> Ediciones Anteriores:  
Título Subtítulo
> Número Revista:  
        
  > Año 14 / Número 149 - 150 / Marzo - Abril 2015 > REVISTA DIGITAL
 
 
 
 > SUMARIO
Política y Proyectos de las ciudades  

Barcelona después de Barcelona

Instantáneas de un Modelo I Por Marcelo Corti

 

Llego por cuestiones personales a Barcelona tras varios años sin visitarla, y por primera vez después de la crisis económico-inmobiliaria española. El tiempo es limitado, los encuentros con amigos y amigas son escasos y mi mirada a la ciudad, mi interpretación de los cambios urbanos se hace especialmente subjetiva. Contradiciendo a Baudelaire, la ciudad no ha cambiado tan rápido “¡ah!, como el corazón de un mortal”. Mi paseo es una extraña deriva; lejos de la definición oficial situacionista ("la práctica de una confusión pasional por el cambio rápido de ambientes") es el desvío por una dimensión interpretativa que trasciende el tiempo histórico y el espacio.

 

 

 

 

El impacto visual más inmediato es el producido por la proliferación de las senyeras en todos los edificios. La bandera catalana es la evidencia de un sentimiento independentista (moderado en Barcelona, muy fuerte en el resto del país catalán) que no es precisamente de izquierda sino más bien una inteligente estrategia de Convergència i Unió. Esto marca un dilema para la joven fuerza de Podemos y su aspiración a ganar la elección nacional de este año: hoy no se gana Cataluña sin apoyar la independencia, pero si Cataluña se independiza una fuerza de izquierda no ganaría España… Mientras tanto, en una calle de Roquetes escucho a un recolector de residuos preguntarle a su compañera de trabajo “¿es que tú conoces alguien que haya venido de Sudamérica y le guste trabajar? Habrá alguno en sus países, pero los que vienen aquí…”. Así son las crisis, parece.

 

 

 

 

Los nativos hablan de descomunales embotellamientos de tránsito que no alcanzo a advertir; la culpa se la atribuyen al congreso de “móviles” que, dicen, dejará 500 millones de euros en las arcas de la ciudad. Mientras tanto, Cerdá y su Ensanche cantan cada día mejor, la Ronda de Dalt también y el invierno alivia un poco de masas turísticas los recovecos de la Ciutat Vella, exceptuando la irrecuperable Plaza Real. Alquilo una bicicleta y el encargado me recomienda un paseo “Modelo Barcelona”: “vas por la Diagonal a la Torre Agbar, esa que tiene forma de pepino” (no sé si el encargado es mojigato o detallista), “luego doblas a la derecha y llegas al mar, visitas el puerto de las Olimpiadas del ´92 y por la playa llegas al hotel en forma de vela, como el de Dubai”.

 

 

 

 

Hay contingentes de chicos de secundaria en sus vacaciones de invierno, el mar está hermoso y frío y hay nuevos edificios para visitar. El “Borne”, el Mercado del Born, ha quedado muy bonito, pero más llamativo es el Mercat Dels Encants, frente a la Plaza de las Glorias Catalanas. La Plaza está finalmente en proceso de remodelación, pareciera que con un proyecto atractivo pero, según algunos, demasiado caro para lo que logrará. La pregunta del millón es si el proyecto terminado logrará darle un orden urbano a los hoy aislados monumentos que se suceden en línea: el Auditorio de Moneo, el teatro de Bofill, el nuevo Mercat de Fermín Chavez, el Hub de Diseño de MBM y la Agbar Parc de Jean Nouvel. En la torre, Nouvel falla en el diseño de la llegada a tierra, pero no en crear un edificio icónico; en el Parc Central de Poblenou, en cambio, falla en todo (salvo en el cobro de honorarios): un parque aislado de su barrio y horrorizado del vacío, pedante y patético de su propia pedantería.

 

 

 

 

En el Hub se luce una buena exposición sobre Barcelona como Metrópolis, aunque con más brillo gráfico y abundancia de datos que generosidad propositiva. Un detalle inquietante: el panel dedicado a la relación de Barcelona con el mundo muestra un mundo rengo, al que se le ha extirpado todo lo que hay al sur de su Ecuador. El Centro y el Sud americanos, el Africa meridional y Oceanía no forman parte, parece, del mundo al que aspira llegar Barcelona.

