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   > Año 12 / Número 133-134 / Noviembre-Diciembre 2013 / ISSN 2346-9080 > REVISTA DIGITAL / Aparece el primer lunes de cada mes
 
 
 
 

 > SUMARIO
Urbanidad contemporánea y Política de las ciudades

Antropología de lo urbano

Los vecinos y los “otros” I Por Ariel Gravano

 

N. de la R.: El texto de esta nota reproduce un fragmento del libro Antropología de lo urbano, recientemente publicado por UNICEN y distribuido por Editorial café de las ciudades.

 

Lo urbano como objeto antropológico

El contexto en el que se publica este libro es, en Argentina y Latinoamérica, el de un reverdecer de la problemática socio-económica, política y cultural como urbana. Maras (pandillas), narcotráfico y violencia en las calles; tránsito caótico, servicios inexistentes o carentes y espacios públicos en decadencia, invasión y privatización; venta ambulante encubridora de desempleo; segregaciones guetizantes y discriminaciones estigmatizantes hacia el migrante, hacia los jóvenes de clases populares; inseguridad de los unos por los otros o de todos contra todos; seguridades de 4x4 y claustro enrejado; militarizaciones barriales; legitimidades ilegales en reclamos por vivienda, por consumos colectivos, por el uso de las ciudades, que son cada vez más para casi todos.        

¿El Indoamericano para los indoamericanos?

La gente está enojada. Imaginate que laburás todo el día, no tenés nada, viene alguien, hace algo ilegal y tiene más derechos. Pasa en Argentina nomás eso”.

Boliviano de mierda, hay que matarlos a todos, hace cuánto que vivís gratis, negro villero… A la noche buscamos todos los fierros en casa y los matamos a todos”.

Ellos nos invadieron, son millones, vas a la escuela y no podés anotar a los chicos porque hay 600 bolivianos, vas al hospital y no hay camas por culpa de estos negros”.

Ellos tienen todos los derechos humanos, ¿y nosotros qué?

¡Qué país generoso que es éste!

A principios de diciembre de 2010, la ciudad de Buenos Aires se conmovía. Varias centenas de familias, residentes en la región metropolitana, incluidas algunas migrantes de Bolivia y Paraguay, habían ocupado el predio llamado Parque Indoamericano, en la zona sur, un lugar con función de recreación y espacio verde, que se había transformado en un atrás para la parte digna de la ciudad –barrios de donde se extrajeron las expresiones del párrafo anterior.

El gobierno de la ciudad no lo había mantenido en condiciones de habilitación y era usado los fines de semana en forma precaria por parte de los sectores habitantes de villas miseria cercanas. Ahora éstos lo habían ocupado para reclamar no haber sido contemplados en planes de vivienda prometidos o ausentes. También se decía que habían sido empujados a realizar la acción por la suba del costo de los alquileres en las villas y por promesas de personajes “influyentes”, incluidas las palabras de algún ministro de la ciudad, anunciando por lo bajo que se otorgarían títulos de propiedad en las mismas villas, de modo que el eje de la prometida “urbanización de las villas” pasara –para la visión neoliberal del gobierno de Mauricio Macri– por la propiedad individual otorgada a discreción, lo que hizo que prevaleciera esta racionalidad de ocupación y luego reclamo.

El gobierno nacional (neo-desarrollista inclusivista en lo económico, peronista en lo partidario y progresista en su orientación general considerando el contexto histórico nacional), contrario a la gestión local (cuyo Jefe de Gobierno acusó a los inmigrantes de “narcotraficantes y delincuentes”), terminó realizando un censo de los ocupantes y responsabilizándose por la seguridad, intentando superar incluso el papel represor inicial de su propia policía federal. La presidenta de la república, Cristina Fernández de Kirchner, asumió en forma explícita un discurso contra la discriminación hacia la población boliviana y paraguaya. La ciudad pareció dividirse en dos: la parte de “vecinos”, indignada por las invasiones a lugares que ellos no frecuentaban, con rancias asunciones racistas, y la parte de los otros, víctimas de la discriminación discursiva y de hecho.

