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conocimiento, reflexiones
y miradas sobre la ciudad
r e v i s t a d i g i t a l
aparece
el primer lunes de cada mes
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AÑO
6 - NUMERO 59 - Septiembre 2007
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> SUMARIO |
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Política
de las ciudades |
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Comunas:
una nueva institucionalidad
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| La
construcción de centralidades locales en Buenos Aires
I
Por
Artemio Pedro Abba |
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N.
de la R.: El presente artículo actualiza un texto,
"Centralidades urbanas y Comunas", presentado por
el autor de este artículo como ponencia en SI+TEC /
Tecnología y Proyecto, II Encuentro Regional de Investigación
Proyectual, XX Jornadas de Investigación - SI/FADU/UBA,
8 al 10 de noviembre de 2005.

Delimitación
de comunas y barrios de Buenos Aires
(fuente: Ministerio
de Gestión Pública y Descentralización)
Después
de muchas especulaciones, finalmente la Legislatura de Buenos
Aires aprobó hace algunas semanas que el 10 de agosto
de 2008 se elijan en la Ciudad las autoridades de las quince
Comunas en que se ha dividido el territorio para la gestión
de las cuestiones de orden local. La Constitución sancionada
en 1996 había dispuesto que los gobiernos descentralizados,
diseñados para una gestión de los problemas
barriales próxima a los vecinos, comenzaran a funcionar
en octubre de 2001.
Recién
en el 2005 se logró acordar el número de Comunas
y la división territorial de la ciudad en espacios
políticos que pasarían a gestionar el mantenimiento
de plazas y calles secundarias, trámites y reclamos
vecinales y, junto con el ejecutivo central, el control de
la prestación de los servicios públicos. Las
Juntas Comunales, compuestas por 7 miembros, serán
acompañadas en su gestión por un Consejo Consultivo
integrado por la ONGs locales.
Esta nueva
institución constituye una profundización de
los intentos previos de desconcentración, Consejos
Vecinales (CV) y Centros de Gestión Participativa (CGP,
luego Centros de Gestión Participativa Comunal, CGCP),
dando un salto cualitativo hacia la descentralización
política del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La etapa que se inicia es prometedora, tanto en relación
a una mayor posibilidad de control vecinal sobre la porción
local de la gestión, como también a una
mayor clarificación de las responsabilidades en cuanto
a encarar políticas públicas ciudadanas y la
búsqueda de solución de las problemáticas
metropolitanas por parte del gobierno central.
Sin embargo,
faltó en las experiencias realizadas una verdadera
territorialización. Esta requiere, además
de delimitar un territorio (que debe responder a cierta estructura
histórico-cultural-funcional preexistente -en la delimitación
se optó por la agregación de barrios instituidos
por la Ordenanza N° 23.698 del 11 de junio de 1968, completada
por la Ordenanza Nº 26607 de 1972, que estableció los
límites de todos los barrios capitalinos), el reconocimiento
de las polaridades naturales reconocidas por la población.
Este último requisito no fue considerado y se procedió
a ocupar algún edificio disponible del municipio o
facilitado por alguna institución oficial.
Fue una
constante la escasa preocupación por la formación
de la institucionalidad local por parte de los distintos funcionarios
que pasaron por la responsabilidad de la preparación
de la descentralización. Se pensó más
en un sitio que se utiliza para efectuar trámites periódicamente
y se busca en la guía cada vez que se usa, más
que en la "construcción social de un lugar"
que sea capaz de convocar y estar presente en estos nuevos
espacios políticos de la gestión local.
La incorporación
de sucesivas y acumulativas inversiones sociales construye
un espacio diferenciado que se materializa en el paisaje urbano
de las centralidades que se incorporan a la memoria colectiva
(Urrazola, J. P., 2001). Por ello, cualquier decisión
en relación con incorporar nuevos elementos de organización
espacial debería conocer la estructura de polaridades
urbanas a fin de capitalizar esfuerzos sociales atesorados
a través del tiempo. Si bien las localizaciones de
estas nuevas funciones político-administrativas constituyen
un factor de centralidad por sí mismas, es conveniente
que las nuevas instalaciones refuercen las centralidades existentes,
ya que éstas pueden tener una prolongada vigencia histórica
y su imagen resultar clara para los vecinos y usuarios del
territorio comunal

Centralidades
potenciales existentes en la ciudad. Cine 25 de Mayo en Villa
Urquiza. Fuente: La Nación, 19-09-06.