 

 

 

 

Alrededor del Mercado de Santa Catalina renovado por Miralles, y entre el distrito 22@ y la Zona Fórum, abundan los desarrollos de principio de siglo XXI, nuevos edificios desarrollados a partir de las respectivas renovaciones urbanas, en una carrera luego frenada por la crisis. Las playas de estacionamiento sobre baldíos que esperan mejores tiempos económicos son como marcas arqueológicas de los procesos inmobiliarios. Mientras tanto, las pancartas emprendedoristas del Ayuntamiento pululan por toda la ciudad, pregonando las virtudes barcelonesas para la innovación y los mitos de moda de la cultura empresarial capitalista.

 

 

 

 

Pareciera que el 22@ es un exitoso proceso de transformación urbana, aunque es muy dudoso como área de innovación tecnológica o incubadora de empresas TIC. Abundan los hoteles, las universidades y los proyectos inmobiliarios, pero es más fácil encontrar saludables supervivientes de los viejos tiempos industriales (talleres mecánicos, depósitos) que empresas de innovación. Las chimeneas permanecen como signos (¿acusadores?) de un Manchester catalán que no fue remplazado por un Silicon Valley con vista al Mediterráneo. 

 

 

 

 

El Can Ricart, por cuya preservación edilicia y simbólica se peleaba en mi última visita, sigue abandonado. Tuvo más suerte, o fue más inteligente la pelea barrial, en el Can Batlló, al otro lado de la ciudad, en la Bordeta, objeto de un proyecto colectivo de autogestión que hasta incluye un proyecto de viviendas de protección oficial gestionado por Sogeur y financiado por Triodos, el banco “bueno”, ético. Según la socióloga Mariela Iglesias, vecina y estudiosa del caso, Can Batlló es el mejor referente de gestión ciudadana “bottom-up” en Barcelona.

 

                                                                                                  

 

 

 

Entre edificios correctos y otros pedantes (con frecuencia, muy pedantes) descubro una joya, relativamente pequeña…: el Can Framis,una antigua fábrica textil hoy reciclada como museo de arte contemporáneo por la Fundación Vila Casas. Un patio rodeado por las dos naves industriales que sobreviven,  otra reconstruida y una losa visera, accesible por el espacio bajo esta y por un hueco entre las crujías. Todo el conjunto descansa en medio de la manzana, rodeado de una parquización sencilla, muy arbolada. La gradación y articulación entre vacíos con distinto tratamiento y apropiación generan una agradable variedad espacial; los quiebres direccionales (resultantes de la persistencia arqueológica) y la alteración del esquema de masas construidas y vacíos son interesantes variaciones del modelo tradicional de manzana del Ensanche. En el lado nordeste, el único detalle arquitectónico, sencillo e impactante a la vez: un gigantesco banco, adaptable a todas las posturas humanas, recibe a oficinistas en su horario de comida y en general a cualquier paseante que desee disfrutar del sol, de la sombra y del ocio urbano. Un alivio frente a la chabacanería del Parc Central del Poble Nou y la desolación de la Zona Fórum. Un espacio público bien logrado, que no es poco: fue así que nos conquistó Barcelona, cuando éramos inocentes.

 

MC

 

 

La frase de Baudelaire, en:

Número 37 | La mirada del flâneur 
El spleen de París | Esa santa prostitución del alma. | Charles Baudelaire

 

La definición oficial de “deriva”, en

Número 7 | Cultura Nuestros antepasados (I) 
Situacionistas: la deriva y el placer | El urbanismo contra la sociedad del espectáculo. | Marcelo Corti

 

Sobre Can Batlló, ver la página “oficial” y el video Can Batlló, un gegant invisible.