En esos acontecimientos (que tuvieron como saldo tres muertos y numerosos heridos) se pusieron en cuestión el derecho al uso de los servicios de la ciudad, el “derecho” a violentarse al extremo de matar en forma justiciera para defender un territorio nacional invadido (“nuestro barrio”) y el derecho al reclamo, con diversas variables políticas como el manejo del Estado, la discriminación de clase encubierta por ropajes de supuestas identidades barriales y/o vecinales enfrentada al concepto de identidad ciudadana, y el racismo de marras.

Interpelados, esperamos unas semanas y nos propusimos hacer pública nuestra posición al respecto, apuntando a lo que “no se decía” hasta ese momento en los medios y en el discurso político. Lo hicimos en el diario “Página 12” (Suplemento Cash del 26 de diciembre de 2010, pág. 5),en una nota a la que el periódico retituló con la célebre frase del francés Henri Lefevbre: “El derecho a la ciudad”, y que a continuación reproducimos. 

La ciudad es un hecho y un derecho. Es una de las consumaciones más notorias de la producción material y simbólica, en un proceso de transformación y socialización permanente. No se reduce al mero espacio físico de aglomeración, sino que adquiere valores, identidades e imaginarios construidos históricamente. Por lo tanto, no sólo se vive en la ciudad sino que se vive la ciudad. Y parte de ese vivir significa producirla, gozarla, sufrirla, reivindicarla y lucharla.

La ciudad también implica una cuestión de derecho que, por las mismas razones, trasciende su mera realidad como espacio físico y adquiere valor de uso concreto y público. Si se la define como parte del sistema de servicios y consumos colectivos concentrados que hacen posible la producción y reproducción de la vida social, la cuestión del derecho aparece nítida cuando se detecta que hay quienes quedan “al margen” del efecto de los satisfactores de esos consumos necesarios. ¿Cuáles son los derechos de la ciudad? Precisamente los que se derivan del hecho de vivir en ella, produciéndola y consumiéndola, cuyo valor asociado es el ejercicio de la ciudadanía: el derecho a la vivienda, a una vida digna, a usar los servicios que la ciudad brinda o debe brindar para todos, como ámbito público socializado de la producción humana.

Como esto no se da, ese derecho es reivindicado y se lucha por él, en términos de legitimar hasta acciones que son ilegales, como la usurpación del espacio público o privado desocupado, pero que en el fondo implica una lucha por el derecho al uso de la ciudad misma. Estas situaciones se dan de hecho, en principio por la relación de dominio que implica la apropiación del excedente urbano, cuando éste se distribuye por el valor de cambio de la ciudad, transformada en mercancía. Es así que la máxima socialización pública de la producción cultural humana deviene en apropiación privada, cuyo indicador es la fragmentación y segregación urbana, sobre la base del valor del espacio.

Según el flamante censo, hay en nuestro país una vivienda cada tres habitantes. Lo que implica pensar que quien no tiene acceso a ella es porque ha sido despojado del derecho a tenerla, ni más ni menos. Y esto tiene raíces estructurales en el surgimiento histórico de lo urbano y de la ciudad.

En la amurallada ciudad de la Antigüedad, la protección y la pertenencia eran garantizadas materialmente por las castas de guerreros, sacerdotes y burócratas, y concebidas como algo dado desde la autoridad sagrada estatal y emanaban como un don del templo central y del palacio, pero no para todos por igual. Los esclavos no eran concebidos como ciudadanos, a pesar de ser quienes habían construido la ciudad y sus muros. Tampoco en la ciudad medieval se concebía que esos sectores estuvieran al margen del goce del derecho a la ciudad misma, pues su situación de subordinación se consideraba parte del orden natural.

Es la ciudad de la Modernidad la que universalizó el derecho de todos los ciudadanos a hacer uso de ella, trascendiendo su acotamiento amurallado, y es recién a partir de esta premisa que el “quedar al margen” se pudo convertir en un problema a resolver institucionalmente por el Estado. A su vez, es el interés dominante el que necesita estructuralmente de una fuerza de trabajo migrante, a la que –paradójicamente– los imaginarios hegemónicos tardarán en considerar (o no considerarán nunca) legítimos destinatarios de la ciudad misma, o sea, ciudadanos al fin.

Así que la lucha continuará y el papel del Estado seguirá siendo crucial en función de los intereses que ampare. Seguirá áspera, compleja, con atajos ideológicos enlodados de discriminación y racismo, de ocultamientos y manipulaciones, con contradicciones e impurezas, para quien pretenda idealizar un equilibrio que, en todo caso, será siempre un estado provisorio del conflicto.