También
puede suceder que compita más de una centralidad al
interior de la comuna, dado que las comunas son, en general,
agregaciones de barrios. Si ninguna de ellas prevaleciera,
podrían ser registradas alternativas que serán
seleccionadas de acuerdo a otros aspectos decisionales: existencia
de terrenos vacantes, existencia de edificios aptos con valores
de imagen (hitos urbanos, a la manera de Kevin Lynch), el
previo funcionamiento de un CGPC, etc.
El espacio de la centralidad
La construcción
de nuevas espacialidades no es arbitraria: es una consecuencia
de la evolución histórica de la relación
entre la población y el territorio que ocupa, "de
ahí que es fundamental disponer de buenos instrumentos
para comprender mejor las realidades territoriales que emergen"
(Ferrao, J., 2000).
Los cambios
en la red de movimientos cotidianos en la ciudad de Buenos
Aires han consolidado una nueva identidad urbana totalizadora
que esfuma los fuertes límites construidos durante
la primera mitad del siglo XX por las identidades barriales.
"Las actividades básicas (trabajar, estudiar,
consumir) a menudo se realizan lejos del lugar de residencia
y donde el tiempo empleado para desplazarse por lugares desconocidos
reduce el tiempo disponible para habitar el propio"
(García Canclini, N, 2000). Con estos cambios en el
mapa cognitivo de la población, afectados por "la
multiplicación de situaciones de multipresencia y multipertenencia,
se rompe definitivamente con la trilogía que ha caracterizado
las áreas urbanas durante milenios (coincidencia
de una población, un territorio y una circunscripción
político-administrativa)" (Ferrao, J.
2002). Estos fenómenos se enriquecen al ser analizados,
como explica el autor citado en último término,
desde tres ángulos simultáneos: como experiencia
de los que allí viven y trabajan (análisis de
las prácticas sociales de las personas), como
espacio de referencia (análisis de la producción
de imágenes y discursos) y, por último,
como dominio de las instituciones (análisis de las
prácticas institucionales de ámbito metropolitano)
-si bien el autor citado aplica el marco conceptual a la escala
metropolitana, se considera pertinente su aplicación
a la escala ciudadana.

Ex
Palacio del Cine. Del Libro "El barrio de Almagro"
(1968), de Ricardo M. Llanes.
La realidad
de las nuevas Comunas, definiendo nuevos espacios político-administrativos,
recupera en parte tradiciones de la escala barrial (op. cit.)
y abre un nuevo capítulo en las formas de gestión
de la ciudad. Sin embargo, los nuevos espacios de gestión
no deberían fracturar la pertenencia a la unidad urbana
mayor, ni generar posiciones de competencia entre las Comunas
apoyadas en las diferencias económicas, sociales
y culturales que aun existen en la ciudad.
La discusión
emprendida en los años ´80 sobre los criterios y metodologías
para definir los subespacios político-administrativa
de gestión de funciones descentralizadas fue muy extensa
y dejó algunos consensos respecto de: el tamaño
de las unidades, el rescate de identidades barriales, las
funciones descentralizables, la necesidad de mecanismos de
asignación de recursos sensibles a las diferencias
zonales, etc. Se sumaron múltiples propuestas (Garay,
1988; Barmak et al, 1992) en las que abrevaron los constituyentes
al definir el perfil de las futuras comunas (artículos
N° 127, 129 y 130 de la Constitución de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires).
La obtención
de un legible mapa de las Comunas debe considerar ineludiblemente
los puntos focales del espacio local. "Mirar
la ciudad a través de sus centralidades permite visualizar
la disposición del uso del territorio urbano"
(Urrazola, J. P., 2001).
Consistente
con este criterio, la Ley Orgánica de Comunas (Artículo
N° 7, Capítulo 3, Territorio e Identidad), dispone
que la Sede de cada Comuna se establece en el centro barrial
más accesible para los vecinos de la misma (su primera
localización se determina durante el proceso de transición
- "El proceso de transición debe completarse
al 31 de diciembre de 2006", Título VIII,
Disposiciones Transitorias). Por otra parte, establece que
la Junta Comunal puede disponer el funcionamiento de subsedes,
para cuya ubicación se deben tener en cuenta las centralidades
de las Comunas, las identidades barriales y el interés
vecinal.