Sobre Barcelona y el “Modelo Barcelona”, ver en este número la entrevista a Ada Colau y también, entre otras notas en café de las ciudades:

Número 21 | Política 
Barcelona y su urbanismo | Exitos pasados, desafíos presentes, oportunidades futuras. | Jordi Borja

Número 24 | Lugares 
1,2,3, ¿muchas Barcelonas...? | Impresiones de un bárbaro en el Mediterráneo, o ¿por qué el urbanismo del Fórum 2004 no le gustó a nadie y en cambio caminar por Gracia es tan ‘guai’? | Marcelo Corti

Número 63 | Política de las ciudades 
Gente de Nou Barris | La transformación de la periferia en la Barcelona post-franquista | Marcelo Corti

Número 65 | Arquitectura y Planes de las ciudades 
Método y modelo de Barcelona | Entrevista a Oriol Bohigas: la arquitectura debe asegurar la continuidad legible de la ciudad | Marcelo Corti

Número 71 | Lugares 
Tímido elogio de la plaza del MACBA | Y algunos apuntes sobre el esponjamiento y la gentrificación | Carmelo Ricot

Número 87 | Política de las Ciudades (I) 
Siete líneas para la reflexión y la acción | Después de la “burbuja” inmobiliaria en Barcelona | Jordi Borja

Número 104 | Política de las Ciudades (I) 
Carta desde Barcelona: elecciones y campamentos en las plazas | Los Indignados y la construcción colectiva de una acción política | Jordi Borja

Número 111 | Cultura de las ciudades (III) 
De Barcelona al Mundo | Prólogo a Luces y sombras del urbanismo de Barcelona | Manuel Castells

Número 124 | Planes y Política de las ciudades 
El uso del Modelo Barcelona en Buenos Aires | "Vos rodaste por tu culpa…" | Marcelo Corti 

Número 141 I Política de las ciudades
Sobre la Revolución urbana I Urbanismo ciudadano o urbanismo globalizado I Por Jordi Borja

 

 

 

Política de las ciudades (I)
El tejido social y vecinal de Barcelona debe ser protagonista de una revolución democrática
Entrevista a Ada Colau, candidata a Alcaldesa IPor Marcelo Corti

Los derechos son interdependientes y no se pueden plantear de forma aislada. En Barcelona en Comú estamos trabajando en como repensar la institución. No se trata de llegar y ocupar el lugar de otros sino de transformar la institución que no ha funcionado. Y una de las cosas que nos estamos planteando es como habría que organizar el Ayuntamiento y sus áreas. Ahora trabajan de una manera que claramente no funciona bien, con áreas clásicas, distantes entre sí. Como activista del derecho a la vivienda, por ejemplo, uno de los problemas que he visto en el Ayuntamiento es que los técnicos de Hábitat Urbano plantean la vivienda como un problema aislado y no lo relacionan con el espacio público, ni con las políticas de género, de salud o sociales. Eso es un error flagrante que además de hacer malas políticas lleva a gastar mucho más dinero de lo necesario. Uno de los debates abiertos que tenemos en Barcelona en Comú es precisamente como repensar la institucionalidad para acabar con esa visión de compartimientos estancos.

Hábitat y Política de las ciudades
Aportes para un observatorio de política habitacional en Argentina
La Red EPHA, hacia una política integral de hábitat IPor Víctor Saúl Pelli

La función de observación sistemática no es necesaria ni obligadamente una actividad subordinada a las definiciones y alineamientos conceptuales o políticos preestablecidos desde los organismos públicos o desde otros núcleos de poder. Esta postura ya se deja ver en el contenido de este libro. Va a surgir sin duda la necesidad, no sólo de recoger información y procesarla, sino de replantearse constantemente, o al menos someter a cuidadoso cuestionamiento, los propios basamentos ideológicos de la labor de observación. De precisar para quién se la está haciendo, para qué se la está haciendo. Se puede admitir que la idea de Observatorio pueda desarrollarse como una actividad de innegable valor al mantenerse en el ámbito, en el lenguaje y en el estilo de trabajo y comunicación reservados al ámbito académico, pero el estado de cosas en Argentina (y en los países latinoamericanos en general, por sobre sus diferencias) ejerce fuerte y atendible presión para que la observación crítica tenga más bien el carácter de un servicio público, imprescindible, independiente, protegido y entendible. Y, de ser posible, participativo en serio.

