Misteriosa
Buenos Aires
Ciudad rica,
ciudad pobre, ciudad absurda.
Por
Mario L. Tercco
Es fascinante
lo que está pasando en estos tiempos en Buenos Aires, quizás
una de las ciudades más emblemáticas del mundo en
cuanto al desarrollo de las tendencias contemporáneas
de urbanización. Cómo alguna vez le escuché
decir a un periodista amigo de las esdrújulas, "los
acontecimientos se precipitan vertiginosamente" y dejan
poco tiempo para el análisis. Solo una mirada casi externa
a los hechos, como la que puede sostener alguien que (como yo) es
ajeno a las acciones y actores en curso, permite una cierta reflexión
que, sin embargo, parece oscurecer más que aclarar las circunstancias
de este desarrollo. Para colmo, la mayor parte de esta reflexión
está basada en información periodística; el
lector que, coincidiendo con Manuel Castells, desconfíe de
esas fuentes, puede ahorrar tiempo y prescindir de la confusa lectura
que sigue.

Anibal
Ibarra y Jorge Telerman (foto de Página
12)
¿Quién es el jefe?
Con el Jefe
de Gobierno Aníbal Ibarra enjuiciado políticamente,
el mando de la ciudad está en manos del Vicejefe Jorge Telerman.
Los norteamericanos tienen una frase ilustrativa respecto a las
dos obligaciones de un Vice (presidente): mantener
discreción, y poner cara de circunstancias en el funeral
del presidente. Lo cierto es que Telerman actúa, hasta
ahora, con esa discreción que exige el caso, y dispone de
una situación económica y financiera de la Ciudad
más que envidiable.
Siempre se supo
que la carrera de Mauricio Macri (vencedor de las elecciones legislativas
de octubre pasado) hacia la Jefatura de Gobierno en el 2007 no era
ni lineal ni demasiado sencilla, sobre todo con un sistema de ballotage
que perjudica especialmente a quien, como él, posee una alta
base de votantes pero al mismo tiempo adolece de un alto porcentaje
de ciudadanos que en ningún caso lo votarían. ¿Qué
es mejor para las aspiraciones del líder PRO: un Vicejefe
que de algún modo se esfuerce por mantener su boca más
o menos callada y se dedique a hacer e inaugurar obras, contando
además con el aval de un Presidente que se supone aun será
exitoso, o un Jefe de Gobierno debilitado, absuelto de un juicio
político en gran parte debido a la ineficacia y mediocridad
de los oportunistas que lo enjuiciaron?
Sin embargo,
las señales provenientes del gobierno nacional y las evidentes
fisuras de la coalición juzgadora, en especial la renuncia
del diputado Romagnoli al Tribunal, evidencian una cierta recuperación
de Aníbal Ibarra, quien no solo podría "zafar"
de su enjuiciamiento sino inclusive recuperar algo de fuerza política.
Sin que quede saldada, en todo caso, su principal debilidad: la
falta de construcción de una fuerza política propia,
y su inexistente apoyo parlamentario.
Del otro lado
de la Avenida General Paz, mientras tanto, se producen discretamente
los realineamientos entre kirchneristas y duhaldistas, que concluirán
(si es que aun no concluyeron al momento de publicarse esta nota)
en la previsible reunificación del peronismo provincial.
¿Será entonces Kirchner el "jefe" (o al
menos, el gran elector) de la metrópolis de Buenos Aires?
Por lo pronto, hasta los intendentes de derecha de la zona norte
del conurbano parecen responder a su conducción. Y examinando
algunas de las propuestas de desarrollo territorial que se anuncian
públicamente (como por ejemplo las que se comentan en esta
misma nota), pareciera que Kirchner y su entorno asumen esa virtual
hegemonía.