Lo urbano está formado por este sentido de conflicto permanente, por un lado, en el plano de lo existente, y –como veremos en próximos capítulos– por la necesidad (también permanente) de orden, de cosmos integrado en una centralidad, en el plano de la tendencia o de las intenciones históricas de los actores sociales. Por eso, la principal contradicción inherente a lo urbano consiste en esa existencia (el caos) y esa tendencia (el cosmos). Y el principal desafío de todo gobierno de lo urbano se establece en esa tensión entre el dejar hacer a la correlación de fuerzas dominante (mercado de bienes, de transacciones políticas, de flujos de poder local-institucional) o el planeamiento y la acción preventiva integral.

Y profundizando en el terreno de los qué-haceres contemporáneos respecto a lo urbano, nos encontraremos –más tarde o más temprano– con la necesidad de la participación activa institucional que supere la universalidad del derecho abstracto de la democracia representativa, aunque esta pueda seguir siendo el sostén de la tensión con la contemplación reactiva que generan los mensajes hegemónicos y la mera formalidad del voto.

Quisimos dejar planteado, con la reproducción de la nota de arriba, la importancia de la relación entre ciudad y construcción de la ciudadanía, entre derecho y hecho, entre conflicto y regulación, pero en términos estructurales y no dejando librado el análisis de las pujas y contradicciones a la mera representación que los actores se hacen de ellas, o al voluntarismo de los mensajes antidiscriminatorios que apelen solamente al pensamiento ético o ideológico, sino acompañando ese tratamiento con la visualización de las contradicciones históricas de fondo, que condicionan y determinan las representaciones y que, en tanto no se superen, seguirán reflejando las mismas asperezas en la textura social.

AG 

El autor es Antropólogo, doctorado en la Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Es Investigador Independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), y Director del Núcleo de Actividades Científicas y Técnicas (NACT) Grupo Producciones e Investigaciones Comunicacionales y Sociales de la Ciudad Media (PROINCOMSCI). Es Profesor titular de la Cátedra de Antropología Urbana de las carreras de Comunicación Social y Antropología Social, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales, Olavarría. Consultor y facilitador organizacional. Entre sus libros y publicaciones pueden mencionarse: El barrio en la teoría social. Espacio Editorial, Buenos Aires (2005), Antropología de lo barrial, estudios sobre producción simbólica de la vida urbana. Espacio Editorial, Buenos Aires (2003) y El silencio y la porfía. Corregidor, Buenos Aires (1985).

 

Antropología de lo urbano. Ariel Gravano. UNICEN (Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires), Tandil, 2013. 216 p. 24 x 17 cm. ISBN: 9789506583293.

“Hasta la aparición de este libro, no existía en el medio nacional (y de muchos países latinoamericanos) un texto que pudiera ser caracterizado como una introducción a la antropología urbana. Las fuentes más recurrentes para docentes e investigadores interesados en la perspectiva antropológica del fenómeno urbano se corporizan en traducciones o versiones españolas, amén de algún texto brasileño de no fácil acceso. Y en muchos de ellos el sesgo temático tiene la lógica impronta del contexto de origen. Antropología de lo Urbano apunta a satisfacer la carencia señalada, pero a la vez a profundizar cierto enfoque específico de la disciplina, con el acento puesto en cómo se vive la ciudad, además de cómo se vive en la ciudad, aspecto crecientemente valorado por arquitectos, urbanistas y planificadores, por comunicólogos, politólogos y sociólogos y también por abordajes de intervención como el de los trabajadores sociales y gestores de lo urbano”.

Disponible en editorial@cafedelasciudades.com.ar, CP67, Concentra, Amerindia, Quade, Antígona, De la Mancha, Mal de Archivo, Yenny, Cúspide, Galerna y otras librerías en toda la Argentina.