Política de las ciudades (II)
Por los derechos de los porteños
Una propuesta de democracia participativa para Buenos Aires IPor Andrés Borthagaray

Desde el diálogo con actores relevantes de la ciudad –o de otras ciudades. Desde todos esos ámbitos, he venido madurando un conjunto de ideas relativas a los problemas urbanos y sus soluciones. Las expreso con respeto hacia otras, con apertura y búsqueda de consensos, pero desde posiciones claras y no sujetas a las mayorías de turno. No miro las encuestas antes de opinar. Equitativa, justa, segura y de calidad urbana es una ciudad que piensa en los más vulnerables y no sólo en quienes tienen las mayores posibilidades y recursos. Para eso hacen falta presupuestos asignados con criterio y sin dispersión. Es necesario que se apoyen también en el potencial de una ciudadanía comprometida y en los mecanismos participativos, hasta ahora tímidamente explorados, de la Constitución de la Ciudad.  Quienes ponemos en marcha esta iniciativa convocamos a los porteños a integrar este espacio y a ofrecer una alternativa para ganar en abril y en junio. Es obvio que no es una carta fácil. No somos la expresión de un “aparato”, ni contamos con otros recursos que los de quienes desinteresadamente nos apoyan. Frente al habitual protagonismo de corporaciones de todo tipo, no somos ni más ni menos que un grupo de ciudadanos.

Cultura y Proyectos de las ciudades

La fabricación plural de la ciudad
Sobre el libro de Caroline de Saint Pierre IPor Loïc Vadelorge (Traducción: Miguel Espejo)

La fabricación plural de la ciudad, digámoslo desde el principio, constituye una contribución mayor al estudio de las sociabilidades y de las identidades de la ciudad contemporánea. Resultado de una tesis de doctorado en antropología de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales (EHSS), este libro da cuentas de una decena de años de investigaciones sobre el terreno, realizadas en la ciudad nueva de Cergy, particularmente en Cergy-Saint-Christophe. La obra participa a la vez del impulso contemporáneo de la etnología urbana y se consagra a cuestiones que atraviesan las ciencias humanas y sociales desde hace unas tres décadas: la construcción social de los territorios, el sentido de la evolución de las sociabilidades urbanas, la realidad de la cuestión de “los jóvenes de los suburbios”. Estos diferentes problemas son abordados cruzando los relatos de los citadinos y los espacios simbólicos encajados unos dentro de otros, a los cuales ellos se refieren (residencia, barrio, centro de la ciudad, ciudad nueva, región parisina, etc.).

POSICiones cordobesas
Clásico y Pompidou
Ruteras (III) IPor Carola Ines Posic y Carmelo Ricot

Otra plazoleta, lateral, la Igor Stravinsky, completa la articulación con el tejido urbano de la ciudad histórica. El blanco de la estructura y los colores primarios de la escalera y las tuberías contradicen pero también enfatizan la nobleza grisácea de la construcción en piedra. La fachada principal vibra en el contraste entre la estructura modulada, repetitiva y estanca con el dinamismo de la escalera entubada, híbrido de interior y exterior excitante en su progresivo develar de vistas sobre el barrio y la ciudad. Ya en lo más alto, el Pompidou es un panóptico de lo que hay que ver en París. Esta decisión de trasladar la circulación principal y todo el movimiento del edificio al borde convierte el límite exterior en una gran calle aérea que capta la ciudad en toda su extensión. Esa “calle” suspendida en el aire recuerda la promenade corbusiana o los ensayos circulatorios de  los Smithson, pero en el Pompidou se hace acontecimiento y acción; convierte así en museo no solo la obra expuesta sino a la misma ciudad que todos los días se despliega ante el espectador en movimiento.