El texto
de la normativa remite a los conceptos de centralidad,
identidad barrial e interés vecinal a los efectos
de definir la localización de las sedes de las Comunas.
Este objetivo habilita la utilización de algunas herramientas
tradicionales del análisis regional (Palacios, J. J.,
1983), que permite desagregar subespacios geográficos
por la existencia de rasgos de homogeneidad que los diferencien
o campos de fuerza endógenos que los estructuren.
La definición
de límites comunales que reagrupan barrios históricos
(Ordenanzas N° 23.698 y Ordenanza Nº 26.607, ya citadas) de
la ciudad, plantea la conveniencia de identificar las potenciales
centralidades locales aprovechando los recursos existentes.
El concepto de regiones polarizadas (Boudeville, J. R., 1968)
permite una aproximación a la relación de las
centralidades locales y sus áreas de influencia. A
su vez, el concepto de áreas plan constituye un instrumento
de organización del territorio útil en los casos
en que no se identifican claras polaridades prevalecientes
ni huellas de estructuraciones históricas en el territorio.
Efectivamente,
puede plantearse una gama de situaciones particulares en las
que el concepto de áreas polarizadas no resulta suficiente.
En algunos casos, el espacio de la Comuna: a) no contiene
ningún centro prevaleciente, debido a que se registran
dos o más centros con iguales niveles de polarización,
y b) no existe ninguna polaridad relevante en todo el territorio
Comunal.
En tales
circunstancias es aplicable el concepto de región plan,
por el cual se conforma centralidad voluntariamente con
la concentración de la inversión en un punto
del territorio. En un caso por la elección de un
sitio que conecte las polaridades en situación de paridad,
creando un subsistema jerarquizado, y en la segunda situación
generando una nueva centralidad que estructure el territorio
comunal
Identificación del potencial de polaridades comunales
Por estimar
que los estudios de centralidades metropolitanas en curso
en el CIHaM (Centro de Investigación Hábitat
y Municipio, FADU / UBA) pueden aportar una guía para
la identificación de posibles localizaciones para las
sedes, el trabajo intenta desarrollar algunos pasos metodológicos
para el abordaje del problema y un ensayo de identificación
de sitios preferenciales alternativos.

En
el 2005 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires firmó
la compra del edificio del Cine El Plata, con la finalidad
de reabrir sus puertas, haciéndose eco de una iniciativa
del barrio de Mataderos. Fuente: Clarín,
23-04-05.
Se requiere
una búsqueda casi "arqueológica" para
la identificación de las potencialidades de una
red de polaridades históricas subyacente en el imaginario
colectivo porteño que ya no se verifica en el nivel
de las prácticas cotidianas, mencionadas anteriormente.
Exploración que se apoya en la identificación
de valiosos relictos materiales que pueden ser recuperados
con el fin de apoyar las futuras sedes y subsedes de la administración
comunal (Abba, Falcó y Méndez, 2004).
Las herramientas
de análisis geográfico pueden servir para detectar
en los elementos del soporte materiales supervivientes, manifestación
de los antiguos rituales de la micro-sociedad barrial, hoy
diluidas por el fenómeno de la multipresencia y multipertenencia
citado mas arriba. Este movimiento de recuperación
de esas estructuras edilicias, hoy suntuosos contenedores
de funciones urbanas menos relevantes para el uso socio-cultural
del espacio, ha sido anticipado por las propias comunidades
barriales que han logrado reconquistar muchas de ellas
por su decidida iniciativa, y el apoyo de las autoridades
del Gobierno de la Ciudad (ver en el diario Clarín
los artículos "Mataderos recupera su viejo cine
como centro cultural", 23-04-05, "Cuando los vecinos
luchan por recuperar sus instituciones", 31-07-04, "Cines
de barrio: por la gente, la magia continúa", 22-02-04).
La revitalización
de espacios al interior de la ciudad legitima esfuerzos que
en algunos casos se consideraban iniciativas "románticas",
irrelevantes frente a otras prioridades. Sin embargo, esa
voluntad anticipatoria ha rescatado valiosas piezas arquitectónicas
de esa capa del imaginario colectivo que habían sido
degradadas, o al menos ocultadas, con el objetivo de reasignarles
valores asociativos y culturales en la vida barrial.