 

Sobre el conflicto en el Parque Indoamericano de Buenos Aires en diciembre de 2010, ver también en café de las ciudades:

Número 99 | Política de las ciudades (II) 
Villa Soldati y la necesaria reforma urbana en Argentina | Sobre la función social de la ciudad | Raúl Fernández Wagner 

Número 99 | Política de las ciudades (III) 
La ausencia de políticas de suelo urbano en la Argentina | Emergentes de Villa Soldati | Marcelo Corti 

Número 99 | Terquedades 
Una mirada arrabalera a Buenos Aires | Terquedad Soldati | Mario L. Tercco

Urbanidad contemporánea
Ciudades inteligentes o cursilería interesada
¿Hubo alguna vez ciudades tontas? I Por Jordi Borja

¿Habrían sobrevivido las ciudades, la construcción humana más compleja, si no hubiera habida mucha inteligencia colectiva? Solamente la distribución de las aguas blancas y negras, la iluminación y la energía, la eliminación de residuos, la construcción en altura, el abastecimiento de alimentos, la organización el transporte, etc., suponen tecnologías y modos de gestión de inteligencia acumulada y de capacidad de innovación permanente. Ahora la moda es descubrir que las ciudades pueden ser inteligentes. Si no lo fueran no existirían. En realidad  se trata de un reclamo publicitario. ¿De las ciudades? Aparentemente sí, pero la fama dura poco. Ha habido tantas ciudades adjetivadas para llamar la atención que ninguna ha arraigado. Por la sencilla razón de que todas más o menos se pueden aplicar el adjetivo prometedor. Y además el dicho adjetivo casi nunca  es el calificativo más definidor de la ciudad. ¿Ciudades patrimonio de la humanidad? La Unesco ha encontrado un nicho bastante lucrativo, se hace pagar el título. En todas partes encuentras dicho patrimonio.

Planes y Política de las ciudades
El Programa de Crédito Argentino del Bicentenario (Pro.Cre.Ar)
Crédito hipotecario para sectores medios y populares I Por Juan Ignacio Duarte

A poco más de un año de su puesta en marcha y a la luz del anuncio de nuevas modalidades de créditos, se repasan las principales características del programa y se analizan algunos de los impactos que los últimos anuncios están teniendo en relación al suelo urbano.El Pro.Cre.Ar es un programa de crédito hipotecario lanzado en junio de 2012, que apunta a entregar 400 mil créditos hipotecarios hasta diciembre de 2015. Esos créditos están destinados a las familias argentinas que no tengan vivienda propia o que teniéndola necesiten realizar refacciones o ampliaciones de la misma, ya sea a través de la construcción de viviendas nuevas en terreno propio, la adquisición de una vivienda construida en terrenos del Estado, o bien la refacción y/o ampliación de viviendas existentes. Recientemente se agregaron dos nuevas modalidades de créditos, una permite comprar viviendas recién terminadas o próximas a terminarse por desarrolladores privados, mientras que la otra financia, además de la construcción de la vivienda, la compra del terreno.

Política de las ciudades (I)
Córdoba saqueada
Preguntas, desazones, pistas I Por Marcelo Corti

Las preguntas, y sobre todo las desazones, son más abundantes que las certezas. ¿Qué internas y externas políticas esconde el reclamo de una institución policial cuestionada (muy especialmente en las últimas semanas) por su vinculación al narcotráfico y por la facilidad de su gatillo hacia jóvenes y pobres? ¿En qué punto entre el mero lumpenaje y la organización pandillera o directamente mafiosa se puede ubicar a los grupos de saqueadores? ¿Son exclusivamente sectores marginales o excluidos, o incluyen algunas capas de la clase media menos acomodada, como las que algunos amigos identificaron en sus barrios? ¿Cuál es el límite en el que la organización defensiva de vecinos y comerciantes contra los saqueadores mantiene su legitimidad y cuando pasa a liberar y potenciar expresiones de racismo y odio de clase? Una mujer trabajadora me dijo que en su casa no tuvo problemas porque los ladrones de su barrio “saben robar…”, queriendo decir que robaban supermercados y no las casas de sus vecinos.