Infografía
de Clarín
sobre el proyecto en Retiro
Ciudad
rica
Todo lo concentrada
que se quiera, hay riqueza en Buenos Aires. Ahora reaparece
el viejo fantasma del Proyecto Retiro, en una de sus tantas vueltas
desde aquel deseo de Menem. "No quiero ver más ese
horrible paredón", dice la leyenda que dijo en un
arranque de estética urbana, al pasar con el auto presidencial,
en sus buenas épocas de mediados de los 90; a los pocos días
ya estaba todo listo para la venta de las tierras... En realidad,
la idea de incorporar esas tierras ferroviarias al mercado inmobiliario
ya estaban en el Concurso de las 20 Ideas de 1986, y antes también.
Ahora se reactiva la primera etapa del proyecto de concurso
de 1996, mediada por el gerenciamiento de la Corporación
Antiguo Puerto Madero
(algo que se comentaba sordamente antes de la crisis del 2001 y
que, ahora, parece ser que era cierto, nomás). ¿Soporta la
actual expansión del mercado inmobiliario una nueva oferta
de tierras? Con el producto de la operación, se realizaría
la electrificación del actualmente impresentable Ferrocarril
San Martín; en realidad, la idea original del Proyecto Retiro
contemplaba además pagar la construcción del nudo
de trasbordo y solucionar el problema de la mítica Villa
31, como recuerda Daniel Silberfaden, presidente de la Sociedad
Central de Arquitectos.
Con su modernización,
el San Martín permitiría una conexión adecuada
con suburbios populosos como Caseros, San Miguel y José C.
Paz, pero también apoyaría la expansión
de Pilar, destino de las urbanizaciones privadas y de nuestra
criolla ciudad difusa. También se menciona una operación
en los terrenos de Pacífico, otra "joya de la abuela"
en manos de la ONABE,
el voluntarioso organismo que administra los bienes del estado argentino.
La Villa 31
no forma parte de la operación, aunque sí de etapas
futuras; también hay que recordar la reciente propuesta de
un Puerto Madero II en lo que en realidad es la Dársena arenera
del Puerto Nuevo, muy cerca de estos terrenos. Los imaginarios de
la clase media alta son fascinantes: el oprobio de la villa (a pesar
de que no forma parte de esta etapa, todos los medios hacen eferencia
a esta escandalosa coexistencia de villas y torres de lujo, aunque
por cierto no todos se escandalizan por las mismas cosas), la "marca"
Puerto Madero, el ideal de una ciudad glamourosa... El máximo
referente mediático de estas operaciones, el empresario Alan
Faena, apareció en algunos medios como testaferro de la ubicua
mafia rusa: Faena desmiente estas versiones en una conferencia de
prensa donde, para tranquilidad de todos, demuestra que no tiene
ningún socio ruso. Las noticias en los medios siguen agregando
adrenalina a todo este vértigo: en La
Nación
del 19 de febrero, con el algo cacofónico título de
"Buenos Aires muy pronto será diferente", una nota
cita a Telerman anunciando "un acuerdo con la Nación
y con la Administración General de Puertos para liberar
a la ciudad del puerto de cargas". En Página
12
del 26 de febrero, Horacio Verbitsky denuncia la presunta falsificación
de las firmas de 7 legisladores porteños para permitir la
construcción de un centro de exposiciones "sobre
los terrenos del parque de Palermo entregados a precio vil a la
Sociedad Rural", un escándalo comenzado bajo el
menemismo.

Villa
31, en el centro de Buenos Aires (imagen del sitio Web
de Jorge Jáuregui)
Ciudad
pobre
Si la operación
de Retiro tiene éxito, tomar el tren de Retiro a Pilar será
una experiencia urbanística de lo más didáctica:
la expansión del área central, el paso por Palermo
y su "nuevo orden",
el conurbano bonaerense, la periferia desangelada y la ciudad difusa
de Pilar, ¡todo por el precio de un boleto subsidiado!
Mientras tanto,
el escándalo por la designación del líder "piquetero"
Luis D´Elia al frente de la Secretaría de Tierras de la Nación
terminó opacando la magnitud del problema de la informalidad
habitacional en las periferias de las grandes ciudades argentinas.
En un reportaje concedido a Página
12,
el nuevo funcionario da algunos datos al respecto: "Vamos
a trabajar en la regularización dominial de villas, asentamientos,
loteos tradicionales y campesinos pobres. En el conurbano viven
un millón cien mil personas que alguna vez intrusaron tierras".
Prosigue D´Elía: "hace treinta años que dicen
´en esa villa, en ese asentamiento, no podemos hacer nada porque
son intrusos´. O también dicen ´es ilegal que desde el Estado
hagamos algo porque son intrusos´".
La riqueza
y la pobreza coexisten en esta ciudad de Buenos Aires, obviamente.
Datos de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad expresan que
las denuncias y quejas por problemas de vivienda crecieron
significativamente durante 2005, al punto que la Defensoría
inició por este tema casi el doble de las actuaciones que
el año anterior. "Los principales problemas tienen
que ver con las enormes dificultades burocráticas que enfrentan
quienes aspiran a acceder a viviendas sociales a través de
créditos oficiales, con la situación en las villas
de emergencia y con la explosión de los llamados ´nuevos
asentamientos´", informa la nota publicada en Clarín
del 20
de febrero.