Cine
Taricco, de La Paternal. La Asociación Amigos de la
Avenida San Martín juntó 6.000 firmas, y en
2004 se lo declaró "sitio de interés cultural".
El Gobierno de la Ciudad está concretando la compra
del predio, para recuperarlo. Fuente: Clarín, 10/07/05.
Las iniciativas
vecinales, las tareas de identificación y catalogación
de los investigadores urbanos y -muchas veces- ciertas necesidades
de la actividad turística han actuado sinérgicamente
en la preservación de estos "monumentos"
de la vida barrial que corrían riesgos de ser alcanzados
por la piqueta o ser sometidos a refuncionalizaciones de menor,
o ninguna, relevancia socio-cultural (templos de colectividades
religiosas, garajes, supermercados, etc.).
Se ha
intentado una reconstrucción imaginaria de aquellas
centralidades barriales mediante el registro de los agrupamientos
de salas cinematográficas entre los años 50
y 60 (Abba, A., 2003, 2). La consolidación de los centros
barriales había alcanzado en ese período su
máxima expresión y la presencia de los cines
constituía una manifestación de su potencial.
Otra de
las dimensiones consideradas es el mapa de las prácticas
cotidianas que se basa en la red de centros de intercambio
de bienes y servicios constituida por las denominadas centralidades
tradicionales. La variable adoptada, en este caso fue la presencia
de sucursales bancarias, ya que registran una alta asociación
espacial con la actividad del comercio y la prestación
de servicios (Abba, A., 2003, 1).

Fuente:
Abba, A. y Laborda, M., Centralidades Metropolitanas en el
AMBA, CIHaM / FADU / UBA, 2004.
Si bien
en el 2004 en el Área Metropolitana de Buenos Aires
se observa la emergencia de nuevas centralidades urbanas (grandes
superficies comerciales, centros de compras, multipantallas,
etc.), que comienzan a esbozar un esquema de tipo reticular,
todavía se mantiene una fuerte red minorista de
proximidad (Abba, A., 2005). Por ello es que se consideró
pertinente la utilización de las centralidades tradicionales
como representativa de los nodos atractores de los desplazamientos
cotidianos.
Finalmente,
en relación con el mapa del dominio de las instituciones
se consideraron las sedes y subespacios de los CGPC. El avance
en la descentralización de ciertas funciones administrativas,
la implementación de formas participativas -entre las
que se destaca el Programa de Presupuesto Participativo- constituyen
elementos de una incipiente polarización local.
Resumiendo,
se procedió a superponer los tres factores de centralidad
que parecieran haber sido significativos en la construcción
del mapa socio-territorial de las Comunas:
- Un
nivel histórico que trata de rescatar las centralidades
barriales del momento de mayor expansión de estas
unidades al interior de la ciudad;
- Un
segundo nivel de las actuales centralidades de las actividades
de intercambio de bienes y servicios, asociado a lo
que en los trabajos citados se denomina centralidades tradicionales;
y
- Un
tercer factor, que es el actual nivel de descentralización
de los servicios administrativos del Gobierno de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires

La
visualización de las diferentes polaridades comunales
consideradas (ver el mapa precedente), permite el análisis
espacial de las mismas. La diversidad de situaciones puede
ser clasificada según distintos tipos de polaridad
y alternativas de estructuración del territorio comunal.
A los
fines de identificar los nodos y las redes de escala vecinal
se consideró el nivel de las centralidades de redes
jerárquicas monocéntricas, de acuerdo a la clasificación
de Giuseppe Dematteis (son aquellas que están formalizadas
en los modelos clásicos de Christaller, Losch y sus
derivados; no se incluyen en el análisis, siguiendo
al autor citado, las redes multipolares, nodos de oferta de
bienes y servicios especializados con mercado de alcance metropolitano,
ni las redes equipotenciales o de indiferencia, nodos de oferta
de bienes y servicios de gran formato con pautas de localización
particular sobre el sistema de movilidad automotor de grandes
flujos de gran influencia a escala urbana y metropolitana,
pero de escasa incidencia a escala comunal). Las relaciones
entre nodos se rigen por los valores de umbral y alcance que
unen los nodos a las respectivas áreas de influencia.