Política, Economía y Ambiente de las ciudades
Puerto Nuevo, Negocios Viejos
El futuro del Puerto de Buenos Aires (III) IPor Rafael Gentili

Los pliegos de la licitación solo pueden ser encontrados en la página de la Administración General de Puertos (no se publica el pliego técnico, el cual debe ser adquirido) y, a pesar que una de las notas menciona que las terminales ofertan inversiones por U$S 700 millones, el pliego no contiene ninguna obligación en tal sentido. Vale decir que se otorga más tiempo que lo concesionado por el menenismo y sin las inversiones que éste exigía. Tales inversiones se mencionan periodísticamente, pero no comprometen a los oferentes de la nueva licitación. Su finalidad sería otorgar un mayor largo de muelle para albergar los buques de mayor eslora que ya circulan las rutas marítimas. Esta necesidad de inversión actualiza el debate en torno al futuro del puerto porteño, que orbita entre dos opciones: se hace frente a esta inversión, lo que implica que el puerto se quede donde estas por varias décadas más, o se inicia su proceso de relocalización y la consecuente urbanización de los terrenos que hoy ocupan las terminales portuarias.

Terquedades
Una mirada arrabalera a Buenos Aires
Terquedad de lo que se vota Columna a cargo de Mario L. Tercco

¿Qué les vimos para votarlos? Hay varios ejes por donde pasa la decisión de voto en cualquier elección porteña. La elección de Fernando De la Rúa en 1996 tuvo el sentido de apoyar un liderazgo muy consolidado en la Ciudad y proyectarlo al orden nacional para oponerlo al Presidente entonces en ejercicio. En 2000 y 2003, Aníbal Ibarra fue una moción de confianza hacia sendos gobiernos nacionales de reciente asunción (curiosamente, tan diversos entre sí como pudieron serlo De la Rúa y Néstor Kirchner). En 2007, Mauricio Macri representó a la vez el hartazgo con las inconsecuencias del “progresismo” porteño y la proyección de un futuro líder nacional, consolidado en 2011 con su reelección. Más que en ningún otro distrito del país, el voto porteño presenta una relativa indiferencia a las cuestiones caseras y se relaciona casi exclusivamente con apoyos y rechazos a circunstancias y personajes de la política nacional. Al menos ha sido así hasta ahora; las elecciones intermedias, exclusivamente legislativas, no escapan a la regla: lejos de aprovechar la oportunidad para introducir el debate doméstico, son también la ocasión de revalidar o cuestionar liderazgos de alcance nacional.

Cultura de las ciudades
Ciudad, universidad y complejidad
Construir el problema, construir el conocimiento IPor Olaf Jovanovich

El territorio y la ciudad son sistemas complejos. La sociedad refleja voluntaria e involuntariamente su imagen sobre el espacio y nos muestra  como sujetos partícipes de su huella histórica. La comprensión del territorio y de la ciudad, en este marco, se convierte en un desafío que necesita construir una visión múltiple desde lo individual. Desafío que implica la lucha con paradigmas establecidos, la lucha con una parte de la ciencia que lleva a cuestas la visión atomizada de la realidad, perspectiva que tiene grandes victorias; pero también ciertas limitantes que, justamente desde aquí, desde el corazón mismo de la ciudad y el territorio, las ponemos en evidencia. El sujeto se vuelve parte de la historia que debe aprehender. Y de repente la complejidad nos incomoda, nos teje con el resto del mundo, la realidad se suelda con la historia de los sujetos y el espacio; la ciudad y el territorio emergen. Pero las disciplinas se mueven entre sustantivos inamovibles.

La mirada del flâneur
Nuestras ventanas
Una mirada entre todos IPor Elisa Calfat

Casi no puedo ver, tengo la vista borrosa por colores, ruidos, desespero. La vista grita. No siempre tenemos las ventanas que deseamos y, quizás, ellas cambien con el tiempo. Lidiamos y nos adaptamos con la ventana que “elegimos”. La ordenamos con flores y colgantes pues, de esa manera, la arreglamos para la mirada del otro –un afuera pocas veces elegido. Transmitimos una imagen seleccionada por nosotros, que el otro supuestamente no eligió. Podríamos pensarla como a un hermoso collar, un lindo maquillaje y la ropa adecuada. De esa manera construimos nuestra fachada para vecinos desconocidos o posibles peatones. Construimos nuestras propias ventanas, que son observadas por otras tantas. Algunas veces, ese cuidado hacia uno mismo funciona bien hacia el otro, pues ese proceso configura una demostración personal hacia el fuera, buscando un cumplido o una aceptación ajena. Es una mirada constante al exterior y esa observación se convierte en la seguridad hacia el otro y, de la misma forma, hacia uno mismo.

