la debilitada imagen del hábitat barrial histórico y la multiplicidad de jurisdicciones institucionales no se amalgaman en una unívoca organización espacial de su centralidad.

La refocalización multidimencional del territorio comunal, al estructurar el espacio de gestión político-administrativo, puede contribuir a lograr la coincidencia y la articulación de los espacios vividos e imaginados por sus habitantes.

Esta búsqueda de avanzar en procedimientos que permitan construir sólidamente la institucionalidad local no debe inducir al error de que se persigue una unidad urbana cerrada. Todo lo contrario, se trata de proponer una organización homeomórfica característica de un espacio urbano de tan alta complejidad como el "área central" de una metrópolis de la dimensión de Buenos Aires.

En realidad, y tal como se dijo mas arriba, se supone que esta clarificación de diferentes niveles de gestión contribuirá también a destrabar el establecimiento de políticas estructurales para la ciudad por parte del gobierno central. Contra la opinión de algunos dirigentes políticos, se sostiene en este enfoque que el Jefe de Gobierno debe despegarse del bache en calles secundarias o la reposición de una luminaria en una plaza de barrio, para ocuparse del transporte público urbano, el sistema de salud o las instalaciones portuarias. Y, posicionado en ese escenario de gestión, abordar con mayores posibilidades, junto a los otros actores involucrados, la construcción de la institucionalidad urbana y metropolitana.

APA

El autor es Investigador del CIHaM, FADU/UBA.

De su autoría, ver también en café de las ciudades:

Número 56 I Planes de las ciudades
Densidad: ¿cual, cuando, donde, por qué? I Distintos enfoques para un debate que recién comienza.

Número 54 I Planes de las ciudades
Normativa urbana, casuística y visión procedimental I Sobre el debate "¿Evaluar impactos o planificar la ciudad?".

Número 51 I Política de las ciudades y Ambiente
Micro Espacios Supranacionales en conflicto I El caso Fray Bentos – Gualeguaychú

Número 50 I Política de las ciudades (II)
Gestión de los espacios subnacionales metropolitanos I Nuevos ámbitos socio-territoriales huérfanos de institucionalidad.

Número 48 I Planes de las ciudades
Formar institucionalidad metropolitana en Buenos Aires I Propuesta de gestión para el AMBA.


Sobre las Comunas porteñas, ver también en café de las ciudades:

Número 46 I Política de las ciudades (I)
El Planeamiento Urbano y las Comunas I Los caminos de la descentralización en Buenos Aires. I Hernán Cesar Petrelli

...y sobre gobierno metropolitano:

Número 18 I Política
La construcción de un gobierno democrático metropolitano I Debate y propuestas en el Encuentro del Proyecto UR-BAL. I Marcelo Corti



Bibliografía:

Abba, Artemio P., (2003,1), "Identificación de las actividades centrales / Aanálisis de las actividades económicas del Censo 1994, Documento de Trabajo CIHaM, Informe de Avance N° 1 y N° 2, Junio y Diciembre de 2003.

Abba, Artemio P. (2003,2), "La geografía del cine", Revista SUMMA+, N° 62, Octubre – Noviembre 2003, Buenos Aires.

Abba, A., Falcó, M. y Méndez P., (2004), "La preservación de los cines del Siglo XX. Una visión desde los cambios en la estructura urbana de centralidades", CIHaM, Forum UNESCO, Universidad y Patrimonio, IX Seminario Internacional, 11 al 15 de octubre de 2004, Buenos Aires.

Abba, Artemio P. (2005), "Área Metropolitana de Buenos Aires / Nuevas lógicas de centralidad urbana en el siglo XXI", presentado para su publicación en la Revista Virtual Mundo Urbano, Universidad de Quilmes.

Argüello, Jorge D., (2004), "La Descentralización en la Ciudad de Buenos Aires", Revista virtual La Esquina del Sur, 6ta. Edición, abril del 2004, Buenos Aires.

Barmak, Arnaldo y Faierman, Eduardo. "La Reforma Institucional de Buenos Aires: Una Propuesta de División Territorial". Revista Cambios Nº 3. Buenos Aires, Agosto de 1992.

Borja, Jordi y otros, (1987), "Organización y descentralización municipal", Buenos Aires, EUDEBA, 1987, 1ra. Edición.

Boudeville, Jacques R., (1968), "Los espacios económicos", Editorial Universitaria de Buenos aires" EUDEBA, abril de 1968, Buenos Aires.

Dematteis, Giuseppe, (1993), "Reseaux on hiérarchies dans le systéme urbain européen", citado en Precedo Ledo, Andrés, (1996), Editorial Síntesis S. A., Madrid.