Esa relación de polarización permite pensar
en una subdivisión jerárquica del espacio.

En un
análisis preliminar se efectuó una clasificación
de los distintos tipos de situaciones encontradas. Por una
parte, se diferenciaron dos tipos de configuraciones: organización
en redes y organización lineal, con diferentes
situaciones internas; por otra parte, si existe o no una estratificación
entre los nodos.
En la
ponencia base de este artículo se desarrollaron tres
casos de distinto tipo, que muestran diferentes tipos de problemáticas:
- Comuna
N° 1 / Preeminencia de un centro tradicional, que
abarca los barrios de Mataderos, Liniers y Parque Avellaneda,
- Comuna
N° 3 / La fragmentación del territorio comunal
requiere una intervención que genere una polaridad
planificada; incluye los barrios de Parque Patricios,
Barracas, La Boca y Nueva Pompeya, y
- Comuna
N° 12 / Centralidad lineal dispersa, coincide con
los límites del Barrio de Palermo. La elección
de una ubicación que contemple los distintos estratos
de la centralidad puede ser la llave para recomponer
un mapa y una identidad comunal.
Conclusiones
Como hemos
visto, en la mayor parte de las Comunas la nueva complejidad
de las relaciones cotidianas de la población con su
territorio, la debilitada imagen del hábitat barrial
histórico y la multiplicidad de jurisdicciones institucionales
no se amalgaman en una unívoca organización
espacial de su centralidad.
La refocalización
multidimencional del territorio comunal, al estructurar el
espacio de gestión político-administrativo,
puede contribuir a lograr la coincidencia y la articulación
de los espacios vividos e imaginados por sus habitantes.
Esta búsqueda
de avanzar en procedimientos que permitan construir sólidamente
la institucionalidad local no debe inducir al error de que
se persigue una unidad urbana cerrada. Todo lo contrario,
se trata de proponer una organización homeomórfica
característica de un espacio urbano de tan alta complejidad
como el "área central" de una metrópolis
de la dimensión de Buenos Aires.
En realidad,
y tal como se dijo mas arriba, se supone que esta clarificación
de diferentes niveles de gestión contribuirá
también a destrabar el establecimiento de políticas
estructurales para la ciudad por parte del gobierno central.
Contra la opinión de algunos dirigentes políticos,
se sostiene en este enfoque que el Jefe de Gobierno debe despegarse
del bache en calles secundarias o la reposición de
una luminaria en una plaza de barrio, para ocuparse del transporte
público urbano, el sistema de salud o las instalaciones
portuarias. Y, posicionado en ese escenario de gestión,
abordar con mayores posibilidades, junto a los otros actores
involucrados, la construcción de la institucionalidad
urbana y metropolitana.
APA
El
autor es Investigador del CIHaM, FADU/UBA.
De
su autoría, ver también en café
de las ciudades:
Número
56 I Planes de las ciudades
Densidad:
¿cual, cuando, donde, por qué? I Distintos
enfoques para un debate que recién comienza.
Número
54 I Planes de las ciudades
Normativa
urbana, casuística y visión procedimental
I Sobre el debate "¿Evaluar impactos o planificar la
ciudad?".
Número
51 I Política de las ciudades y Ambiente
Micro
Espacios Supranacionales en conflicto I El
caso Fray Bentos – Gualeguaychú
Número
50 I Política de las ciudades (II)
Gestión
de los espacios subnacionales metropolitanos I
Nuevos ámbitos socio-territoriales huérfanos
de institucionalidad.
Número
48 I Planes de las ciudades
Formar
institucionalidad metropolitana en Buenos Aires
I Propuesta de gestión para el AMBA.
Sobre
las Comunas porteñas, ver también en café
de las ciudades:
Número 46 I Política de las ciudades (I)
El
Planeamiento Urbano y las Comunas I Los caminos
de la descentralización en Buenos Aires. I Hernán
Cesar Petrelli
...y
sobre gobierno metropolitano:
Número
18 I Política
La
construcción de un gobierno democrático metropolitano
I Debate y propuestas en el Encuentro del Proyecto
UR-BAL. I Marcelo Corti
Bibliografía:
Abba,
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Urrazola,
Juan Pedro, (2001), "Escritos Urbanos", Editado
en Montevideo, Diciembre 2001.