 

Nelson Inda a cargo del patrimonio cultural uruguayo, el recuerdo de Bernardo Secchi y una reflexión de Pedro Del Piero sobre la inundación de La Plata, a dos años de la catástrofe.

 

Encuentros, Jornadas, Seminarios, Congresos: UGYCAMBA - El Derecho a la Ciudad en América Latina, seminario en Buenos Aires - Buenas Prácticas en Iberoamérica, conferencias on-line de la FIU - Gestión de la Movilidad Sostenible, conferencias on-line de la FIU - Habitabilidad y Políticas de Vivienda en México y América Latina - Políticas Urbanas, Gestión Territorial y Ambiental para el Desarrollo Local, en Resistencia - Parques industriales, en Tristán Suárez - XV Convención de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, en La Habana Convocatorias y Concursos: Taller internacional de urbanismo en Paris - Premios Mundiales del Hábitat - Ciudades Reveladas - Poéticas de la ciudad expropiada - Beca PNK, en Nueva York - (Des)Bordes Urbanos Cursos y programas académicos::Banner UOC - Capacitación en Planificación y Gestión  Urbano Territorial en Municipios, en Buenos Aires - Licenciatura en Urbanismo, en la UNGS Exposiciones y muestras::Sociedad Argentina de Planificación Territorial - Derecho a la ciudad y conflictos urbanos: La ocupación del Parque Indoamericano - Busco casa en arriendo - Más Poder Local Nº 22 - Beyond Environment, por Emanuele Piccardo e Amit Wolf - Guía Práctica de Instrumentos Urbanísticos - Fetichismo de la innovación, por Evgeny Morozov

 





 

 

 

 


 

> ACERCA DE CAFÉ DE LAS CIUDADES

café de las ciudades es un lugar en la red para el encuentro de conocimientos, reflexiones y miradas sobre la ciudad. No es propiedad de ningún grupo, disciplina o profesión: cualquiera que tenga algo que decir puede sentarse a sus mesas, y hablar con los parroquianos. Amor por la ciudad (la propia, alguna en particular, o todas, según el gusto de cada uno), y tolerancia con las opiniones ajenas, son la única condición para entrar. Hay quien desconfía de las charlas de café: trataremos de demostrarle su error. Nuestro café está en cualquier lugar donde alguien lo quiera disfrutar, pero algunos datos ayudarán a encontrarlo. Estamos en una esquina, porque nos gustan los encuentros, y porque desde allí se mira mejor en todas las direcciones. Tenemos ventanas muy amplias para ver la vida en las calles, y no nos asustan sus conflictos. Es fácil llegar caminando a nuestro café, y por eso viene gente del centro y de todos los barrios (sí alguien prefiere un ambiente exclusivo, que se busque otro lugar). No faltaran datos sobre cafés amigos, porque nos gusta andar de bar en bar: ¿cómo pedirle a los parroquianos que se queden toda la noche en el nuestro? Esa es la única cadena a la que pertenece el café de las ciudades: la de todos los cafés únicos e irrepetibles, en cualquier esquina de cualquier ciudad.

Marca en trámite

Las notas firmadas no expresan necesariamente la opinión del editor.
Editor y Director: Marcelo Corti
Diseño: Laura I. Corti
Corresponsal en Córdoba: Carola Inés Posic
Corresponsal en Buenos Aires: Mario L. Tercco >

Al incluir un mecanismo de remoción, este material no puede considerarse spam.
Material protegido por la legislación autoral. Para su reproducción, consultar con el editor o con el autor en cada caso.
Copyright © 2002 - 2003 - 2004 - 2005
- 2006 - 2007 - 2008 - 2009 -2010 - 2011- 2012 - 2013 -2014 - 2015 café de las ciudades para todo el material producido para esta edición.