Ferrão, João, "Las regiones metropolitanas como comunidades imaginadas: vivencias, discursos, acción", Revista de Estudios Regionales, 1995 SEP-DIC.

Garay, Alfredo y otros, (1988), "Municipalización de la Ciudad", 20 Ideas para Buenos Aires, Comunidad de Madrid-Municipalidad de Buenos Aires, 1988, Madrid.

García Canclini, Nestor, (2000), "Consumidores y ciudadanos / Conflictos multiculturales de la globalización", Editorial Grijalbo, S.A., agosto de 2000, México.

Lefevre, Christian, (1999), "Establecimiento de gobiernos metropolitanos en Europa: 1960-2000. Desde la legitimación funcional a la política". Foro Internacional sobre Metropolización, La Paz.

Palacios, Juan José, (1983), "El concepto de región / La dimensión espacial de los procesos sociales", Revista Latinoamericana de Planificación Vol.XVII, N° 66, México, Junio 1883, pp. 56-58.

Urrazola, Juan Pedro, (2001), "Escritos Urbanos", Editado en Montevideo, Diciembre 2001.

 

Economía de las ciudades
25 años de mercado de suelo en Santiago
Desarrollo urbano, valorización inmobiliaria y equidad territorial en la capital chilena I Por Pablo Trivelli O.

En varias oportunidades se ha hecho referencia a ciertos aspectos éticos relacionados con la operatoria del mercado de suelo urbano al escribir el análisis trimestre de este boletín. Porque la libre competencia no equivale a la competencia perfecta y, en el caso del mercado de suelo urbano, tampoco tiende a ella. Hay fallas estructurales en el funcionamiento del mercado. Pero además, porque si bien la información que provee el mercado, y en particular el mercado de suelo, resulta fundamental e insustituible para el funcionamiento de las ciudades, no puede ser tomada como el oráculo que dictamina la orientación del desarrollo urbano y predetermina las decisiones de política pública sobre la ciudad.

 
Preservar la ciudad, preservar el producto
Sobre la Reforma del Código Urbano de Rosario I Por Roberto Monteverde

Vayamos en busca de lo nuevo… No puede ser que el cambio de un índice destruya una actividad económica. Si seguramente hay cosas que ajustar del modelo, el precio de la tierra, los valores que tomamos cuando calculamos la TIR o la VAN (que no vienen por gracia divina) pueden ser diferentes. Los productos de la construcción pueden ser diferentes. Si seguimos viendo el tema desde la hormigonera que me entorpece el transito, la medianera que se fisuró, el valor por metro cuadrado de mi terreno, o el expediente de mi estudio, el tema se torna confuso, se complica. La ciudad no se agota en un sector donde lo que pusimos en marcha funciona; hay más, si es que podemos superar la máxima futbolera que dice que "equipo que gana no se toca".

 
Buenas y Malas Prácticas Urbanas 2007
El Water-Taxi neoyorquino, la ocupación indebida de un parque rosarino y el aumento del ABL porteño entre las primeras propuestas

El porcentaje de la recaudación por Alumbrado, Barrido y Limpieza (que es en la práctica el impuesto predial de Buenos Aires) cayó en una década del 20 al 10% de los ingresos totales de la Ciudad. Esto se debe al desfasaje de las valuaciones fiscales respecto a los precios reales de mercado, y beneficia especialmente a los barrios más ricos. Es uno de los resultados del extraño progresismo porteño, tan afecto a las manifestaciones epidérmicas de corrección política como a la realpolitik más reaccionaria cuando se trata de no afectar a los privilegiados (¡a ver si se enojan!). El aumento diferenciado del ABL de acuerdo al nivel socioeconómico de los barrios, resuelto a fines de agosto por la administración, produce el espectáculo inquietante de una verdadera transexualidad política.

 
Arquitectura(s) moderna(s) y ciudad histórica
El caso de la ciudad de Corrientes I Por Carlos Gómez Sierra

Estos ejemplos de arquitecturas modernas, que van desde la ornamentación Art Decó hasta las líneas puras de indudable influencia alemana, pasando por instancias híbridas como la "arquitectura barco", se manifiestan mayormente en dos áreas claramente identificadas en la traza urbana de las primeras décadas del siglo XX: La primera es una mancha porosa y abierta que surge de la utilización del suelo vacante del área histórico-central, en una suerte de densificación de la ciudad histórica del siglo XIX y, ya minoritariamente, de la ciudad colonial. La segunda se presenta formalizando un anillo virtual que se condice con las líneas últimas de extensión pericentral, hasta donde alcanza la ciudad consolidada.