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Economía
de las ciudades |
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25
años de mercado de suelo en Santiago
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| Desarrollo
urbano, valorización inmobiliaria y equidad territorial
en la capital chilena I
Por
Pablo Trivelli O. |
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En
varias oportunidades se ha hecho referencia a ciertos
aspectos éticos relacionados con la operatoria
del mercado de suelo urbano al escribir el análisis
trimestre de este boletín. Porque la libre competencia
no equivale a la competencia perfecta y, en el caso
del mercado de suelo urbano, tampoco tiende a ella.
Hay fallas estructurales en el funcionamiento del mercado.
Pero además, porque si bien la información
que provee el mercado, y en particular el mercado de
suelo, resulta fundamental e insustituible para el funcionamiento
de las ciudades, no puede ser tomada como el oráculo
que dictamina la orientación del desarrollo urbano
y predetermina las decisiones de política pública
sobre la ciudad.
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Preservar
la ciudad, preservar el producto
|
| Sobre
la Reforma del Código Urbano de Rosario
I
Por
Roberto Monteverde |
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Vayamos
en busca de lo nuevo… No puede ser que el cambio de
un índice destruya una actividad económica.
Si seguramente hay cosas que ajustar del modelo, el
precio de la tierra, los valores que tomamos cuando
calculamos la TIR o la VAN (que no vienen por gracia
divina) pueden ser diferentes. Los productos de la construcción
pueden ser diferentes. Si seguimos viendo el tema desde
la hormigonera que me entorpece el transito, la medianera
que se fisuró, el valor por metro cuadrado de
mi terreno, o el expediente de mi estudio, el tema se
torna confuso, se complica. La ciudad no se agota en
un sector donde lo que pusimos en marcha funciona; hay
más, si es que podemos superar la máxima
futbolera que dice que "equipo que gana no se toca".
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Buenas
y Malas Prácticas Urbanas 2007
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| El
Water-Taxi neoyorquino, la ocupación indebida de
un parque rosarino y el aumento del ABL porteño
entre las primeras propuestas |
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El
porcentaje de la recaudación por Alumbrado, Barrido
y Limpieza (que es en la práctica el impuesto
predial de Buenos Aires) cayó en una década
del 20 al 10% de los ingresos totales de la Ciudad.
Esto se debe al desfasaje de las valuaciones fiscales
respecto a los precios reales de mercado, y beneficia
especialmente a los barrios más ricos. Es uno
de los resultados del extraño progresismo porteño,
tan afecto a las manifestaciones epidérmicas
de corrección política como a la realpolitik
más reaccionaria cuando se trata de no afectar
a los privilegiados (¡a ver si se enojan!). El aumento
diferenciado del ABL de acuerdo al nivel socioeconómico
de los barrios, resuelto a fines de agosto por la administración,
produce el espectáculo inquietante de una verdadera
transexualidad política.
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Arquitectura(s)
moderna(s) y ciudad histórica
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| El
caso de la ciudad de Corrientes I
Por
Carlos Gómez Sierra |
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Estos
ejemplos de arquitecturas modernas, que van desde la
ornamentación Art Decó hasta las líneas
puras de indudable influencia alemana, pasando por instancias
híbridas como la "arquitectura barco",
se manifiestan mayormente en dos áreas claramente
identificadas en la traza urbana de las primeras décadas
del siglo XX: La primera es una mancha porosa y abierta
que surge de la utilización del suelo vacante
del área histórico-central, en una suerte
de densificación de la ciudad histórica
del siglo XIX y, ya minoritariamente, de la ciudad colonial.
La segunda se presenta formalizando un anillo virtual
que se condice con las líneas últimas
de extensión pericentral, hasta donde alcanza
la ciudad consolidada.
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El
Eternauta
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| Travesías
del tiempo
I
Por
Eduardo Maestripieri |
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La
curiosidad por conocer el destino final de Buenos Aires
y el resto del mundo (la invasión había
alcanzado escala planetaria) mantuvo en vilo a los lectores
de Hora Cero, durante ciento cinco semanas, que culminaron
abruptamente, el 9 de septiembre de 1959. En la soledad
de mi habitación suburbana devoré El Eternauta
esa misma noche y todas las noches durante varias semanas.