Movilidad de las ciudades

La producción social de la movilidad
Prólogo a La fábrica del movimiento I Por Jean Pierre Orfeuil

Un análisis sistemático y transversal de estos trabajos ha hecho aparecer cuatro registros de motivación y de sentidos subyacentes a la acción pública: la urgencia, el brillo internacional (con frecuencia asociadas a una investigación de calidad de vida para los habitantes), las necesidades de puesta a nivel en la organización de los sistemas y su modernización, las dependencias frente a los actores históricos, a su peso institucional, a las trayectorias que nos incitan a tomar. Esta tipología, provisoria, puede ser enmendada, enriquecida. La identificación de “cuestiones huérfanas”, importantes para los analistas pero ignoradas por las políticas, es más arbitraria dado que depende del juicio de los expertos. Tres temáticas sin una relación aparente han salido a la luz: la calidad de los espacios ordinarios (que no impide una investigación de calidad en ciertos espacios emblemáticos o identitarios, como lo han mostrado, entre otros, los estudios de caso para México, Lima y Shanghái), la movilidad de las categorías más modestas, las nuevas cuestiones planteadas por la utilización de los vehículos de dos ruedas.

Planes y movilidad de las ciudades
Los flujos de movilidad territorial
Un análisis de la población y la movilidad en el área metropolitana de Buenos Aires I Por Sebastián Anapolsky

De cualquier manera, desde el punto de vista de la planificación urbana, es sumamente importante comprender no solamente cuántas personas duermen en una ciudad, sino conocer cuántas personas realizan actividades y circulan durante el día. De hecho, podría considerarse que es mucho más relevante conocer la cantidad de personas durante las horas pico del día, cuando las calles y los servicios están en pleno funcionamiento, que a mitad de la noche cuando la mayor parte de la población está durmiendo y los distintos servicios no están siendo plenamente utilizados. De todos modos, no es sencillo saber la cantidad de gente que hay efectivamente en la ciudad a una determinada hora del día. Las personas circulan a lo largo y a lo ancho del área metropolitana, traspasando los límites jurisdiccionales, utilizando una variedad de modos de transporte, incluyendo colectivos, trenes, autos, motos, bicicletas, incluso a pie. Las ciudades se vuelven cada vez más complejas y se multiplican los flujos de personas con una lógica que ya no obedece los viejos esquemas pendulares de viajes hogar-trabajo.

Política de las ciudades (II)
Derecho Urbanístico e informalidad
Algunas notas sobre el caso argentino I Por Guadalupe Granero Realini

Respecto a las facultades de los respectivos niveles administrativos en el ejercicio del DU, Adriana Taller expone en El derecho urbano debe afianzar el ejercicio del derecho a la ciudad la existencia de tres tipos: por un lado, aquellas concurrentes de la Nación y de las Provincias en relación a la cláusula de progreso (como, por ejemplo, el poblamiento del territorio); por el otro, aquellas referentes a la protección ambiental, respecto a las cuales las provincias establecen normas y objetivos de acuerdo a los presupuestos mínimos determinados por el Congreso Nacional; finalmente están aquellas exclusivas de las provincias, como la determinación del régimen del uso del suelo, códigos de edificación, el ejercicio del poder de policía. En el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (administrativamente presenta un régimen análogo al de una provincia) esta articulación normativa es reconocible en la formulación de la Ley 2930 de 2008 que constituye el Plan Urbano Ambiental, que en su primer artículo se declara como “ley marco a la que deberá ajustarse la normativa urbanística y las obras públicas”.

Cultura de las ciudades
Ficción Inmobiliaria
La gentrificación en el cine I Por Left Hand Rotation

El derecho a la ciudad de las clases bajas ha inspirado innumerables películas de ficción. Boyz´n the Hood (estrenada en España como Los chicos del barrio) intenta recoger en dos horas de metraje un amplio abanico de las problemáticas que a finales de los ´80 sufría la marginada comunidad negra de South Central, en la ciudad de Los Ángeles. Entre ellas la gentrificación, que no ha tardado en llegar al Inglewood de la esfera real, en la actualidad demandado por artistas blancos de clase media que tímidamente se van instalando en la zona. Algunas ficciones transcurren sobre el telón de fondo de los fuertes intereses que los barrios populares de las áreas centrales despiertan en los villanos, para los que el territorio es sólo un suelo que rentabilizar y sus habitantes molestos estorbos a la inversión. Life Stinks (estrenada en España como Qué asco de vida) sugiere que aquellos que controlan el mercado inmobiliario, se verían menos propensos a la especulación tras una larga exposición a la realidad de los más desfavorecidos. Quizá esto sólo sea posible en la ciudad de Los Ángeles, cuna de Hollywood, la gran fábrica de ficciones, que, por otro lado, debe su nombre a una promotora inmobiliaria.