Luis
D´Elia (foto en el sitio Web de la CTA)
Ciudad
absurda (y un murmullo bienvenido)
Estos contrastes
hablan de una ciudad con toques de absurdo, una ciudad donde
la pobreza y la riqueza se encuentran "inesperadamente"
como la maquina de coser y el paraguas sobre la mesa de disección
de Lautreamont.
Un absurdo presente
en casi todos los órdenes. En la Legislatura porteña,
por ejemplo, se acaba de realizar la audiencia pública por
un proyecto de ley de la diputada Soledad Acuña (PRO), que
rezonifica 11 parcelas de Palermo a fin de evitar que se construyan
en ellas edificios en altura. La norma excluye el resto del área,
e incluso las parcelas restantes de la misma manzana, con lo cual
resultan difíciles de entender sus alcances y efectividades
(salvo los de privilegiar a unos pocos terrenos). El proyecto se
apoya en un curioso fallo judicial, que impide registrar el proyecto
de un edificio que cumple con la norma actual y para ello declara
inconstitucional el Código de Planeamiento Urbano... Aquí
coinciden los argumentos del neoliberalismo, que entiende a la planificación
urbana como una intromisión en los derechos de propiedad,
con los del vecinalismo asambleísta que considera intocable
a la ciudad. En el medio, queda la aparente imposibilidad
de la política porteña de pensar territorialmente
la ciudad. Y, también, el fracaso disciplinario en promover
la racionalidad en los debates urbanos.
Todo esto se
evidencia en la bieneintencionada editorial de La
Nación
del 17 de febrero, que plantea lo que el matutino conservador considera
temas no resueltos en la Ciudad. Al leer ese título,
uno piensa en aquello que se ha comentado en esta nota: la indefinición
metropolitana, la infraestructura de transporte, el inminente colapso
del sistema de recolección y disposición de residuos,
la coexistencia de pobreza y riqueza, etc. Sin embargo, para el
editorialista de La Nación los problemas de la Ciudad son:
cuidacoches, carritos de choripán en la Costanera, vendedores
ambulantes... Me permito, sinceramente, disentir con la particular
escala de valores de La Nación. No solo en cuanto a los temas
pendientes de la ciudad, sino también en cuanto a los puestos
de choripán, comparados con los fast-food globalizados
al uso.


Graffitis
en Buenos Aires. Fuente: graffiti.org
y erewhon.ticonuno.it
Entre todo este
vértigo, y cambiando por completo de tema, quiero rescatar
algo de lo más estimulante que ofrece la cultura urbana reciente
de Buenos Aires. Es el trabajo oscuro, clandestino, de los graffiteros
que están operando, entre otros lados, en los paredones de
la línea ferroviaria Retiro – Tigre. Tomando una estética
de origen japonés, esta gente elabora productos de gran valor
en sí y, además, magníficamente estudiados
en relación a sus soportes urbanos. Una alternativa a la
mediocridad y banalidad de los graffitis políticos o rockeros
y de los murales de buena voluntad que algunos vecinos pintan en
sus barrios o algunos alumnos en sus escuelas. Y también
una demostración de que la fuerza cultural de Buenos Aires
resiste hasta los desatinos de sus legisladores. Estos anónimos
graffiteros cumplen aquel deseo que los Babasónicos (otro
bastión cultural porteño) plantean en su último
trabajo: "ser el murmullo de una ciudad que no sepa quien
soy".
MLT
Sobre
"la aparente imposibilidad de la política porteña
de pensar territorialmente la ciudad" ver la nota Muchos
problemas, pero... ¿cuál es el problema?,
en el número 6 de café
de las ciudades.
Sobre
la pobreza en la periferia de Buenos Aires, ver la entrevista
a Rolo Macera
en este número de café
de las ciudades. Ver también las notas Queremos
cambiar el escenario, porque la ciudad ya no nos acepta,
entrevista a Gustavo Rodríguez Karaman y Pablo Reynoso, y
La
extrema periferia;
en los números 2 y 16, respectivamente, de café
de las ciudades.
Sobre
Palermo, ver también las notas La
preocupante boludización de Palermo Viejo
y El
Nuevo Orden Palermitano,
de Carmelo Ricot, en los números 28 y 35, respectivamente,
de
café de las ciudades.
Sobre
Puerto Madero, ver también la nota El
impacto metropolitano de los grandes proyectos urbanos,
de Norberto Iglesias, en el número 26 de café
de las ciudades.
De
Mario L. Tercco, ver entre otras su nota Estructura,
ecología, economía, ética, estética,
erótica,
en el número anterior de café
de las ciudades.
|