 
El Eternauta
Travesías del tiempo I Por Eduardo Maestripieri

La curiosidad por conocer el destino final de Buenos Aires y el resto del mundo (la invasión había alcanzado escala planetaria) mantuvo en vilo a los lectores de Hora Cero, durante ciento cinco semanas, que culminaron abruptamente, el 9 de septiembre de 1959. En la soledad de mi habitación suburbana devoré El Eternauta esa misma noche y todas las noches durante varias semanas. Me detenía fascinado en las representaciones de mi mundo cotidiano, el suburbio, los chalets, el colectivo 60 y el subte. Años después repetí el ritual con la versión dibujada por Alberto Breccia. Era la primera vez que en un medio popular como la historieta se presentaba a Buenos Aires, o ciertos espacios reconocibles de ella, como parte de una historia "por entregas" y desplazaban de nuestra atención a Ciudad Gótica o Flash Gordon, lugares y personajes exóticos usuales en estos medios..

Proyecto Mitzuoda I Una ficción metropolitana contemporánea (por entregas). I De Carmelo Ricot, con Verónicka Ruiz

La saga completa

 

Pedidos por leyes, proyectos de estadios, un documental sobre Ciudad Juárez y la propuesta de Audiotoures Ficcionales.

 

Lineamientos Estratégicos para la Región Metropolitana de Buenos Aires - Espacios metropolitanos, miradas cruzadas - Biselli y Katchborian, brasileños contemporáneos - Convocatoria del Lincoln Institute of Land Policy - Futuro de las ciudades, tratamiento de residuos sólidos y la transición urbana sub-sahariana, en el Boletín de UPE - Convocatoria a proyectos ambientales, en Uruguay - Sustentabilidad y reciclado - Hacia un hábitat accesible - Instant Urbanism, situacionismo en Basilea - Ciudades y cine latinoamericano, en la Legislatura de Buenos Aires - Seminario Presupuesto Participativo y Planificación Participativa - XXII Jornadas de Investigación Urbe y Territorio, en la FADU-UBA - Bienal Internacional de Arquitectura, en Buenos Aires - Seminario Hipótesis de Paisaje, en Santiago - Laboratorio de la Vivienda del Siglo XXI, en Barcelona - Dott, innovación social y diseño - Subsidios a la investigación ambiental urbana - Convención de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, en La Habana - Prácticas de Gestión Urbana, en Curitiba - Ciudad, periferia urbana y habitabilidad, coloquio en Bogotá - Seminario Internacional de Ordenamiento Territorial, en Mendoza - Forma y Simetría - XII Seminario de Arquitectura Latinoamericana, en Concepción y Chiloé - Fondos buitres, burbuja inmobiliaria y crisis bursátil.

 

 

> ACERCA DE CAFÉ DE LAS CIUDADES

café de las ciudades es un lugar en la red para el encuentro de conocimientos, reflexiones y miradas sobre la ciudad. No es propiedad de ningún grupo, disciplina o profesión: cualquiera que tenga algo que decir puede sentarse a sus mesas, y hablar con los parroquianos. Amor por la ciudad (la propia, alguna en particular, o todas, según el gusto de cada uno), y tolerancia con las opiniones ajenas, son la única condición para entrar. Hay quien desconfía de las charlas de café: trataremos de demostrarle su error. Nuestro café está en cualquier lugar donde alguien lo quiera disfrutar, pero algunos datos ayudarán a encontrarlo. Estamos en una esquina, porque nos gustan los encuentros, y porque desde allí se mira mejor en todas las direcciones. Tenemos ventanas muy amplias para ver la vida en las calles, y no nos asustan sus conflictos. Es fácil llegar caminando a nuestro café, y por eso viene gente del centro y de todos los barrios (sí alguien prefiere un ambiente exclusivo, que se busque otro lugar). No faltaran datos sobre cafés amigos, porque nos gusta andar de bar en bar: ¿cómo pedirle a los parroquianos que se queden toda la noche en el nuestro? Esa es la única cadena a la que pertenece el café de las ciudades: la de todos los cafés únicos e irrepetibles, en cualquier esquina de cualquier ciudad.

Marca en trámite
Editor y Director: Marcelo Corti
Diseño:
Laura I. Corti
Corresponsal en Buenos Aires: Mario L. Tercco

Las notas firmadas no expresan necesariamente la opinión del editor.
Al incluir un mecanismo de remoción, este material no puede considerarse spam.
Material protegido por la legislación autoral. Para su reproducción, consultar con el editor o con el autor en cada caso.
Copyright © 2002 - 2003 - 2004 - 2005
- 2006 - 2007 café de las ciudades para todo el material producido para esta edición