POSICiones cordobesas
Ciudad de barrios
Juego interactivo sobre el Espacio Urbano I Por Celina Caporossi, Agustín Cano, Fernando Vanoli, Alejandra Llugdar, Héctor Paez Ferreyra y Emilia Davezola

Ciudad de barrios se mueve en el borde entre el medio y la universidad, partiendo de un diagnóstico: muchas de las cuestiones urbanas que se estudian o se desarrollan en la academia pocas veces tienen vinculación con los actores sociales que construyen la ciudad diariamente. En otras palabras, nos planteamos un espacio de vinculación del conocimiento científico-tecnológico con las problemáticas sociales. Pero buscamos que además se entable un diálogo, una discusión, a través de lenguajes comunicacionales asequibles, entre los distintos actores o sectores sociales o etarios que viven en entornos barriales (escuelas, centros vecinales, agrupación de vecinos, comerciantes locales, etc.). La intención de proponer esta “zona de juego” es reforzar el espacio urbano, analizando, problematizando y reflexionando sobre las políticas urbanísticas que rigen nuestra ciudad. Ciudad de Barrios es una frase que adoptamos para sintetizar una postura con relación a la ciudad que se pretende promover.

Terquedades
Terquedad del colectivo en la autopista
Una mirada arrabalera a Buenos Aires I Columna a cargo de Mario L. Tercco

La Jornada tuvo dos hechos destacables: por un lado, la alta representatividad política, técnica y sectorial de los concurrentes, entre quienes se encontraban funcionarios nacionales, provinciales y locales (como por ejemplo, Rubén Guillén, Director Nacional de Coordinación y Planificación del Transporte, y Guillermo Dietrich, Subsecretario de Transporte del GCABA), operadores, empresarios, dirigentes de cámaras y asociaciones, técnicos y especialistas en movilidad. Por otro lado, el llamativo consenso de todos estos actores respecto a la necesidad de impulsar esta iniciativa. Alberto Corcuera Ibáñez, por ejemplo, recordó la reticencia de los concesionarios, en la década de 1990, a incorporar paradas de colectivos en las autopistas; en cambio, las discusiones que se mantuvieron en esta Jornadas fueron sobre temas como el trazado de los carriles exclusivos (en el eje central de las autopistas o en sus laterales y colectoras) y no sobre la idea misma de incorporar esos carriles. En la Jornada se presentaron los pasos a seguir para avanzar en un estudio que evalúe la concreción de este sistema de transporte público.

 

Luis Caporossi agradece a la FAU-UNLP, dudas de Brian Thomson sobre la Ciudad Cívica en Resistencia, Botnia vs. Ledesma y el Monumento a Colón.

 

Encuentros, Jornadas, Seminarios, Congresos: Megaeventos, en Rio de Janeiro y Niteroi - VI Encuentro de Docentes e Investigadores en Historia del Diseño, la Arquitectura y la Ciudad, en La Plata - I Congreso Latinoamericano sobre Conflictos Ambientales - Vivienda Colectiva Sostenible, en Barcelona Convocatorias y Concursos: Geograficando - Concursos Holcim de construcción sostenible - riURB, nuevo número y seminario Cursos y programas académicos: Master en Gestión de la Ciudad - Maestría en Economía Urbana en la Di Tella - Licenciatura en gestión de negocios inmobiliarios y proyectos de desarrollo urbano, en la UMET - Especialización en Política y Planificación del Transporte Instituto del Transporte – UNSAM - Carrera de Urbanismo en la Universidad Católica de Chile Exposiciones y muestras: Nueva York, Fukushima y Australia por Wenders, fotos en Lleida - Kommune, nueva ciudad en el Matadero de Madrid Noticias y publicaciones: Guía de Arquitectura  “La Plata Arquitectura Moderna 1950/60/70” - Proyectos inclusivos en pequeñas ciudades - Transbordering Latin Americas. Liminal Places, Cultures, and Powers (T)Here - El Mercado de suelo y su ordenamiento en la periferia de las ciudades, de Cintia Barenboim - De California a La Pampa, por Molina y Vedia - Zona Urbana, ciudad en formato de radio - Grandes Projetos Urbanos - Cuaderno Urbano 14 - Las ciudades argentinas frente al desafío de las inundaciones

 

 

 


 

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