Me detenía fascinado en las representaciones
de mi mundo cotidiano, el suburbio, los chalets, el
colectivo 60 y el subte. Años después
repetí el ritual con la versión dibujada
por Alberto Breccia. Era la primera vez que en un medio
popular como la historieta se presentaba a Buenos Aires,
o ciertos espacios reconocibles de ella, como parte
de una historia "por entregas" y desplazaban
de nuestra atención a Ciudad Gótica o
Flash Gordon, lugares y personajes exóticos usuales
en estos medios..
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Proyecto
Mitzuoda
I
Una
ficción metropolitana contemporánea (por
entregas). I
De
Carmelo Ricot, con Verónicka Ruiz
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La
saga completa
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Pedidos
por leyes, proyectos de estadios, un documental sobre
Ciudad Juárez y la propuesta de Audiotoures Ficcionales.
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Lineamientos
Estratégicos para la Región Metropolitana
de Buenos Aires - Espacios metropolitanos, miradas cruzadas
- Biselli y Katchborian, brasileños contemporáneos
- Convocatoria del Lincoln Institute of Land Policy
- Futuro de las ciudades, tratamiento de residuos sólidos
y la transición urbana sub-sahariana, en el Boletín
de UPE - Convocatoria a proyectos ambientales,
en Uruguay - Sustentabilidad y reciclado - Hacia un
hábitat accesible - Instant Urbanism, situacionismo
en Basilea - Ciudades y cine latinoamericano, en la
Legislatura de Buenos Aires - Seminario Presupuesto
Participativo y Planificación Participativa -
XXII Jornadas de Investigación Urbe y Territorio,
en la FADU-UBA - Bienal Internacional de Arquitectura,
en Buenos Aires - Seminario Hipótesis de Paisaje,
en Santiago - Laboratorio de la Vivienda del Siglo XXI,
en Barcelona - Dott, innovación social y diseño
- Subsidios a la investigación ambiental urbana
- Convención de Ordenamiento Territorial y Urbanismo,
en La Habana - Prácticas de Gestión Urbana,
en Curitiba - Ciudad, periferia urbana y habitabilidad,
coloquio en Bogotá - Seminario Internacional
de Ordenamiento Territorial, en Mendoza - Forma y Simetría
- XII Seminario de Arquitectura Latinoamericana, en
Concepción y Chiloé - Fondos buitres,
burbuja inmobiliaria y crisis bursátil.
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ACERCA DE CAFÉ DE LAS CIUDADES
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café de las ciudades
es un lugar en la red para
el encuentro de conocimientos, reflexiones y miradas sobre
la ciudad. No es propiedad de ningún grupo, disciplina
o profesión: cualquiera que tenga algo que decir
puede sentarse a sus mesas, y hablar con los parroquianos.
Amor por la ciudad (la propia, alguna en particular, o todas,
según el gusto de cada uno), y tolerancia con las
opiniones ajenas, son la única condición para
entrar. Hay quien desconfía de las charlas de café:
trataremos de demostrarle su error. Nuestro café
está en cualquier lugar donde alguien lo quiera disfrutar,
pero algunos datos ayudarán a encontrarlo. Estamos
en una esquina, porque nos gustan los encuentros, y porque
desde allí se mira mejor en todas las direcciones.
Tenemos ventanas muy amplias para ver la vida en las calles,
y no nos asustan sus conflictos. Es fácil llegar
caminando a nuestro café, y por eso viene gente del
centro y de todos los barrios (sí alguien prefiere
un ambiente exclusivo, que se busque otro lugar). No faltaran
datos sobre cafés amigos, porque nos gusta andar
de bar en bar: ¿cómo pedirle a los parroquianos que
se queden toda la noche en el nuestro? Esa es la única
cadena a la que pertenece el café
de las ciudades: la
de todos los cafés únicos e irrepetibles,
en cualquier esquina de cualquier ciudad.
Marca en trámite
Editor y Director: Marcelo Corti
Diseño: Laura
I. Corti
Corresponsal
en Buenos Aires: Mario L. Tercco
Las notas firmadas
no expresan necesariamente la opinión del editor.
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su reproducción, consultar con el editor o con el
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2007 café de
las ciudades para
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